Pruebas

Skoda Octavia iV PHEV: familiar, cómodo y enchufable

Con hasta 60 kilómetros de autonomía eléctrica, puede ser de lo más eficaz. Pero con un enchufe disponible, mucho mejor.

Skoda

Skoda Octavia iV P-HEV

Los coches híbridos están de moda. El auge que se vive en las ventas de este tipo de vehículos es evidente, sobre todo si se refiere a los híbridos enchufables, que en 2021 crecieron más de un 85%.

Hace unos meses, Skoda implementó este sistema en el Octavia. Y qué mejor regalo de 60 cumpleaños para una de las berlinas de referencia que dotarle de un sistema PHEV.

El modelo de la marca checa, con esta tecnología y en acabado Style, tiene un precio de 40.600 euros pero eso sí, permite acceder a un coche muy cómodo, con buen espacio, bien equipado y que además luce la etiqueta ECO en el parabrisas, con todas las ventajas que conllevan en una gran ciudad.

Su motor de combustión es el 1.4 TSI turboalimentado y de gasolina, que rinde 156 CV de potencia, que en esta versión se combina con un motor eléctrico de 115 CV. La potencia total resultante no está nada mal: 204 CV, aunque con la misma estructura mecánica, el RS iV ofrece 41 CV más, fruto de la gestión electrónica.

Skoda
Como su propio nombre indica, este Octavia se puede enchufar para recargar la batería. En marcha costará mucho más.

Autonomía teórica frente a real

Ya es conocida la diferencia entre lo que los fabricantes homologan y declaran como dato oficial y su resultado en la práctica. Y pasa con muchos parámetros, como aceleración, velocidad máxima o consumo. Si se trata de esto último y de la autonomía eléctrica, esa diferencia es más que obvia. En este Skoda, también.

Comienza esta prueba con una autonomía eléctrica de 54 kilómetros, algo por debajo de su máximo de 60. Pero la sorpresa llega cuando esta se agota a los 35 aproximadamente y con una conducción de lo más tranquila. También es verdad que la transición entre el motor eléctrico y el de combustión es de lo más suave que hay en el mercado y casi ni se aprecia el cambio de uno a otro.

Skoda Octavia iV P-HEV
Con este botón se puede elegir circular en eléctrico 100% o híbrido y ahí, en conservar o aumentar la carga de la batería.

Y es que el Skoda Octavia iV PHEV circula normalmente en modo híbrido, pero a través de la pantalla central se puede elegir circular en modo 100% eléctrico (E-Mode), conservar la carga de la batería (de 13 kWh de capacidad) o incluso aumentarla en varios niveles.

Circulando en el modo híbrido, el consumo obtenido ha sido de 3,7 litros cada 100 kilómetros, lo que supone un buen registro. Como también lo es su reprís, y es que sus más de 200 CV salen a relucir al más mínimo requerimiento por parte del conductor, en una necesidad de potencia repentina y circulando a cualquier velocidad.

A la hora de enchufarlo, para pasar de 0 al 80%, en un enchufe doméstico (2,3 kW) se tarda cerca de cuatro horas. Si se puede enchufar en una toma de 7,1 kW, la operación se reduce a dos horas y media. Porque si lo que se pretende es recargar en marcha, esta operación es muy lenta y llevará muchos kilómetros de gasolina, como por otra parte, suele pasar en este tipo de vehículos híbridos PHEV.

A bordo, espacio y comodidad

La sensación de calidad que transmite el Octavia ha aumentado muchos enteros generación a generación. Y esta ya tiene poco que envidiar, en cuanto a calidad percibida, a sus hermanos del Grupo Volkswagen. Eso sí, al escudriñar materiales o ajustes, algunos podrían mejorar, pero en general cumplen con buena nota.

Destaca especialmente la pequeña palanca, bueno, más que una palanca ya un interruptor, para el cambio DSG. También transmite exclusividad su volante de dos radios, a cuyos mandos se nota un coche aplomado y con una dirección que transmite bien lo que pasa bajo las ruedas delanteras.

Skoda Octavia iV P-HEV
Volante, pantalla o la reducida palanca del cambio automático DSG, lo más destacable de su puesto de conducción.

Uno de los puntos débiles de este Octavia no es su atractiva y bien ubicada pantalla multimedia central táctil de 10 pulgadas, sino el software que la mueve y que resulta bastante lento en comparación a otros sistemas que montan sus hermanos del grupo.

Lo compensa con el espacio que se disfruta tanto delante como, sobre todo, en las amplias plazas traseras. Su maletero también es destacable, aunque se queda en 450 litros debido a los 150 que le roba la ubicación de la batería.

La comodidad general se ve apoyada por una suspensión con un tarado pensado para un uso confortable del coche, ya sea en ciudad o en carretera y a pesar de su tonelada y media, que se nota en ciertas inercias, muestra un aplomo muy convincente.

Sobre la firma

Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.


Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no