Kia ha decidido poner remedio a una queja cada vez más extendida entre los conductores: la fatiga provocada por los interiores de coches modernos dominados casi en exclusiva por pantallas táctiles.
En un momento en el que muchos fabricantes apuestan por eliminar cualquier botón físico, la marca coreana defiende un enfoque intermedio que combine grandes superficies digitales con controles físicos para las funciones clave.
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La posición de Kia no supone una marcha atrás en la digitalización, sino un ajuste de rumbo. Las pantallas táctiles seguirán creciendo en tamaño y protagonismo, pero no a costa de sacrificar la usabilidad.
El objetivo es ofrecer interiores más intuitivos, fáciles de manejar y válidos para todo tipo de conductores, independientemente de su familiaridad con la tecnología.
Funciones esenciales sin pasar por menús
Jochen Paesen, responsable de diseño de interiores de Kia, explica que hay determinadas funciones que deben poder activarse de forma inmediata y sin margen de error. Elementos como la climatización, el volumen del sonido o algunos asistentes de conducción seguirán contando con botones físicos, evitando así navegar por menús complejos en la pantalla central.
El directivo es claro al identificar uno de los principales problemas de los interiores actuales: cuando una función exige varios pasos dentro de un sistema táctil, la experiencia empeora para cualquier usuario. En palabras de Paesen, las necesidades del conductor siguen siendo muy básicas, aunque la tecnología permita soluciones cada vez más sofisticadas.
Un enfoque global y no experimental
Este planteamiento responde también a la dimensión global de Kia. Mientras algunos fabricantes pueden apostar por interiores completamente digitales pensados para mercados muy concretos, la marca coreana busca soluciones universales.
Sus estudios internos en diferentes regiones apuntan a una conclusión clara: los conductores, más allá de su edad o perfil tecnológico, reclaman simplicidad, rapidez y claridad de uso.
En ese contexto, Kia reconoce que su actual panel háptico conmutable, que alterna los controles de climatización y multimedia, es una solución intermedia. Funciona mejor que otras propuestas del mercado, pero sigue introduciendo fricción innecesaria cuando obliga a cambiar de modo para realizar ajustes básicos.
Menos carga mental al volante
El siguiente paso, según Kia, es reducir la carga cognitiva del conductor. Las interfaces del futuro no deberían ser sistemas que haya que aprender, sino herramientas que funcionen de forma casi instintiva.
El objetivo es minimizar distracciones y reducir el número de acciones necesarias para ejecutar tareas simples, algo que todavía ningún fabricante ha resuelto por completo.
Influencia china y nueva etapa del diseño
Kia también observa con atención el empuje de los nuevos fabricantes chinos, que han llevado el diseño interior y la digitalización a extremos poco convencionales. Muchas de esas soluciones no responden a una demanda real del usuario, pero sí han servido para empujar a toda la industria a replantearse sus límites.
Según la marca, el sector entra ahora en una fase más madura, en la que el valor ya no reside solo en la novedad tecnológica, sino en cómo se integran la lógica de uso, la personalidad de marca y la experiencia real al volante.
Nuevo sistema
Este enfoque se ha materializado en el nuevo sistema de infoentretenimiento ‘Pleos Connect‘, presentado por ahora como concepto. La propuesta combina una gran pantalla central con una fila clara de botones físicos debajo, recuperando un esquema clásico adaptado a los estándares actuales. Para Kia, esta mezcla equilibrada entre control táctil y físico puede marcar el camino de los interiores de coches del futuro.
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Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.
