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Por qué un portátil o un libro pueden ser una amenaza en el coche

Un objeto que pese solo 400 gramos se proyecta con una fuerza de cinco kilos en un choque a 50 km/h; un ordenador se 'convierte'en un jabalí de 85 kilos.

Por qué un portátil o un libro pueden ser una amenaza en el coche

Los objetos sueltos en el habitáculo pueden convertirse en proyectiles.

Antes de un viaje largo de verano un conductor debe encargarse de tres asuntos fundamentales: asegurarse de que el coche está en perfecto estado (con una revisión de los puntos principales), descansar lo suficiente (aparte de no tomar alcoholo o drogas) y colocar todo el equipaje en el maletero. Puede parecer un asunto menor, pero llevar objetos sueltos en el habitáculo puede resultar fatal en caso de accidente.

Y no resulta raro que los conductores los lleven. Ocurre sobre todo en vacaciones, porque los vehículos van mucho más llenos, tanto de gente como de cosas. Una encuesta realizada por el RACE y GoodYear revela que el 21,4% de los automovilistas lleva equipaje en el interior del coche. Un estudio realizado por Volkswagen y recogido por la revista Tráfico y Seguridad Vial, de la Dirección General de Tráfico, arroja unos datos todavía más preocupantes: casi la mitad de los conductores (47%) lleva objetos sueltos en el habitáculo del vehículo y solo uno de cada tres (29,6%) usa los espacios portaobjetos y las bandejas interiores.

Sin embargo, según datos que destaca el propio RACE, esos objetos incrementan mucho las posibilidades de resultar heridos de gravedad en caso de un choque. Su peso puede llegar a ser hasta 30 o 40 veces mayor a su propia masa circulando sólo a 50 km/h. Así, un bolso de 5 kilos y 80 centímetros de ancho tendría una fuerza de impacto de 60 kilos, un paraguas de 415 gramos pasaría a pesar 5 kilos o un teléfono móvil de unos 150 gramos se proyectaría con una fuerza de 1,5 kilos. En un choque a solo 60 km/h el peso de cada objeto se multiplica por 56 debido a la inercia que lleva el vehículo. Por ejemplo, una maleta de 10 kilos pasaría a pesar 560 kilos, el peso equivalente a un toro.

Los cálculos de la revista de la DGT son similares. La publicación compara los pesos originales de los objetos y con el de los animales en los que se convierten debido a un frenazo brusco, tanto a 50 como a 90 km/h.

El efecto de la inercia en los objetos

OBJETO PESO A 50 km/h A 90 km/h
Portátil 2,2 kg Jabalí (85 kg) Oso pardo (285 kg)
Bolso 4 kg Avestruz (158 kg) Toro (512 kg)
Móvil 110 g Gallo (3,9 kg) Cocker (12,5 kg)
Biberón 405 g Avutarda (15,5 kg) Oveja (50 kg)
Tablet 560 g Collie (23 kg) San Bernardo (75 kg)

La recomendación, para estos casos, es que todos los objetos y el equipaje se sitúen en el maletero o en las guanteras y diferentes espacios portaobjetos: bolsas detrás de los respaldos de los asientos delanteros, huecos en el reposabrazos delantero, huecos en las puertas… Si tienes que transportar mascotas pequeñas, estas deberán ir dentro de un trasportín situado sobre el suelo por detrás del respaldo de los asientos delanteros, nunca ocupando un asiento o encima de un pasajero.

Por otra parte, no solo es importante llevar los objetos pequeños bien colocados. La silla infantil debe ir bien sujeta porque, de lo contrario, podría salir disparada: su peso de 8 kilos puede convertirse en 100 kilos al impactar en caso de accidente a tan solo 50 km/h.

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