El todoterreno urbanita de Renault

El todoterreno urbanita de Renault

Renault ya tiene su todoterreno urbano. Se llama Captur y es un Clio con traje de 4×4 que destaca por su economía: tiene un tamaño ajustado para la ciudad, motores pequeños y eficientes (desde 3,6 litros de media) y precios asequibles: a partir de 15.200 euros, o 13.200 con el Plan Pive.

El Captur es el salvavidas de la fábrica de Renault en Valladolid, —pionera en la motorización española— que estuvo al borde del cierre en 2009 tras el fracaso comercial del Modus, el monovolumen pequeño que producía. Un acuerdo in extremis entre sindicatos, empresa y gobiernos central y autonómico, permitió que ganara la producción de este modelo (80.000 unidades al año) salvando 1.000 puestos de trabajo directos y 4.000 indirectos. Y como la demanda está superando las previsiones, Renault prepara ya un segundo turno de trabajo en junio, con 500 empleos directos y 2.000 indirectos más.




Decoración interior a la carta.




El todoterreno pequeño de Renault mide 4,12 metros de largo, solo seis centímetros más que un Clio, y ambos son el mismo coche (comparten chasis y motores) con trajes diferentes. Se sitúa un escalón por debajo del Qashqai (4,33 metros) para competir con el Nissan Juke y los Opel Mokka, Chevrolet Trax, Peugeot 2008 y otros 4×4 de bolsillo que están llegando casi a la vez. Y todos aspiran a seducir a solteros y parejas jóvenes que buscan diseños alternativos a los utilitarios clásicos.

El Captur es uno de los más originales. El frontal y la mitad delantera mantienen el estilo del Clio, que estrenó el nuevo lenguaje estético de Renault, con una parrilla más vanguardista, el rombo más grande en el centro y unos faros rasgados más retrasados. En el lateral destaca el nervio que recorre la base de las puertas y la zaga lleva el portón tumbado hacia delante para estilizar la silueta. Pero sobre todo incluye unas suspensiones más altas —20 centímetros de altura al suelo— para circular por caminos de tierra, aunque no es su objetivo: no tiene tracción 4×4. Y el conjunto aporta una imagen juvenil y desenfadada que se puede personalizar a medida (ver recuadro) y le distingue de sus rivales.




Práctica guantera cajón.




El interior es más amplio que el del Clio, sobre todo en altura y espacio para las piernas (atrás), y añade un maletero mayor (de 377 a 455 litros). Tiene un diseño parecido: sencillo y con una presentación correcta, aunque más vistosa que consistente. Pero ofrece una conducción muy fácil y un tacto sólido, silencioso y refinado.

La eficiencia es otra baza del Captur. A pesar de su carrocería todoterreno, apenas pesa 1.100 kilos, y tiene motores pequeños, todos con Start&stop, que consumen muy poco. Dos son de gasolina: 0.9 TCe (turbo) de 90 CV (4,9 litros de media y 15.200 euros) y 1.2 TCe EDC (automático) de 120 CV (5,4 y 19.800); y un 1.5 dCi turbodiésel de 90 CV (3.6 litros y 18.350). Se venden en tres acabados, Life, Intense y Zen, y los precios son 1.100 euros superiores a los del Clio, a igualdad de motor.



Modularidad y personalización


La funcionalidad y la decoración a la carta son dos armas del Captur para atraer al público joven. Las medidas de la carrocería, el portón y los asientos traseros regulables en longitud (18 centímetros) y plegables por partes, optimizan su sentido práctico frente a los utilitarios para cargar bultos grandes o material deportivo (bicis, etc.). Y tiene otros 27 litros en huecos para objetos, con dos guanteras, una con un cajón extraíble (11 litros).

Otra ventaja es la personalización, que sigue la escuela del Mini. Se vende con siete colores muy llamativos, tres techos (300 euros) y dos ambientes interiores (100 euros). Las tapicerías son extraíbles y lavables, y se pueden elegir detalles como los marcos de los faros, instrumentación, consola central, etc.



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