Hace meses, la Unión Europea anunció la modificación del Reglamento (UE) 2018/858 para introducir una nueva subcategoría de turismos, denominado como M1E y que, básicamente, serán coches eléctricos pequeños, con ciertas similitudes a los ‘kei car’ japoneses, para democratizar la movilidad de cero emisiones en el Viejo Continente. Ahora es Honda, que ya tiene experiencia en este tipo de vehículos, quien ha presentado el primer modelo que cuadraría dentro de este nuevo segmento: el Honda Super-One.
La firma japonesa ya lo había adelantado en forma de prototipo, pero ahora ha visto la luz la versión de producción definitiva, que primero empezará a venderse en Japón.
Más información
El diseño del prototipo se mantiene prácticamente inalterado, con un estilo bastante deportivo gracias a elementos como las llantas de 15 pulgadas, el formato de los pasos de rueda, muy marcados; o el alerón que remata el techo.
Es un vehículo de tamaño muy contenido, con una longitud de 3,58 metros, una anchura de 1,57 metros y una altura de 1,61 metros; así como una distancia entre ejes de 2,52 metros.

Esto hace que ofrezca una capacidad interior para alojar a cuatro pasajeros adultos. Hablando del habitáculo, también es sencillo, pero no prescinde de tecnología. Cuenta con un cuadro de instrumentos de siete pulgadas, la pantalla central mide nueve, el sistema de sonido tiene ocho altavoces y lo firma Bose, tanto el volante como los asientos delanteros están calefactados y dispone de asistentes de conducción y seguridad de todo tipo.
Una mecánica que le inhabilita como ‘kei car’
Emplea una motorización sencilla, que es completamente eléctrica y consta de un bloque de 70 kW (95 CV), lo que supone un salto reseñable respecto a los 47 kW (64 CV) del N-One e en el que se basa. De hecho, el aumento es tal que hace que ya no entre dentro de la categoría de los ‘kei car’, si no que sea un coche convencional.
Ese problema no debería ocurrir en Europa, porque, aunque los datos sobre los M1E son escasos (el único límite es su longitud máxima de 4,2 metros), un rango de potencia de este estilo tendría que contemplarse.
Por ahora no hay dato oficial sobre su precio, pero los rumores apuntan a una tarifa de partida de tres millones de yenes, lo que al cambio actual suponen unos 15.000 euros. Tras su debut en Japón, el primer mercado europeo que le seguirá será Reino Unido y después se comercializará en otros países, aunque no se ha concretado en cuáles.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
M1E: el camino para que los coches eléctricos triunfen en España
Se graba a 304 km/h en una carretera limitada a 90 y se enfrenta hasta a 8.000 euros de multa