Las persecuciones a alta velocidad llevan años en el punto de mira de las autoridades estadounidenses. Aunque siguen siendo una herramienta habitual para detener a sospechosos, también figuran entre las intervenciones policiales con mayor riesgo para conductores, peatones y los propios agentes. En ese contexto, varios departamentos han optado por un cambio de estrategia: menos persecuciones y más tecnología.
La última en ganar protagonismo es StarChase, un sistema de dardos GPS diseñado para localizar vehículos en fuga sin necesidad de seguirlos a toda velocidad.
Más información
El planteamiento es claro. En muchos casos, el daño potencial de una persecución supera al del delito que la provoca. Accidentes mortales, choques con terceros o pérdidas de control en zonas urbanas han llevado a replantear los protocolos policiales. La solución que se está probando en ciudades de Nueva York, Nueva Jersey y otros estados pasa por marcar el vehículo y seguirlo a distancia, no por cazarlo en el acto.
Cómo funciona StarChase
StarChase es un sistema de localización pensado para intervenciones de corto alcance. Utiliza dardos fabricados en espuma, equipados con un localizador GPS y un adhesivo especial que se activa por calor. El proyectil se dispara desde un lanzador instalado en el frontal del coche patrulla o desde una pistola portátil que ya están incorporando algunos departamentos.
Cuando impacta contra la carrocería, el dardo (habitualmente de color verde) queda adherido sin causar daños y empieza a transmitir datos de posición, velocidad y dirección en tiempo real. El sistema permite seguir al vehículo durante varias horas, lo suficiente para coordinar un operativo y detenerlo cuando la situación sea más segura.
Los dardos alcanzan velocidades cercanas a los 50 km/h y están pensados para dispararse a corta distancia, normalmente en el momento inicial de una huida.
Nuevos lanzadores, mismo objetivo
En 2026, algunos cuerpos policiales de Long Island han dado un paso más al presentar lanzadores de aspecto futurista, capaces de disparar estos dardos con mayor precisión. Aunque su diseño recuerda más a un accesorio de ciencia ficción que a un arma convencional, su función es estrictamente operativa y defensiva.
El protocolo habitual consiste en marcar el vehículo en los primeros instantes de la fuga y retirar presión sobre el conductor. A partir de ahí, la prioridad es evitar maniobras temerarias y actuar cuando el coche se detiene, queda atrapado en el tráfico o llega a un punto sin salida.
Ventajas y limitaciones
Los beneficios son evidentes: menos persecuciones, menor probabilidad de accidentes y una mayor capacidad de coordinación entre patrullas. Incluso cuando no se logra detener al sospechoso, los responsables policiales subrayan que haber evitado una persecución peligrosa ya es un éxito.
Más información
Sin embargo, StarChase no es infalible. En algunos casos el dardo no se adhiere correctamente o puede ser retirado por los ocupantes del vehículo. También hay situaciones en las que se recupera el coche robado, pero no se logra detener al conductor.
Además, el sistema ha abierto un debate legal. Organizaciones civiles cuestionan hasta qué punto el seguimiento GPS puede prolongarse sin autorización judicial. Las autoridades defienden su uso en situaciones de urgencia, pero algunos departamentos han paralizado programas piloto por dudas jurídicas o resultados irregulares.
Más allá de la tecnología, StarChase refleja un cambio profundo en la forma de intervenir ante un delito en marcha. La prioridad ya no es atrapar al sospechoso lo antes posible, sino reducir riesgos y controlar la situación con el menor impacto posible sobre el entorno.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
¿Qué es y para qué sirve este plástico amarillo que ha aparecido en el parabrisas de algún coche?
Persecución policial fallida en Fuengirola: un motorista escapa y muchos creen que un patinete eléctrico habría sido más eficaz