La primera vez que uno se fija en él piensa que algo no cuadra. El cinturón parece más ancho, más acolchado o ligeramente distinto al habitual. No da sensación de lujo ni de diseño especial. Más bien parece un cinturón ‘raro’.
Y luego llega la sorpresa: dentro lleva un airbag integrado. Aunque mucha gente no lo sabe, algunos fabricantes llevan años utilizando esta tecnología en determinados modelos. No es algo nuevo, ni experimental, ni exclusivo de prototipos futuristas.
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De hecho, empezó a aparecer hace más de una década y todavía hoy sigue presente en algunos coches de gama alta. La idea es bastante sencilla sobre el papel: combinar el funcionamiento de un cinturón convencional con un pequeño airbag que se despliega dentro de la propia banda textil durante un accidente.
¿Cómo funciona un cinturón con airbag integrado?
En condiciones normales, el sistema parece un cinturón de seguridad algo más grueso de lo habitual. Pero en caso de impacto, una pequeña carga de gas infla parte del cinturón en milésimas de segundo.
El objetivo no es sujetar más fuerte, sino repartir mejor la presión sobre el cuerpo. En un accidente, el cinturón concentra muchísima fuerza sobre zonas concretas del pecho y los hombros.
Al inflarse, el llamado airbelt o beltbag aumenta la superficie de contacto y reduce la presión sobre el tórax. Traducido al lenguaje normal: ayuda a disminuir lesiones en costillas, clavículas, cuello o pecho, especialmente en niños y pasajeros traseros.
Además, el despliegue es mucho más suave que el de un airbag frontal tradicional. No explota hacia la cara, sino que se expande longitudinalmente sobre el torso del ocupante.
¿Qué coches han utilizado este sistema en España?
Una de las marcas que más apostó por esta tecnología fue Ford. El fabricante estadounidense empezó a utilizarlo hace años en modelos como el Ford Explorer, el Ford Mondeo (que es en el que montamos), el Ford S-Max o el Ford Galaxy en algunos mercados y acabados concretos.
En Europa y España apareció especialmente en las plazas traseras de ciertos monovolúmenes y berlinas familiares. La lógica tenía bastante sentido: los pasajeros traseros, sobre todo niños o personas mayores, podían beneficiarse especialmente de ese extra de protección.
Otra marca que apostó por este sistema fue Mercedes-Benz. La firma alemana incorporó el llamado Beltbag en modelos como el Mercedes Clase S, especialmente orientado a las plazas posteriores.
En este caso, el cinturón puede identificarse incluso por una pequeña inscripción específica sobre la propia cinta. También hubo ejemplos curiosos y bastante exclusivos, como el del Lexus LFA, uno de los superdeportivos japoneses más radicales jamás fabricados, que utilizó cinturones con airbag para conductor y pasajero.
Por qué no se ha popularizado más
Aquí llega la gran pregunta. Si parece una buena idea, ¿por qué no lo llevan todos los coches?
La respuesta mezcla varios factores. Por un lado, el automóvil moderno ya cuenta con muchísimos sistemas de seguridad vial, como airbags frontales, laterales, de cortina, de rodilla, pretensores, limitadores de esfuerzo o asistentes electrónicos.
Eso hace que el margen de mejora sea cada vez más pequeño y también más caro. Además, integrar un airbag en el cinturón de seguridad complica bastante el propio diseño del asiento y del sistema de retención.
El cinturón necesita generadores de gas, sensores específicos y componentes adicionales. También existe un pequeño inconveniente práctico: el cinturón suele ser algo más rígido y pesado que uno convencional.
Por eso la mayoría de fabricantes han preferido seguir evolucionando otros sistemas de protección para ocupantes antes que extender masivamente esta solución.
Una tecnología casi invisible para el usuario
Lo curioso es que muchos usuarios ni siquiera saben que lo llevan instalado. No hay pantallas que lo anuncien, ni modos especiales, ni botones futuristas. Simplemente está ahí, esperando no tener que actuar nunca.
Y el cinturón con airbag integrado es uno de esos inventos raros, poco conocidos y sorprendentemente ingeniosos que demuestran hasta qué punto ha evolucionado la seguridad en los coches actuales.
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Periodista especializada en marketing digital. Comenzó su carrera en televisión en Chile y de allí dio el salto a la prensa. En Diario As, de Prisa Media, se especializó en SEO, con la creación de contenido estratégico y optimización web, para llegar a Prisa Motor.
