El carril Bus-VAO inteligente de la A-2 ha echado el freno antes de su puesta en marcha definitiva. Tras un mes de pruebas en uno de los principales accesos a Madrid, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido dejarlo temporalmente inoperativo mientras analiza los datos recopilados durante la fase experimental, según ha confirmado SER Henares.
Por el momento no existe una fecha para su regreso. Tráfico abrirá ahora un proceso de evaluación para estudiar la eficacia de los sistemas instalados y el impacto real de la medida sobre la movilidad.
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Un proyecto para reducir la congestión
El carril Bus-VAO de la A-2 nació con una misión clara: incentivar el transporte público y el uso compartido del automóvil en uno de los corredores más congestionados de la Comunidad de Madrid. La DGT lleva años alertando de la baja ocupación de los vehículos privados y calcula que en torno al 85% de los coches que circulan hacia la capital transportan únicamente a su conductor.
Ante esta situación, el organismo impulsó junto a otras administraciones un sistema pensado para mover a más personas utilizando menos vehículos, una estrategia que busca mejorar la fluidez del tráfico sin necesidad de construir nuevas carreteras.
Cómo funciona el carril inteligente
A diferencia del tradicional Bus-VAO de la A-6, el de la A-2 no cuenta con una separación física respecto al resto de la calzada. El sistema utiliza el carril izquierdo de cada sentido de la autovía y puede activarse o desactivarse en función de las necesidades del tráfico.
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Cuando está en funcionamiento, la información se transmite mediante paneles de mensajes variables y un conjunto de balizas luminosas instaladas sobre el asfalto. Si las balizas están encendidas, el carril pasa a tener uso reservado; cuando permanecen apagadas, vuelve a convertirse en un carril convencional abierto a todos los vehículos.
El sistema también incorpora zonas específicas de entrada y salida para permitir los cambios de carril con seguridad. Las balizas verdes señalan los puntos habilitados para acceder o abandonar el Bus-VAO, mientras que los tramos iluminados en ámbar no pueden cruzarse.
Qué vehículos pueden utilizarlo
Durante las pruebas, el carril estuvo reservado para autobuses, vehículos de emergencia, motocicletas y turismos con al menos dos ocupantes. Los coches eléctricos, aunque dispongan de etiqueta Cero, no gozaban de un permiso especial para circular por él cuando viajaban únicamente con el conductor.
Para controlar el cumplimiento de las normas, la DGT instaló equipos de lectura de matrículas y sistemas de detección de ocupantes, popularmente conocidos como radares de ocupación. Estos dispositivos permiten comprobar cuántas personas viajan en el vehículo y detectar accesos indebidos al carril reservado.
Horarios y recorrido
La infraestructura está desplegada a lo largo de 19,2 kilómetros entre Madrid y Alcalá de Henares, aunque en la primera fase de funcionamiento las pruebas se han concentrado en el tramo comprendido entre Madrid y Torrejón de Ardoz.
Durante el periodo experimental, el carril funcionó entre las 7.00 y las 9.00 en ambos sentidos. Por la tarde estuvo activo entre las 15.00 y las 17.00 en sentido salida de Madrid, mientras que el resto del tiempo permanecía abierto a la circulación convencional.
Pendiente de una decisión definitiva
La paralización temporal no implica necesariamente el abandono del proyecto. La DGT considera que el ensayo ha servido para recoger información sobre el comportamiento de los usuarios y la eficacia de los sistemas tecnológicos instalados.
Ahora deberá determinar si el modelo cumple su objetivo de reducir la congestión y mejorar la movilidad en uno de los accesos más saturados a la capital. Hasta que ese análisis concluya, el innovador Bus-VAO inteligente de la A-2 permanecerá apagado.
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