Avisadores, detectores, inhibidores… Multas de hasta 6.000 euros por hacer trampas con los radares de la DGT
La ley de tráfico castiga de diferentes formas el uso de dispositivos para evitar las multas por excesos de velocidad.
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Redactor Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
Perfil de Sergio Amadoz en TwitterSOBRE LA FIRMA
Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de EL MOTOR desde 2016, ha escrito desde entonces sobre tecnología del automóvil, nueva movilidad y, con especial interés, sobre las causas y las consecuencias de la siniestralidad vial. Porque cada 27 segundos muere una persona en el mundo en un accidente de tráfico, casi siempre por un motivo evitable: en el rato que se tarda en leer este texto habrán muerto tres o cuatro conductores, pasajeros o peatones por una salida de vía, un choque frontal o un atropello.
Y así todas las horas, todos los días, así que procura, en la medida de lo posible, hacer entender que los siniestros de tráfico son una pandemia por la que fallecen 1,2 millones de personas al año en el mundo.
Nació en 1977, creció en Murillo el Cuende (Navarra) y de vez en cuando fue a Pamplona a ver a Osasuna en El Sadar; una vez metió la cabeza en el hueco de la valla –cuando el fútbol enjaulaba a los aficionados– y las orejas no le dejaban salir. Pasó un buen rato encallado, forcejeando contra el hierro, hasta que por fin recuperó su sitio en el mundo. Lo contó en 2020 en el libro Aquí no se rinde ni Dios, de la colección Hooligans Ilustrados (Libros del KO).
Se licenció en Periodismo por la Universidad de Navarra y llegó a Madrid en 1998 para trabajar en la sección de Cultura de Diario 16, pero lo enviaron a Deportes. Allí estuvo hasta unos días antes de la Eurocopa de 2000. Durante dos temporadas cubrió la información del Atlético de Madrid: escribió crónicas desde el Vicente Calderón, compartió mucho tiempo con Radomir Antic y una vez habló por teléfono con el presidente Jesús Gil, que ya no era el que fue. Parecía desganado, como viéndolas venir: el Atleti bajó a Segunda enseguida, en junio de 2000.
Después de descender a los rojiblancos, Sergio Amadoz llegó al Grupo PRISA para formar parte de una pequeña unidad llamada Gestión de Medios de Prensa (GMP), encargada de hacer contenido de información internacional, nacional, económica, de cultura y televisión para varios periódicos regionales asociados a PRISA.
En aquella redacción de la calle de Fuencarral, en Madrid, editó teletipos, cuadró titulares y vio caer las Torres Gemelas por televisión, polvo sobre la gente. Empezaba el siglo XXI y en el bar de abajo, que ya no existe, un hombre chino tenía trucada la tragaperras y el camarero la desenchufaba en cuanto lo veía llegar: protegía sus monedas de cinco duros de la astucia oriental. Parecía un aviso de lo que ocurre ahora.
Entrevistó a Bebe, recién nacida para la música, a Ariel Rot y a Rosendo, a Camela cuando todavía eran tres (pero el tercero no hablaba, apartado en otra mesa de la cafetería Nebraska, en la Gran Vía de Madrid), a Antonio Gala y su bastón, a Umbral (ya un ser de lejanías), a Luis Antonio de Villena, a David Trueba y algunos más. A Kira Miró y Christian Gálvez cuando presentaban Desesperado Club Social.
Después pasó unos años en la revista AireLibre, editando a otros y escribiendo de lugares que casi nunca visitaba, porque la crisis de 2008 eliminó los viajes y empezó a ahogar al periodismo.
Un tiempo más tarde, de vuelta en el Grupo PRISA, trabajó como redactor y coordinador de suplementos especiales para EL PAÍS y Cinco Días. También escribió para las revistas Retina, Consumer, Club Renfe o Azul Marino, y pudo hablar en 2014 con Rafael Chirbes para un reportaje por encargo. Fue quizá su mejor entrevista, hasta ahora inédita y con una única respuesta: “Estoy cansado de ese tal Chirbes”.
