Las altas temperaturas en Europa ha sido tema mundial, y es que atraviesa una de las olas de calor más intensas y tempranas registradas en su historia reciente. El caluroso clima ha superado los 40 °C en países como España, Francia, Alemania e Italia.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el 21 de junio se han registrado más de 1.300 muertes adicionales relacionadas con las altas temperaturas, mientras cerca de 150 millones de personas están expuestas a condiciones de calor extremo.
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El aire acondicionado, el mejor amigo del verano
Y en ese contexto, el protagonista indiscutible del verano es el aire acondicionado, tanto en casa como en el coche. Cuando empieza a apretar el calor, este sistema mejora sin duda el confort de los viajes por carretera. Es cierto que también puede aumentar el gasto en combustible, pero usándolo de manera correcta se puede mantener un equilibrio entre temperatura y consumo.
Por eso lo ideal es que antes de que suban las temperaturas, siempre es conveniente revisar que este sistema esté en buenas condiciones. De manera periódica, el aire acondicionado del coche necesita una recarga, una operación que es mucho mejor realizar en un taller profesional. No hay que olvidarse de sustituir, cuando toque, el filtro.
¿Cada cuánto recargar el aire acondicionado del coche?
La cifra puede variar dependiendo del uso del sistema de climatización y de las condiciones exteriores del lugar por donde se circule habitualmente.
Es decir, varía según la frecuencia y las condiciones. En climas cálidos extremos se agotará antes que en zonas más templadas o frías. Pero por lo general, la vida media del gas es de unos tres años, aunque siempre conviene verificarlo cada temporada para comprobar su estado antes de que se haga imprescindible durante el verano.
Recargar el aire: mejor hacerlo en un taller
En las redes sociales hay un sinnúmeros tutoriales en los que se detallan cómo recargar el aire del coche y de paso, ahorrar una ida al taller.
Pero lo que no cuentan estos vídeos, es que el procedimiento para recargar el aire acondicionado del coche implica cierta peligrosidad, ya que el gas que se utiliza puede provocar daños en la piel y los ojos al encontrarse a presión y a muy baja temperatura.
Una avería es otra de las consecuencias negativas que tienen hacerlo por cuenta propia y no a manos de profesionales.
Y es que a cada coche le corresponde un gas diferente y, en caso de recargar el equivocado, se pueden provocar averías graves en el sistema. Algunos modelos, sobre todo los anteriores al 2018, necesitan el gas R-134a, mientras que otros obligan a usar el R-1234yf.
Además, una recarga incorrecta del aire acondicionado puede acabar siendo mucho más cara que acudir a un taller. Si se introduce una cantidad inadecuada de refrigerante, se carga por el puerto equivocado o no se detecta una fuga previa, el sistema puede trabajar con presiones incorrectas y provocar daños en componentes como el compresor, las válvulas o las tuberías.
Y no solo eso. Una simple pérdida de gas suele indicar una avería que debe diagnosticarse antes de recargar, ya que añadir más refrigerante sin reparar el origen del problema puede agravar el fallo y aumentar considerablemente el coste de la reparación.
¿Cómo saber cuál es el gas correcto?
Para saber con qué gas recargar en el aire acondicionado del coche hay que consultar el libro de mantenimiento o la etiqueta colocada en el vano motor.
El precio por recargar el aire acondicionado del coche oscila entre los 50 y los 150 euros. Este coste depende del tipo de gas utilizado y del modelo del coche, aunque por norma general esta suele ser una operación sencilla que, con las herramientas adecuadas, se completa en menos de una hora.
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