Pruebas

Al volante del nuevo Nissan Leaf: el eléctrico más vendido ahora también es mejor coche

El modelo, que integra el sistema ProPilot de conducción semiautónoma, ofrece una autonomía real superior a los 300 kilómetros.

Nissan Leaf

El nuevo Nissan Leaf empezará a entregarse en marzo.

Al arrancar el nuevo Nissan Leaf sorprende una respuesta muy enérgica. Y no solo para un coche eléctrico: su aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 7,9 segundos lo sitúan entre los compactos más rápidos y deportivos con potencias en torno a los 200 CV. Cuando se rueda por autovía, el Nissan Leaf puede moverse con una inusitada agilidad, adelantando y manteniendo una buena velocidad de crucero, en completo silencio mecánico y sin envidiar en su eficacia a sus homólogos de motor térmico. Eso en el modo de potencia normal, porque en el modo Eco el Leaf se programa en forma ahorradora, bajando significativamente sus prestaciones y adecuándose a consumir lo mínimo en trayectos urbanos o de tráfico denso.

La segunda constatación al probar el último modelo de Nissan es que el chasis ha evolucionado notablemente. El tren delantero gestiona ahora mucho mejor la fuerza de la transmisión y la amortiguación aporta una firmeza que hacen al coche más deportivo que antes. Una dirección más directa y precisa termina de afinar esta nueva personalidad del Nissan Leaf, de mayor dinamismo y placer en la conducción. Sin llegar a la agilidad y las sensaciones deportivas de un Volkswagen e-Golf, el comportamiento del Nissan Leaf ya no puede ser reprochado en su valoración.

La mayor novedad mecánica es sin duda el e-Pedal, que permite frenar y detener el coche por completo actuando solamente con el pedal del acelerador, al mismo tiempo que entra en funcionamiento un sistema de regeneración de energía superior al modo B (que se mantiene en el selector de modos de funcionamiento).

También novedad a bordo, y de serie en el acabado superior, el sistema ProPilot de conducción semiautónoma mantiene la velocidad adecuada, controla la distancia con el coche precedente y manteniendo al coche sobre su carril. Además, puede completarse con el ProPilot Park (400 euros), con el que el Leaf busca huecos donde aparcar de forma automática, ya sea en fila como en batería.

Y en cuanto a la pregunta clave cuando se trata de un coche eléctrico… En la primera toma de contacto por carreteras de Tenerife, el Leaf se estabilizó en una autonomía en ciclo combinado (ciudad y carretera) de 280 kilómetros. Es ya una distancia muy realista para un uso habitual del coche y que anticipa rangos superiores a 300 kilómetros en trayectos menos accidentados que los utilizados en la prueba.

Grandes modificaciones  

Ya se han vendido 300.000 unidades del Nissan Leaf en todo el mundo, lo que han hecho del Nissan el coche eléctrico puro de mayor éxito comercial. La llegada de rivales cada vez mejores en el nuevo segmento ha obligado a evolucionar al modelo japonés y revisar algunos puntos débiles. Para ello Nissan ha preferido la vía continuista de mejora y seguir recurriendo a la misma plataforma mecánica de la primera generación, aunque modificándola en profundidad.

Nissan Leaf

Así es el interior del nuevo Nissan Leaf

Donde sí ha experimentado el Leaf una ruptura total con su antecesor es en la estética. Si el modelo nació con una carrocería que nada tenía que ver con las líneas de los modelos de motor térmico de la marca, ahora el diseño ha experimentado un giro radical, aproximándose en su estilo al resto de la gama Nissan. Se ha abandonado la idea de que el cliente de un coche eléctrico quiere desmarcarse del resto de los automovilistas y el Nissan Leaf retoma las señas de identidad de los últimos modelos lanzados por el fabricante, con detalles afines como la calandra en forma de cuña o los faros de forma alargada. Sin perder su excelente aerodinámica (CX=0,28) el coche es ahora mucho más atractivo a la vista y sugiere una mayor deportividad.

En el interior el diseño también ha cambiado por completo y el salpicadero es completamente distinto, aunque encontramos algunos mandos retomados de la generación anterior como el peculiar selector con forma de ratón en la consola. En general, el diseño es más próximo al de los coches tradicionales. Y en lo que se nota una mejora importante es en la calidad percibida de los materiales, ahora más cercana a la de los compactos tradicionales del mercado.

Aunque los nuevos asientos han ganado en comodidad, la habitabilidad, sin embargo, no progresa. A pesar de ajustar los reglajes, no llegamos a sentarnos de una forma natural al volante (sigue sin disponer de reglaje en profundidad de la columna de dirección), y el espacio disponible en el interior sigue siendo similar. Las plazas son de tamaño correcto, pero sin más, y por debajo de lo que se espera de un coche de 4,48 metros de largo.

Nissan Leaf

Una distancia entre ejes idéntica a la de su antecesor y la disposición de las baterías bajo el piso condicionan tanto la posición del conductor como el espacio disponible para los pasajeros. Por otra parte, un aumento del voladizo posterior y el reacondicionamiento interior de los guarnecidos han aumentado la capacidad del maletero, muy justa en el primer Leaf, de 375 hasta los 435 litros. Sin embargo, el nivel de carga queda todavía demasiado elevado para tener una accesibilidad práctica al utilizarlo.

Última tecnología

El equipamiento a bordo experimenta una gran mejora. La instrumentación es nueva y se ha incorporado de serie una pantalla táctil en color de 7” con un sistema multimedia de última generación NissanConnect, que ahora dispone de Apple CarPlay y Android Auto. El progreso es aún mayor en los sistemas de ayuda a la conducción, al poder incorporar como opciones la ya descrita conducción semiautónoma ProPilot y su aparcamiento automático. La dotación del Leaf se completa además con reconocimiento de señales de tráfico, alerta de cambio involuntario de carril, alerta de ángulo muerto y cámara de 360º.

La última baza en el nuevo argumentario del Leaf es que, a pesar de todas las mejoras experimentadas, su precio solo se sitúa 1.000 euros por encima del de su antecesor, cuando el cliente recibe un equipamiento superior por valor de 4.000 euros. Las primeras unidades se empezarán a entregar en marzo y los niveles de acabado son ahora: Visia (31.260 euros), Acenta (32.910 euros), N-Connecta (34.360 euros) y Tekna (36.560 euros). Financiando el Leaf, puede adquirirse a partir de 300 euros al mes con tres opciones de compra, cambio o devolución mediante el MagicPlan 3D.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no