En agosto de 2016 llegó a EL MOTOR. Si de algo vale haber llegado hasta aquí puede ser para leer este otro texto, un retrato sobre las 48 horas duras, tristes y absurdas que siguen a un siniestro de tráfico mortal, escenas que se repiten unas 1.800 veces al año en España, cinco al día. En 2030 deberían ser la mitad; en 2050, ninguna.
La ley de tráfico castiga de diferentes formas el uso de dispositivos para evitar las multas por excesos de velocidad.
La discrecionalidad municipal en el cobro del IVTM hace que un mismo vehículo pague una cuota mínima en Rajadell (Barcelona) o Patones (Madrid) y un tributo elevado en San Sebastián.
La velocidad inadecuada está presente entre el 10% y el 15% de los siniestros y en hasta un 30% de los mortales.
Un 85% de los turismos particulares se mueve con el conductor como único ocupante, según las mediciones de Tráfico.
Tráfico intensifica esta semana los controles de cinturón de seguridad y sillitas infantiles: más vigilancia en carretera y desde el aire.
Sevilla obliga a llevar protección en la cabeza y chaleco reflectante a los usuarios de vehículos de movilidad personal.
Un vídeo del ciclista vinculado al Lidl-Trek se ha hecho viral en las últimas horas por la peligrosidad de su actitud en la carretera.
El informe sobre las posibilidades de siniestro de iRAP identifica casi 1.000 kilómetros de asfalto con un índice elevado de siniestralidad.
Los propietarios de vehículos de movilidad personal deben inscribirlos en el registro público de la Dirección General de Tráfico.
El Gobierno de Navarra muestra en directo el estado de las carreteras forales para que los conductores puedan programar sus itinerarios.
Los propietarios de vehículos de movilidad personal deben registrarlos en la sede electrónica de la Dirección General de Tráfico.
Los conductores de más edad deben renovar su permiso cada cinco años en lugar de 10, pero a veces la caducidad es incluso menor.
La iniciativa del PSOE plantea bajar de 80 km/h a 70 km/h el exceso en las carreteras que suponga enfrentarse al Código Penal.
Después de la decena de borrascas consecutivas, salió el sol en las carreteras y se registraron más muertes de motoristas, ciclistas y peatones.
Bruselas confirma que el dispositivo, obligatorio desde el 1 de enero de 2026, se ajusta al marco jurídico europeo.
Tráfico avanza en el diseño de un plan específico en las zonas de mayor visibilidad de este fenómeno astronómico.
La saturación de las estaciones de recarga en 2024 generó dudas entre los conductores, pero el sector sostiene que la infraestructura es suficiente.
El despliegue de los nuevos dispositivos, la mayoría de ellos fijos, afecta a 11 comunidades autónomas y carreteras principales y secundarias.
El documento de identidad del vehículo no debe confundirse con el carnet de conducir: ambos son obligatorios, pero cumplen funciones distintas.
Casi 1.000 automovilistas no disponían de la documentación correcta del vehículo o del operador, por lo que también fueron denunciados.
Los datos de la DGT revelan que solo rejuvenecen los autobuses y que los coches alcanzan ya una antigüedad media de 14,6 años.
Tráfico reduce el periodo de validez del carnet a partir de los 65 años para garantizar los conductores mantienen las aptitudes necesarias para circular con seguridad.
El titular de Interior sostiene que el único objetivo del Gobierno y la DGT al implantar el dispositivo era salvar vidas.
El dispositivo de señalización de emergencias, obligatorio desde el 1 de enero, debe estar conectado con la Dirección General de Tráfico.
El dispositivo de señalización de emergencias, obligatorio desde el 1 de enero, sigue generando dudas entre los conductores.
El ministro del Interior detallará cómo avanza la implantación de las luces de señalización de emergencias, obligatorias desde el 1 de enero.
La normativa tipo que recomienda la FEMP vincula de forma expresa el acceso a estas áreas urbanas al correcto estado técnico del vehículo.
El reglamento de circulación exige a los automovilistas adaptarse a las circunstancias y facilitar el paso a los vehículos de emergencia.
Más de 200 personas fallecieron arrolladas en las vías urbanas en 2024, último año con cifras oficiales consolidadas.
Un mes y medio después de la entrada en vigor de la obligatoriedad del dispositivo, los profesionales han observado un cumplimiento desigual de la norma.