Las comparaciones son odiosas, pero en un mundo globalizado son inevitables y se pueden hacer a distancias cada vez mayores. La industria el automóvil, concretamente la de los coches eléctricos, es una en la que Europa sale francamente mal parada si se pone al lado de China, donde se lanzan modelos a precios mínimos que en el Viejo Continente costarían el doble o más. El último ejemplo es el del Nissan NX8.
El modelo de Nissan se ofrece tanto como coche eléctrico puro como en formato de eléctrico de autonomía extendida. Lo primero que llama la atención es su precio: está disponible desde 149.000 yuanes como oferta de lanzamiento, es decir, unos 18.500 euros al cambio actual.
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Es una tarifa que en el mercado español permite acceder únicamente a urbanitas y, como mucho, utilitarios, pero el NX8 juega en un segmento muy superior. Es por eso que no extraña que haya comenzado su vida comercial con unos números muy destacados: en sus primeros 30 minutos a la venta consiguió vender más de 8.000 unidades.
El Nissan NX8 mide 4,87 metros de largo, lo que le enmarca dentro del segmento D SUV. Por compararlo con vehículos disponibles en el mercado español, es el equivalente a un Tesla Model Y o ligeramente más grande que un Nissan Ariya, por no salir de la marca japonesa.

Su lenguaje de diseño se distancia mucho de los modelos que Nissan vende en Europa, pero se asemeja al de lanzamientos recientes que ha habido en el mercado chino.
Se ajusta a los gustos locales, con un exterior muy limpio en el que la carrocería prescinde de prácticamente cualquier línea de tensión que no sea la de cintura. El frontal presenta una delgada línea horizontal a modo de luz diurna en cuyos extremos se suman los faros principales en forma de ‘L’, y todo el paragolpes da forma a una entrada de aire. En el lateral llaman la atención las molduras de los faldones y el hecho de que los tiradores estén enrasados, mientras que en la trasera los pilotos se extienden de extremo a extremo y el techo está rematado por un pequeño alerón.
Cargado de tecnología
El interior es otro de los aspectos que más chocan con el precio que tiene. Siendo un vehículo grande, es amplio tanto en las plazas delanteras como en las traseras, pero lo que destaca es la tecnología de la que hace gala.
Detrás del volante hay un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, que tiene un tamaño considerable, pero que parece pequeño al lado de la doble pantalla de 15,6 pulgadas que corona el salpicadero. Además, en el acabado superior se suma un Head-Up Display con realidad aumentada que se proyecta sobre una superficie de 63 pulgadas.

No faltan los asientos “gravedad cero” de la marca con función de masaje y calefacción, iluminación ambiental de varios colores, superficie de carga inalámbrica para los teléfonos móviles, una pequeña nevera o un sistema de sonido con hasta 25 altavoces.
Su oferta mecánica está compuesta por varias alternativas. Solo hay una versión eléctrica de autonomía extendida, con un motor de gasolina 1.5 litros que actúa como generador para un motor eléctrico que entrega 250 kW (340 CV). Tiene una autonomía en modo cero emisiones de 310 kilómetros y una total de 1.450.
Eléctricos puros hay dos, uno de acceso con 215 kW (292 CV) y el superior con 250 kW (340 CV). Montan una batería de 81 kWh de capacidad y homologan alcances de 650 y 580 kilómetros, respectivamente. Eso sí, en todos los casos son estimaciones según el ciclo CLTC. Admiten carga ultrarrápida de hasta 463 kW, con lo que pasan del 10 al 80% en 12 minutos.
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