Llevar el coche al taller es una de esas decisiones que la mayoría de conductores toma confiando en que el vehículo quedará en manos de profesionales cualificados.
Sin embargo, no todos los negocios dedicados a la reparación de automóviles cumplen los requisitos exigidos por la legislación. Precisamente por este motivo, la Guardia Civil ha localizado cuatro talleres ilegales en la comarca oscense de Los Monegros.
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La inspección
La actuación ha sido llevada a cabo por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de Huesca, una unidad especializada que realiza controles periódicos para detectar actividades irregulares relacionadas con la reparación de vehículos.
La intervención tuvo lugar el pasado 12 de junio, cuando los agentes inspeccionaron cuatro naves de la comarca utilizadas para trabajos relacionados con el mantenimiento y la reparación de automóviles.
En una de ellas sorprendieron a un operario trabajando en labores de pintura sobre varios vehículos. En las otras tres instalaciones también se estaban realizando trabajos mecánicos y se almacenaban numerosas piezas y componentes de automoción.
A simple vista, todas las naves presentaban una apariencia muy similar a la de cualquier taller convencional. Disponían de herramientas profesionales, equipamiento específico y zonas habilitadas para llevar a cabo reparaciones de vehículos. Sin embargo, las comprobaciones posteriores revelaron que ninguna de ellas cumplía los requisitos administrativos necesarios para desarrollar legalmente esta actividad.
Qué incumplían estos talleres
Los agentes verificaron que los cuatro establecimientos carecían de las autorizaciones y licencias obligatorias para funcionar como talleres de reparación.
Además, no figuraban dadas de alta como actividad industrial, una circunstancia especialmente relevante cuando se realizan trabajos relacionados con elementos tan sensibles como frenos, dirección, suspensión o sistemas de seguridad.
La normativa exige que este tipo de negocios cumplan determinadas condiciones técnicas, medioambientales y de seguridad para garantizar tanto la protección de los trabajadores como la de los clientes.
Cuando estos requisitos no se cumplen, resulta mucho más complicado asegurar la calidad de las reparaciones realizadas. Por ese motivo, la Guardia Civil notificó el cese inmediato de la actividad en las cuatro instalaciones inspeccionadas.
El problema de las piezas sin trazabilidad
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades en este tipo de casos es el origen de los componentes utilizados durante las reparaciones.
En los talleres autorizados existe un control sobre las piezas empleadas y sobre los trabajos realizados, algo que permite ofrecer garantías al cliente y facilita la identificación de posibles problemas posteriores.
Sin embargo, en los talleres fraudulentos puede ocurrir que determinados repuestos carezcan de la trazabilidad necesaria para conocer su procedencia. Esto significa que en algunos casos resulta imposible saber si una pieza es nueva, reacondicionada o incluso procedente de otro vehículo.
Delitos contra la seguridad vial
La operación no terminó con las denuncias administrativas. Durante una de las inspecciones realizadas por los agentes apareció un nuevo problema.
El titular de uno de los establecimientos, un hombre de 51 años vecino de Los Monegros, pasó a ser investigado como presunto autor de tres delitos contra la seguridad vial.
Según la investigación, habría conducido vehículos en diversas ocasiones pese a tener retirado el permiso de conducción por sentencia judicial. Se trata de una infracción considerada grave, ya que conducir después de perder la vigencia del carné puede acarrear consecuencias penales.
¿Cómo detectar un taller ilegal?
A simple vista un taller ilegal no se diferencia especialmente de uno legal, por eso es importante detectar con anterioridad, antes dejar el coche en sus dependencias, esta serie de evidencias que aportan dese CETRAA:
- Los talleres ilegales no tienen la placa identificativa concedida por la Consejería de Industria y que es obligatorio exponer a la entrada del establecimiento.
- El cliente de un taller ilegal nunca recibirá un presupuesto por escrito ni una factura que garantice los trabajos realizados en su vehículo.
- Aunque el taller tenga unas instalaciones que parezcan reglamentarias, la carencia de carteles informativos concernientes a los precios de la mano de obra, horarios, derechos de los usuarios y otros documentos legales, es por sí solo un indicativo bastante fiable de que se encuentra ante un taller ilegal.
- Los talleres ilegales suelen ser locales donde se trabaja a puerta cerrada. Pueden llegar a estar ubicados en garajes de chalets y domicilios particulares, cuando no efectúan las reparaciones en la calle o en un descampado.
- Aunque por sí solo este dato no es una pista, conviene saber que la mayoría de los talleres clandestinos están ubicados en las afueras de las ciudades y en zonas rurales.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
