La combinación de alcohol y volante sigue siendo una de las mayores amenazas para la seguridad vial. Si a ello se suma la ausencia del carnet de conducir y una conducción con maniobras peligrosas, el resultado puede convertirse en un riesgo real para el resto de usuarios de la vía.
Es precisamente lo que ha ocurrido en la localidad madrileña de Collado Villalba, donde la Policía Local interceptó a un conductor que acumulaba varias infracciones graves.
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La alerta llegó de los residentes
La actuación policial comenzó durante el turno de noche. Varios ciudadanos contactaron con la Policía Local para advertir de la presencia de un turismo que estaba realizando maniobras extremadamente peligrosas. Estos avisos permitieron activar rápidamente un dispositivo de búsqueda.
La colaboración ciudadana volvió a resultar clave para localizar a un conductor que podía haber provocado un accidente grave en cualquier momento. Una vez recibidas las alertas, las patrullas desplegadas durante el servicio nocturno comenzaron la búsqueda del vehículo. Para ello contaron con el apoyo del centro municipal de videovigilancia, cuyos operadores lograron identificar el turismo y seguir sus movimientos a través de las cámaras instaladas en distintos puntos de la localidad.
Gracias a esa coordinación fue posible reconstruir el recorrido del vehículo y establecer un operativo para interceptarlo. Finalmente, los agentes consiguieron detener la marcha del turismo y proceder a la identificación de su conductor.
Más de tres veces la tasa permitida
Tras la interceptación llegó uno de los datos más preocupantes de toda la intervención. Los agentes realizaron la correspondiente prueba de alcoholemia al conductor, que arrojó un resultado superior a 0,90 miligramos por litro de aire espirado.
La cifra es muy elevada si se tiene en cuenta que el límite general permitido para los conductores en España es de 0,25 mg/l en aire espirado. Con niveles de alcohol tan elevados, las capacidades necesarias para conducir con seguridad se ven gravemente afectadas.
La reducción de reflejos, la alteración de la percepción del riesgo y la pérdida de capacidad de reacción son algunas de las consecuencias más habituales asociadas al consumo de alcohol al volante.
La sorpresa llegó después
Sin embargo, las irregularidades no terminaron con el resultado de la alcoholemia. Durante las comprobaciones posteriores realizadas por la Policía Local, los agentes descubrieron que el conductor carecía del correspondiente permiso de conducción.
Este hallazgo elevó todavía más la gravedad de los hechos investigados. Circular sin haber obtenido nunca el permiso o hacerlo tras haberlo perdido supone una conducta perseguida penalmente. En este caso, la conducción sin autorización se sumaría a los delitos relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol y la conducción temeraria. El material audiovisual suministrado ya ha sido incorporado a las diligencias y remitido a la autoridad judicial.
Una combinación letal
Casos como el ocurrido en Collado Villalba sirven para recordar uno de los mensajes que más repiten las autoridades de tráfico. El alcohol continúa estando presente en un elevado número de accidentes que llegan incluso a ser mortales en las carreteras españolas.
Además, muchos conductores siguen subestimando los efectos que puede tener el consumo de bebidas alcohólicas sobre la conducción, especialmente en trayectos cortos o dentro de núcleos urbanos. La falsa sensación de control suele ser uno de los factores más peligrosos cuando se mezcla alcohol y volante. Por eso, tanto la DGT como los cuerpos policiales insisten en una idea clarísima: la única tasa verdaderamente segura para ponerse al volante es 0,0.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
