Queda menos de una semana para que el mundo conozca al nuevo campeón del Mundial 2026. Hoy se juega la primera semifinal entre España y Francia, un duelo que mantiene en vilo a millones de aficionados y que demuestra, una vez más, la capacidad que tiene el fútbol para paralizar países enteros cada cuatro años.
Durante unas semanas, todo gira alrededor de este acontecimiento: conversaciones, redes sociales, celebraciones y rituales que forman parte de la cultura futbolística. Y entre toda esa pasión mundialista hay una tradición que nunca pasa de moda: comprar el álbum de cromos e intentar completarlo.
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Un ritual que emociona a los más pequeños, aunque la realidad es que también son muchos los adultos que siguen intentando conseguir los cromos más difíciles, intercambiándolos con amigos o recorriendo quioscos en busca de la colección perfecta. Sin embargo, hay quien ha llevado esta afición a un nivel superior.
Ese es el caso de Ariel Osses, creador de contenido chileno que acumula cerca de un millón de seguidores en redes sociales y que se ha convertido en protagonista de una de las historias virales más llamativas relacionadas con el Mundial.
El sueño que no pudo cumplir de niño
Su proyecto tiene detrás una historia mucho más emotiva de lo que parece a simple vista. Según ha contado, cuando era pequeño su familia no tenía los recursos económicos suficientes para comprarle el clásico álbum de cromos del Mundial que tantos niños deseaban completar. Un sueño que nunca pudo cumplir. Hasta este año 2026.
Convertido ya en un creador de contenido consolidado, Ariel Osses ha querido saldar una cuenta pendiente con su infancia y hacer realidad el sueño de aquel niño que siempre quiso tener ese álbum. Pero no lo ha hecho como todo el mundo habría esperado. En lugar de comprárselo, ha utilizado su coche como lienzo.
El influencer ha transformado la carrocería de su coche pegando nada menos que más de 10.000 cromos por todo el vehículo. Al principio comenzó pegando 373 pegatinas, pero ha acabado llenando absolutamente cada centímetro de su Mazda 3.
Además, no lo hizo solo: permitió que otras personas también pegaran cromos, haciendo partícipes del proceso a cientos de seguidores que quisieron aportar su granito de arena a este peculiar proyecto.
Lo que empezó como una idea curiosa terminó convirtiéndose en un fenómeno viral en redes sociales. Y es que, más allá de estas pegatinas, la historia ha conquistado a miles de personas por lo que esconde detrás. La de un niño que nunca pudo completar su álbum del Mundial y que, años después, ha logrado cumplir ese sueño.
De los cromos a los colores de Colombia
Pero el caso de Ariel no es el único que demuestra hasta qué punto el Mundial puede colarse también en el mundo del motor. Muchos aficionados aprovechan estas semanas para personalizar sus vehículos y mostrar su apoyo a sus selecciones con escudos, vinilos y los colores de sus países.
Hace apenas unos días, el cantante colombiano Blessd sorprendió a sus seguidores al mostrar un Lamborghini Urus y un Mercedes-AMG G 63 Brabus decorados con los colores y el escudo de Colombia.
El artista compartió las imágenes en redes sociales horas antes del partido de la selección cafetera. Finalmente, Colombia acabó cayendo eliminada ante Suiza en la tanda de penaltis. Aun así, Blessd ya había dejado clara su pasión por la selección colombiana a través de sus coches.
La diferencia principal es que Blessd demostró su pasión por la selección colombiana, mientras que Ariel no mostró predilección por ningún equipo. Simplemente quiso dejar constancia de lo mucho que significan para él el fútbol y el Mundial.
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