Cuando los engranajes del mercado automovilístico español ya hacían ruido con la llegada de nuevas marcas chinas, el anuncio oficial de Geely (uno de los grupos más influyentes del sector global) de su llegada a España ha terminado por confirmar lo que muchos expertos venían anticipando: 2026 será el año en que España dejará de ser un mercado exclusivamente receptor de marcas europeas, japonesas o coreanas, para convertirse también en territorio clave para el gigante chino.
Geely, matriz de firmas tan conocidas en Europa como Volvo, Polestar o Lynk & Co, ha decidido que ahora le toca competir directamente bajo su propio nombre en suelo español. Y lo hace con claro enfoque hacia el futuro: vehículos electrificados (eléctricos e híbridos enchufables) y una red de concesionarios propia que podría superar los 50 puntos de venta a finales de 2026.
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Un despliegue con visión global y local
La estrategia anunciada por Geely para España no es accidental. El grupo lleva años consolidando su presencia en Europa: primero a través de marcas como Volvo (que ya es una figura establecida) y luego con denominaciones más orientadas al cliente final. La llegada de la marca homónima de Geely responde tanto a la expansión de su gama electrificada como a la creciente aceptación de vehículos chinos en el Viejo Continente.
Según estimaciones del sector, el desembarco de Geely se efectuará entre abril y junio de 2026, con los dos primeros modelos que ya se esperan en los concesionarios durante la primera mitad del año, y con la expectativa de que la red de distribución y servicio se consolide antes de terminar el ejercicio.
Modelos y oferta: electrificación para todos
El desembarco comercial se articulará inicialmente con dos modelos electrificados. El Geely E5, un SUV eléctrico de tamaño medio, ofrecerá una potencia de 160 kW (218 CV) y una autonomía de hasta 475 kilómetros según el ciclo WLTP.

La marca ha desarrollado para este modelo la Short Blade Battery, disponible en dos capacidades (60,22 y 68,79 kWh), que combina alta densidad energética con durabilidad y seguridad. La función de carga rápida permitirá recuperar del 30% al 80% en solo 20 minutos, un dato que facilita el uso cotidiano del vehículo.
Junto al E5 llegará el Starray EM-i, un híbrido enchufable que emplea la tecnología EM-i, diseñada para ofrecer una transición eficiente hacia la electrificación. Con 262 CV de potencia combinada, el sistema integra un motor de combustión de alta eficiencia desarrollado por Horse Powertrain, la joint venture entre Geely Group y Renault Group con sede en España, junto con un motor eléctrico de 160 kW.

Dos baterías (18,4 y 29,8 kWh) permiten alcanzar una autonomía combinada de hasta 943 kilómetros WLTP, un valor que subraya su enfoque en la eficiencia y la versatilidad diaria.
Ambos modelos comparten la base tecnológica Geely Auto Technology, que reúne soluciones avanzadas de electrificación, conectividad y asistencia a la conducción. Según la marca, el objetivo es ofrecer vehículos intuitivos y fiables, con niveles de equipamiento amplios y un planteamiento accesible para diferentes perfiles de usuario.
Red de concesionarios y servicio técnico: apuesta decidida
Pese a que otras marcas chinas han entrado en España mediante alianzas con distribuidores locales o importadores, Geely ha optado por una estructura propia de concesionarios y postventa.
Esta red no solo se centrará en la venta de vehículos, sino también en ofrecer soporte técnico y servicio posventa homogéneo en todo el país, un punto clave para la confianza del cliente europeo.
Fuentes del sector indican que esta estrategia busca evitar uno de los escollos tradicionales de las marcas asiáticas emergentes: la percepción de un servicio posventa débil o fragmentado. Con un enfoque integral, Geely pretende dar una impresión de solidez y continuidad que tranquilice tanto a compradores particulares como a empresas con flotas.
Competencia y contexto
Su desembarco no ocurre en un vacío competitivo. En paralelo, otras marcas chinas como Denza, Lepas, Changan o Exlantix también están preparando su entrada en el mercado español a lo largo de 2026, lo que presagia una temporada de intensa competencia especialmente en el ámbito de los SUV electrificados y las opciones híbridas enchufables.

Este movimiento se enmarca en una tendencia global más amplia: las marcas chinas están ampliando rápidamente su presencia en Europa, aprovechando tanto la demanda de vehículos más asequibles como el desarrollos tecnológico en electrificación.
¿Qué significa para el consumidor español?
Para los conductores y compradores de coches en España, la llegada de Geely representa dos grandes novedades: más opciones tecnológicas y precios más competitivos. La marca promete una combinación de diseño, autonomía, y eficiencia que obligará a los fabricantes europeos y japoneses a reevaluar sus estrategias de producto y precio.
Además, esta apuesta china por España evidencia que el país no es visto únicamente como un mercado secundario dentro de Europa, sino como un objetivo estratégico, lo que redundará en más inversión, mayor oferta y, probablemente, precios más ajustados para el consumidor final.
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