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¿Te pones nervioso en un control aunque no hayas cometido ninguna falta al conducir? La policía lo sabe y estos consejos te aliviarán

Madrid |

El pulso se acelera, aumenta la sensación de vigilancia y cualquier movimiento parece más trascendente de lo normal.

Control Policía Nacional

Foto: Getty Images

Pocas situaciones generan tanta tensión entre algunos conductores como un control policial. Da igual que el vehículo tenga la ITV al día, el seguro en vigor y que el conductor no haya cometido ninguna infracción. Para muchas personas, la simple presencia de agentes junto a la carretera provoca nerviosismo e incluso cierta ansiedad. 

Se trata de una reacción mucho más habitual de lo que parece. Precisamente por eso, la Guardia Civil y otros cuerpos policiales recuerdan con frecuencia cuáles son las pautas básicas que deben seguirse en estas situaciones para evitar problemas y garantizar la seguridad de todos. 

Tres normas que nunca deberías olvidar 

Son tres los consejos difundidos por la Guardia Civil. El primero es evidente, pero sigue siendo fundamental: nunca debes saltarte un control policial. Intentar evitarlo, cambiar bruscamente de dirección o acelerar para alejarse solo conseguirá llamar la atención de los agentes y puede generar situaciones de riesgo innecesarias. 

La segunda recomendación es menos conocida por muchos conductores. Los agentes recuerdan que no se debe avisar a otros usuarios de la ubicación del control mediante destellos de luces, mensajes en redes sociales o aplicaciones de mensajería. El objetivo de estos dispositivos es detectar infracciones y garantizar la seguridad vial, por lo que advertir de su presencia puede dificultar su labor. 

La tercera es la más importante durante la intervención: seguir en todo momento las indicaciones de los agentes. Desde la forma de detener el vehículo hasta la entrega de la documentación o la realización de una prueba de alcoholemia, todas las instrucciones deben cumplirse de manera correcta y respetuosa. 

Mantener la calma 

El principal error es dejarse llevar por los nervios, lo que puede trasmitir una imagen equivocada, incluso cuando no se ha cometido ninguna infracción.

Por eso, lo más recomendable es reducir la velocidad con normalidad cuando los agentes indiquen la detención y dirigirse al lugar señalado sin realizar movimientos bruscos. La prioridad siempre debe ser mantener una conducción segura y facilitar el trabajo de los policías. 

Un control policial.

Cómo detener el vehículo correctamente 

Cuando un agente ordena detenerse, lo adecuado es apartar el coche en una zona que no interfiera con la circulación y donde pueda desarrollarse la inspección con seguridad. Una vez detenido el vehículo, conviene mantener las manos visibles, preferiblemente sobre el volante, y esperar las instrucciones correspondientes. 

También es importante no bajarse del coche por iniciativa propia. Muchos conductores lo hacen pensando que agilizarán el trámite, cuando en realidad los agentes prefieren controlar ellos mismos el desarrollo de la situación. Si es de noche, encender la luz interior del habitáculo suele facilitar el trabajo policial y transmitir una actitud colaborativa. 

Un conductor, mirando al exterior con el vehículo parado.

La documentación debe estar preparada 

Otra recomendación es tener localizables los documentos que pueden ser requeridos durante el control. Los agentes pueden solicitar el permiso de conducción, la documentación del vehículo o comprobar que el seguro se encuentra en vigor.

Disponer de todo ello de forma ordenada ayuda a que la intervención sea mucho más rápida. Además, si existe alguna duda o no se entiende correctamente una instrucción, lo más adecuado es pedir aclaraciones con educación antes de actuar. 

Un agente de la Guardia Civil con la documentación de un coche.

Conductas que pueden complicar la situación 

Tan importante como saber qué hacer es conocer qué comportamientos conviene evitar. Intentar discutir de forma agresiva, proporcionar datos falsos, negarse a colaborar o cuestionar continuamente las indicaciones recibidas son actitudes que no ayudan a resolver la situación. 

Tampoco resulta aconsejable buscar excusas o justificaciones si se ha cometido una infracción. Los agentes actuarán conforme a la normativa vigente con independencia de las explicaciones ofrecidas. En caso de desacuerdo con una denuncia, existen procedimientos posteriores para presentar alegaciones o recursos sin necesidad de generar tensión durante el control. 

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Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

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