En 2025, la falta de atención al volante se convirtió en la causa de cerca del 30 % de los fallecimientos en carretera, situándose como uno de los peligros más serios al superar incluso al alcohol y el exceso de velocidad. El uso inadecuado del móvil es el principal responsable, ya que interfiere en la visión, el pensamiento y los movimientos del conductor, multiplicando la probabilidad de sufrir un siniestro. Acciones tan habituales como escribir un mensaje o manipular la pantalla de infoentretenimiento generan una distracción crítica, especialmente cuando se circula rápido.
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Una de las formas más efectivas de reducir estos riesgos es aplicar técnicas de conducción preventiva y mantener un estado de alerta constante. Comprender cómo reacciona el vehículo y estar preparado para responder con rapidez ante situaciones inesperadas en la carretera puede disminuir hasta un 20 % la probabilidad de accidente. Más que un conjunto de recomendaciones, la conducción preventiva es una manera de entender la seguridad vial que pone al conductor en un papel activo y responsable.
Este tipo de conducción se basa en prever escenarios, actuar con criterio y adoptar una actitud consciente en todo momento. Mantener la distancia adecuada, respetar las señales, usar correctamente los retrovisores y ajustar la velocidad al tráfico y las condiciones de la vía son pilares esenciales para evitar incidentes. Además, resulta imprescindible realizar revisiones periódicas al vehículo y comprobar que elementos como neumáticos, frenos y alumbrado se encuentren siempre en perfecto estado.
Beneficios de la conducción preventiva
La conducción preventiva aporta múltiples ventajas tanto para el conductor como para el resto de los usuarios de la vía. Al anticipar situaciones y tomar decisiones responsables, se reduce significativamente el riesgo de sufrir accidentes. Además, conducir de manera preventiva contribuye a un ahorro de combustible, ya que se evitan aceleraciones y frenazos bruscos. A largo plazo, esto se traduce en un menor desgaste del vehículo y en una reducción de los costos de mantenimiento.
Más allá de los beneficios económicos, la conducción preventiva promueve una mayor tranquilidad y seguridad en la carretera. Al conducir de manera relajada y consciente, se reduce el estrés y se mejora la concentración. Asimismo, se fomenta una cultura vial más respetuosa y solidaria, donde todos los conductores comparten la responsabilidad de hacer de las vías un lugar más seguro.
Trucos para realizar una conducción preventiva
Para conducir de manera segura y prevenir accidentes, es crucial adoptar una postura correcta al volante, saber cómo reaccionar ante situaciones imprevistas como un trompo o un obstáculo en la carretera, y mantener la calma y la concentración en todo momento.
- Posición de las manos al volante: mantener una posición correcta de las manos al volante (a las diez menos diez) es fundamental para controlar el vehículo de manera segura y evitar movimientos bruscos que puedan desestabilizarlo. Al realizar giros, es importante enderezar el volante con regularidad para evitar que la parte trasera del coche se derrape.
- Cómo reaccionar ante un trompo: si el coche comienza a deslizar en una curva, lo primero es levantar el pie del acelerador y evitar frenar. A continuación, hay que girar las ruedas en la dirección hacia donde se quiere dirigir el vehículo, manteniendo la vista fija en el punto al que queremos llegar.
- Obstáculos inesperados: ante un obstáculo en la carretera, es esencial realizar una frenada de emergencia y esquivar. Al mismo tiempo, hay que girar el volante con firmeza para evitar el impacto, teniendo en cuenta que el coche puede tender a deslizarse lateralmente.
- Condiciones climáticas adversas: conducir bajo la lluvia, niebla, nieve o con poca visibilidad hace que aumente el riesgo de accidentes. Lo ideal ante estas situaciones es reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y llevar encendidas las luces correspondientes a cada escenario.
- Adelantamientos imprudentes: adelantar en zonas con visibilidad reducida, en curvas o en líneas continuas aumenta el riesgo de colisión. Para minimizarlo hay que asegurarse de tener suficiente visibilidad antes de adelantar, utilizar los espejos retrovisores y los intermitentes, además de respetar las señales de tráfico.
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Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.
