Iba caminando por Madrid y he visto un coche eléctrico aparcado fuera de casa. Se trataba de un Renault 5 eléctrico, pero lo que me ha llamado la atención es este ‘rectángulo’ en el capó.
¿Qué utilidad tiene? ¿Es simplemente estético? El caso es que no había visto otro coche a pilas con ese detalle en la parte delantera.
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Una de las curiosidades del Renault 5 eléctrico
El nuevo Renault 5 eléctrico no solo recupera la estética icónica del utilitario francés, sino que introduce soluciones de diseño que combinan funcionalidad y guiños al pasado.
Uno de los detalles más llamativos se encuentra en el capó: un panel rectangular integrado bajo una superficie oscurecida, en el que destaca el número “5”. Este elemento, lejos de ser meramente decorativo, cumple una función práctica que refuerza la experiencia de uso del vehículo eléctrico.

Indicador exterior del nivel de carga de la batería
El curioso rectángulo no es algo meramente decorativo. Se trata de un indicador exterior del nivel de carga de la batería. A través de un sistema luminoso, este display permite visualizar de un vistazo el porcentaje de carga disponible sin necesidad de acceder al interior del vehículo ni consultar la instrumentación digital.
Durante el proceso de recarga, el dispositivo actúa como una barra de progreso visible desde el exterior, facilitando al usuario el seguimiento del estado de la batería, especialmente útil en puntos de carga públicos o en garajes compartidos.

Además de su utilidad, este recurso responde a una estrategia clara de diseño. Renault ha reinterpretado en esta pieza la histórica toma de aire del Renault 5 original, transformándola en un elemento tecnológico que conecta pasado y presente.
El resultado es un detalle que refuerza la identidad del modelo, combinando nostalgia y modernidad en un contexto plenamente eléctrico.
En conjunto, este indicador exterior sintetiza el enfoque del nuevo Renault 5: un coche pensado para la movilidad urbana contemporánea, pero cargado de referencias a su legado. La integración de soluciones visibles y funcionales como esta contribuye a hacer más intuitivo el uso cotidiano del vehículo eléctrico, al tiempo que añade un componente distintivo en un segmento cada vez más competitivo.
El retorno del R5
El R5 actual es solo eléctrico. Ni versiones híbridas ni futuros motores de combustión están en la mente de la marca para este modelo. Es un coche del segmento B, de 3,92 de largo y 1,5 metros de alto, con un marcado carácter urbano pero capaz fuera de la ciudad.
Así, el primer Renault 5 e-Tech disponible en el mercado lleva una batería de 52 kWh que alcanza 410 kilómetros homologados de autonomía. Al final, es un coche con un marcado carácter urbano, así que en recorridos por ciudad no debería tener problemas para alcanzar estas distancias.
También está disponible una batería más pequeña, de 40 kWh, que se quedará en 310 kilómetros de autonomía.
Hablando de potencias, el R5 no se queda corto en caballos para el coche que es. Llega a los 110 kW (150 CV) y gracias a la reducción de peso total del vehículo, son más que suficientes. Pesa 1.450 kilos: se han recortado 20 kilos en la batería en comparación el Renault Zoe y 15 del motor en comparación con el Mégane.

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