Frases que ayudan: cómo hablar para parecer un experto en coches

Recopilación de las siete mejores frases para sorprender y aparentar ser todo un erudito en motor.

coche conversacion taller
Hay cosas que no se deben decir en un taller si se quieren evitar problemas posteriores.

El amigo enterado suele dejar a muchos en evidencia. Se le pregunta cuando se quiere cambiar de coche, pero no siempre se entiende lo que explica. La jerga de los expertos en automóviles a menudo es ajena al común de los conductores, con términos y conceptos más propios de ingenieros que de simples usuarios.

Así que puede que no esté de más manejar algunas ideas básicas para que las limitaciones al respecto resulten menos clamorosas. Se pueden usar estas frases sin pudor para parecer que se sabe más de coches.

1. Un motor con mucho par

El concepto de potencia absoluta es más conocido al relacionar los caballos de vapor (CV) con el rendimiento del propulsor, pero al hablar de los newton/metro (Nm) la cosa se complica… Simplificando, es la fuerza de torsión ejercida por el motor en cada momento de su funcionamiento, es decir, algo así como la potencia relativa a un determinado número de revoluciones.

En términos prácticos, lo que hay que saber es que cuando un coche disfruta de un mayor par suele ser más elástico, más aprovechable y tiene una mejor respuesta en cualquier fase de la aceleración.

2. Una dirección muy directa

El giro del volante se traduce en el movimiento de las ruedas en base a la desmultiplicación de la dirección, y en cada coche puede variar el número de vueltas necesarias para conseguir el cambio de ángulo de las ruedas. Por eso las reacciones del vehículo también pueden ser diferentes.

volante coche

Una dirección muy directa es aquella que requiere de menor giro de volante para trasladar la reacción correspondiente al eje delantero. Las direcciones con mucha desmultiplicación son más fáciles de mover pero también menos precisas, menos directas.

3. La sexta es demasiado larga

Aunque también podría ser cualquier otra marcha de la caja de cambios, el mecanismo que se encarga de traducir en movimiento lineal el cíclico del motor. Dependiendo del número de piñones de cada una de las relaciones se consigue un determinado efecto y es así como las superiores buscan la mayor velocidad frente a la mayor potencia de las inferiores.

Si un coche tiene una sexta muy larga correrá más al mismo régimen de funcionamiento del motor (y por tanto, consumirá menos), aunque será más perezoso al acelerar o en las recuperaciones. El símil más sencillo para entender el concepto es la combinación de las coronas y los piñones de los cambios de las bicicletas.

4. Este coche tiende a sobrevirar

Aunque otro puede que a subvirar. Este es el complejo mundo del comportamiento dinámico de los automóviles, sus reacciones en carretera dependiendo de la configuración de su transmisión, reparto de pesos, potencia, suspensiones… Si un coche sobrevira quiere decir que tiende a que su parte posterior busque el exterior de las curvas, un fenómeno de derrape típico en los dotados con motricidad a las ruedas traseras.

Lamborghini
El Countach es menos sobrevirador al tener tracción integral. El paso por curva es muy rápido.

Si por el contrario subvira, quiere decir que “se va de morro”, sigue recto en las curvas, lo que es habitual en los modelos con tracción delantera, la más frecuente en los turismos salvo algunas excepciones. La dinámica de un automóvil va mucho más allá que esta definición simplista, pero para salir del paso podría valer.

5. El perfil es muy bajo

También es frecuente desconocer las características básicas de un neumático. Que sea más o menos ancho (de 225 milímetros, por ejemplo) es algo que sí se suele apreciar todos a simple vista, pero el concepto del perfil es menos popular: se trata de su altura lateral, la goma que se encuentra desde el suelo hasta la llanta.

Se expresa en porcentaje respecto a la anchura (por ejemplo 55). Y cuanto menor sea este dígito, mayor será la estabilidad del compuesto pero reduciendo al mismo tiempo la comodidad de su uso.

6. La carrocería balancea en exceso

Un automóvil es una masa de dimensiones y peso importantes moviéndose a una velocidad considerable. Así que, por pura física, sus reacciones pueden resultar comprometidas a menudo y el trabajo de los ingenieros es limitar al máximo los movimientos de la carrocería.

Jeep Wrangler 4xe

En la ecuación influyen parámetros como la altura del vehículo, la dureza de las suspensiones o la propia configuración de la carrocería, pero cuando se dice que un coche balancea mucho significa que se inclina más de la cuenta, que el equilibrio entre los neumáticos que pisan el asfalto y las masas suspendidas no es tan satisfactorio como debería.

7. El ABS es intrusivo

Las ventajas del ABS e incluso los principios de su funcionamiento son ya bastante populares por la obligatoriedad de este sistema de seguridad: la electrónica se encarga de aliviar la presión de las pinzas sobre los discos para evitar que las ruedas se bloqueen. Es importante por ello que el ABS tenga un funcionamiento correcto, ya que, de lo contrario, las distancias de frenado en firmes de baja adherencia serían excesivas.

Si un experto dicen que es demasiado intrusivo, se referirá precisamente a eso, a que interviene innecesariamente y condiciona la conducción al alargar las frenadas. Suele ocurrir en contados casos, siempre hablando de una utilización convencional del vehículo (en competición no se montan estos sistemas).

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter ElMotor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios ELMOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR
Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no