El 12 de agosto de 2026 no será un día cualquiera. España vivirá el primer eclipse total de sol visible desde la Península en más de un siglo y se espera que millones de personas se desplacen para contemplar un fenómeno astronómico que solo unos pocos tienen la oportunidad de presenciar a lo largo de su vida.
Sin embargo, más allá de las previsibles retenciones y de los dispositivos especiales de tráfico, existe otro factor que preocupa especialmente a las autoridades: los riesgos asociados a la conducción durante el propio eclipse.
Más información
Un fenómeno que llenará las carreteras
El eclipse total atravesará España de oeste a este durante la tarde y noche del 12 de agosto. La franja de totalidad, donde la Luna ocultará completamente el Sol durante unos instantes, cruzará zonas de Galicia, Asturias, Castilla y León, Aragón, Comunidad Valenciana o Baleares.
Muchos alojamientos en las áreas con mejor visibilidad llevan meses registrando una elevada demanda y numerosos municipios preparan espacios específicos para la observación del fenómeno.
A este movimiento turístico habrá que sumar los desplazamientos propios de las vacaciones de verano, una combinación que podría provocar una presión extraordinaria sobre la red viaria. Ante esto, la DGT contempla medidas especiales.
El problema no son solo los atascos
Cuando se habla del eclipse, la mayoría de los conductores piensa automáticamente en retenciones. Sin embargo, el factor más delicado será probablemente la propia conducción durante el fenómeno.
El eclipse tendrá lugar al atardecer, con el Sol muy bajo sobre el horizonte. Eso significa que muchas personas circularán con una iluminación especialmente complicada incluso antes de que se produzca la fase de oscuridad. A ello se sumará un elemento difícil de controlar como lo es la curiosidad, que podría llevar a mirar el cielo en lugar de prestar toda su atención a la carretera.
El oscurecimiento repentino
Aunque la oscuridad total apenas durará entre uno y dos minutos dependiendo de la ubicación, la sensación visual será muy llamativa. De repente, en plena tarde, la luz ambiental disminuirá de forma notable. Las sombras cambiarán, la visibilidad se reducirá y muchos conductores podrían experimentar una sensación similar a la conducción durante el crepúsculo.
Por ello, las autoridades recomiendan circular con las luces encendidas durante todo el desarrollo del eclipse. También es importante mantener una distancia de seguridad superior a la habitual y extremar la atención ante posibles frenazos inesperados.
Nada de parar en el arcén
Uno de los comportamientos que más preocupa a Tráfico es la posibilidad de que algunos usuarios decidan detenerse de forma improvisada para observar el eclipse.
Los arcenes no son lugares seguros para estacionar ni evidentemente para contemplar fenómenos astronómicos. Además del evidente riesgo para la seguridad vial, detenerse en zonas no habilitadas puede acarrear sanciones económicas. Si se quiere observar el eclipse, la recomendación oficial es llegar con antelación a una zona segura y permanecer allí hasta que termine el fenómeno.
Las gafas, el regreso y más vigilancia
Otro aspecto importante afecta a quienes ya han adquirido gafas especiales para observar el eclipse. Estos dispositivos están diseñados para filtrar la radiación solar y proteger la vista durante la observación directa del Sol. Sin embargo, resultan incompatibles con la conducción.
Al oscurecer drásticamente la visión, reducen la capacidad para percibir señales, peatones, vehículos o cualquier otro elemento del entorno. La DGT también recomienda utilizar el parasol del vehículo si necesario fuera para evitar deslumbramientos y prevé reforzar los controles de velocidad, prestando especial atención a la conducción temeraria.
Por último, pero no por ello menos importante: una vez finalice la fase de totalidad, miles de personas podrían iniciar el regreso de forma simultánea. El aumento del tráfico entre un 30% y un 100%, supone entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales, que también son de vuelta. Por eso, lo recomendable es retrasar el regreso algunas horas.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
