6 trucos para estirar al máximo la autonomía de un coche eléctrico

Los vehículos sin emisiones reclaman mayor dosis de protagonismo y conviene conocer las técnicas para alargar al máximo el alcance de sus baterías.

coches híbridos enchufables más baratos

Para aprovechar al máximo un híbrido enchufable, es recomendable tener un cargador donde se aparque habitualmente.

Junto con el precio, la escasa autonomía es el principal inconveniente para que los coches eléctricos despeguen definitivamente, desafíos que deben ir resolviendo con urgencia ante el nuevo panorama que se ha abierto con la futura ley sobre el cambio climático.

La tendencia ya está cambiando: las marcas consiguen baterías cada vez más capaces y ya hay unos cuantos modelos que ofrecen un rango de uso respetable. Entre tanto, el estilo de conducción también puede ayudar a maximizar la duración y alargar el tiempo entre carga y carga.

Ciudad y autopista

La ciudad, por la baja velocidad de circulación y las constantes paradas, es el escenario ideal para los eléctricos. Y cuanto más atascos haya, mejor. En cambio, la autopista es el entorno más complicado, porque al rodar a 120 km/h la energía de las baterías desaparece con rapidez. Así como en las áreas urbanas se puede llegar a alcanzar la autonomía oficial, en vías de alta velocidad lo normal será que se quede en un 40%.

Acelerar con tiento

A lo primero que nos invita un eléctrico es a pisar su acelerador. La instantánea y enérgica respuesta del motor proporciona unas aceleraciones sorprendentes e incluso mejores que las de un motor de explosión equivalente en los primeros metros. Pero hay que evitarlo. Es un error habitual que llevará a malgastar las pilas.

Utilizar el freno motor

Otra peculiaridad que nos puede sorprender es el mayor freno motor que presentan respecto a los coches de combustión cuando dejamos de acelerar. Este efecto se destina a recuperar energía eléctrica, y conviene aprovecharlo lo máximo posible.

Modos de conducción

Los eléctricos suelen disponer de varios programas de conducción que limitan la respuesta para favorecer la autonomía (eco) o aumentan la potencia para ganar brío (sport). Mejor decantarse por los primeros modos. Algunos coches ofrecen diferentes grados de funcionamiento en la retención del motor para aumentar la recuperación de energía, por lo que no está de más adecuarla al desnivel del recorrido para maximizar la producción de electricidad.

Anticipación

Manteniendo una velocidad lo más constante posible, anticipando las paradas y favoreciendo la regeneración se puede alargar la autonomía disponible hasta un 20%. Una buena táctica es dejar rodar el vehículo con la inercia acumulada todo lo posible, sin acelerar. Por ejemplo, antes de llegar a un semáforo o al empezar a rodar por una calle en pendiente.

Ojo al calor y al frío

El uso de la calefacción en invierno o el aire acondicionado en verano afectarán drásticamente el consumo. Un buen truco antes de salir es ajustar la temperatura del interior del coche mientras está en el garaje conectado al punto de recarga, para no hacerlo después con la energía de las pilas.

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