El pasado fue un buen año para Peugeot en España. La llegada de Ana Gema Ortega a la dirección general de la empresa y la renovación de su gama de productos supusieron un revulsivo para su actividad comercial, hasta posicionarse como cuarta marca en el mercado nacional del acumulado de ventas de turismos y vehículos comerciales.
Peugeot, como el resto de las marcas del grupo Stellantis, tuvo que lidiar en 2025 con la resolución de la crisis provocada por los motores PureTech, una generación de mecánicas que presentó graves problemas en su sistema de distribución afectando a miles de compradores decepcionados con la empresa.
Con Carlos Tavares al frente del grupo automovilístico no llegaron las soluciones que reclamaban los usuarios, fue solo después de su despido cuando Stellantis se puso manos a la obra para dar respuesta a estas exigencias de los clientes insatisfechos. En el caso de Peugeot en España son unos 4.000, que ya cuentan con la atención de la marca para solventar las incidencias producidas por unos motores que tampoco figuran ya en su catálogo.
Y el compromiso de Peugeot con estos clientes no puede ser más consistente, cubriendo cualquier tipo de circunstancia con la base de una garantía adicional de 10 años o 180.000 kilómetros para estos motores PureTech 1.2, que en su caso se utilizaban en modelos tan populares como el 208, 308 o 3008. La cobertura inicial de esta protección mecánica es del “100% de los costes (piezas y mano de obra) hasta 10 años o 180.000 km, lo que ocurra primero, a partir del inicio de la garantía original del fabricante. Se aplica a los vehículos según su fecha de producción y está condicionada al cumplimiento del plan de mantenimiento”, según menciona la propia marca en sus condiciones generales.
Pero Peugeot va incluso más allá. Los clientes que se vieron obligado en su momento a realizar reparaciones en talleres de terceros relacionados con estos problemas de la correa de distribución pueden recibir, igualmente, una compensación económica por este motivo, siempre que se cumplan una serie de condiciones básicas que detalla la marca. Es decir, con efecto retroactivo también se abonan los gastos generados por las averías de los motores PureTech, algo inédito en la industria de la automoción y que refrenda el compromiso con los afectados.
Y una tercera iniciativa, igualmente interesante, es el programa Check+. Consiste en la emisión gratuita de un certificado (que ya han solicitado 3.000 personas en España) para los propietarios o posibles compradores de un Peugeot con motor PureTech en el que se comprueba si se encuentra afectado por el problema de la correa de distribución y se le ofrece, igualmente, la cobertura de 10 años o 180.000 kilómetros ante posibles incidencias. De este modo, las operaciones con estos vehículos están del mismo modo garantizadas por la marca, pudiéndose así realizar con total tranquilidad.
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