Iba casi al doble de la velocidad permitida, la policía lo para y su excusa deja sin palabras a los agentes

Una carretera con límite de 70 km/h y un conductor circulando a unos 120 km/h. La explicación que dio convirtió una simple multa en una historia viral.

Exceso de velocidad
Algunos se inventan unas excusas muy originales para explicar su exceso de velocidad.

Después de lavar el coche, muchos conductores recurren a una gamuza de microfibra, una toalla específica o incluso a un soplador de aire para evitar las molestas marcas que dejan las gotas al secarse.

Sin embargo, un conductor canadiense creyó que existía un método mucho más rápido: pisar el acelerador y dejar que el viento hiciera el trabajo.

La idea parecía sencilla. Si el coche acaba de salir del túnel de lavado, circular deprisa podría ayudar a eliminar el agua de la carrocería.

El problema es que decidió llevar esa teoría demasiado lejos y terminó siendo interceptado por la policía cuando circulaba a unos 120 km/h en una carretera limitada a 70 km/h, prácticamente el doble de la velocidad permitida.

Una explicación que sorprendió a los agentes

Cuando los agentes le dieron el alto y le preguntaron por qué circulaba tan deprisa, la respuesta no fue la habitual. No alegó que llegaba tarde al trabajo, ni una urgencia médica, ni que no se hubiera dado cuenta de la velocidad.

Su explicación fue mucho más llamativa: acababa de lavar el coche y quería secarlo aprovechando el aire mientras conducía. Según relató la BC Highway Patrol, esa fue la razón que ofreció para justificar un exceso de velocidad que acabó con la correspondiente sanción en ese país.

Policía con pistola radar
Policía con pistola radar.

Aunque la historia ha llamado la atención por lo insólito de la excusa, los agentes recordaron que ningún motivo de este tipo justifica poner en riesgo la seguridad vial, especialmente cuando se circula muy por encima del límite establecido.

¿Conducir rápido seca realmente el coche?

Puede parecer lógico pensar que el aire elimina el agua de la carrocería, pero acelerar no sustituye un secado adecuado.

De hecho, los especialistas en detallado recomiendan retirar el agua manualmente con una toalla de microfibra o utilizar aire a presión para expulsar las gotas acumuladas en retrovisores, molduras o emblemas. Si el agua simplemente se deja evaporar mientras se circula, es frecuente que queden marcas de cal, restos minerales o pequeñas manchas, especialmente si el lavado no se ha realizado con agua desmineralizada.

Gotas en el coche
Si no se seca bien el coche después de un lavado. pueden quedarse marcas.

En otras palabras, correr más no garantiza un mejor resultado, y desde luego no compensa el riesgo que supone aumentar tanto la velocidad.

Una anécdota con una conclusión evidente

Historias como esta suelen hacerse virales por lo llamativo de la explicación, pero también recuerdan una realidad que las autoridades de tráfico repiten con frecuencia: el exceso de velocidad sigue siendo uno de los factores presentes en muchos accidentes graves.

En este caso, el conductor probablemente solo quería que su coche quedara impecable después del lavado. Sin embargo, la decisión de utilizar el viento como secador terminó saliéndole mucho más cara de lo que habría costado esperar unos minutos con una gamuza en la mano.

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