España ha introducido cambios en la regulación de sus carreteras con el objetivo de adaptar la red viaria al auge de la bicicleta. El Real Decreto 899/2025, incorporado al Reglamento General de Carreteras, establece nuevas herramientas para reorganizar el espacio y facilitar la creación de itinerarios ciclistas en determinadas condiciones.
La modificación normativa responde al incremento de usuarios de bicicleta en los últimos años. Con millones de desplazamientos diarios en este medio, las administraciones buscan una red interurbana más continua y segura. Hasta ahora, gran parte de las infraestructuras ciclistas dependían de proyectos locales, lo que generaba una red fragmentada.
Más información
El principal cambio introducido por el decreto es la posibilidad de transformar elementos existentes de la carretera. En determinados tramos, la Dirección General de Carreteras podrá suprimir total o parcialmente el arcén para destinar ese espacio a carriles bici segregados. Esta medida se aplicará solo en casos concretos con estudios técnicos previos que garanticen la seguridad.
Carriles bici para mejorar la movilidad
Estos nuevos carriles podrán implantarse en carreteras convencionales y vías multicarril con poco tráfico. La intervención se enmarca en la Estrategia Estatal por la Bicicleta y en los planes de movilidad sostenible para mejorar la conexión entre territorios.
“Dichas iniciativas deben garantizar el desarrollo de una red continua y segura que facilite la movilidad en bicicleta en los ámbitos urbano, periurbano e interurbano”, dice la normativa que soporta legalmente estas intervenciones.
Según el texto, la “planificación, construcción y explotación de las vías ciclistas” deben cumplir el objetivo de “facilitar la movilidad en este medio de transporte sostenible y activo en condiciones de seguridad” para todos los usuarios de la vía.
El arcén ha sido tradicionalmente el espacio reservado a los ciclistas en vías interurbanas y la normativa mantiene que deben utilizarlo cuando exista. La conversión en carriles protegidos introduce una alternativa basada en la separación física del tráfico motorizado.
Más información
La reforma mantiene los principios actuales: los ciclistas podrán seguir usando la calzada si el carril habilitado no es seguro. No cambian otras reglas: en autovías solo pueden circular mayores de 14 años y en autopistas sigue prohibido. En ciudad, el carril bici es recomendable, pero no obligatorio.
Cómo adelantar a los ciclistas
En paralelo, la normativa refuerza las obligaciones al adelantar ciclistas, establecidas en la última reforma de la ley de tráfico, en vigor desde 2021. Los conductores deben dejar al menos 1,5 metros de distancia lateral y ocupar parte o todo el carril contiguo al realizar la maniobra.
Cuando existan varios carriles por sentido, es obligatorio cambiar completamente de carril para adelantar. La norma también permite rebasar líneas continuas si es necesario, siempre que no haya peligro.
Está prohibido adelantar poniendo en riesgo a ciclistas, incluso si circulan por el arcén. Estas infracciones se sancionan con la retirada de seis puntos del carnet, además de una multa económica de 200 euros.
Con estas medidas, la normativa refuerza la presencia de la bicicleta en la carretera y establece condiciones más precisas para la convivencia con el tráfico motorizado.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
