Eléctricos

El Mercedes-Benz EQC ya está en los concesionarios españoles

Se inicia la comercialización del primer automóvil 100% eléctrico de la marca, disponible desde 77.425 euros.

Mercedes EQC

El Mercedes EQC comienza a rodar por las calles y carreteras españolas. / Mercedes

Tras su presentación el pasado mes de mayo, el Mercedes-Benz EQC ya se encuentra disponible en los concesionarios españoles. Se trata de su primer automóvil con motorización completamente eléctrica, el precursor de la decena de modelos libres de emisiones que lanzará hasta 2022. Un todocamino de aspecto elegante, con las cualidades propias de la marca y un precio base de 77.425 euros.

Una cantidad algo más asequible que la de sus rivales directos del mercado, el Audi e-tron, el Jaguar i-Pace y el Tesla Model X, aunque este coste inicial se puede incrementar significativamente con las diferentes opciones que ofrece Mercedes para satisfacer a sus clientes más exigentes.

Entre ellas, un paquete completo de equipamiento especial para su lanzamiento y que con el nombre de ‘Edition 1886’ (en referencia a la fecha del nacimiento de su primer coche) asciende nada menos que a 12.075 euros.

Sin necesidad de recurrir a estos elementos complementarios, lo cierto es que el EQC se revela como una alternativa muy solvente en este segmento de los SUV eléctricos de posicionamiento de alta gama. La elegancia de su carrocería es indiscutible y en el habitáculo se respira el ambiente de calidad y exclusividad que define a todos los productos de la estrella. La dotación tecnológica, como ya se explicó en una primera toma de contacto con el vehículo durante su presentación internacional, es de primerísimo nivel, con sistemas de aprovechamiento de energía, seguridad y ayudas a la conducción que nada tienen que envidiar a los de cualquier otro vehículo de motorización convencional.

Mercedes

El interior del EQC exhibe la calidad típica de la marca.

El EQC no cuenta con una plataforma propia, su desarrollo se ha realizado sobre la ya conocida del GLC, lo que se traduce en ventajas e inconvenientes. Su producción es más sencilla al realizarse en las mismas líneas de montaje de Bremen (Alemania), aunque en contrapartida se producen algunas renuncias en términos de habitabilidad para la colocación de ciertos componentes eléctricos, como es el motor posterior que resta espacio al maletero (que en todo caso es de 500 litros).

Y es que el primer eléctrico de Mercedes cuenta con dos motores, un acoplado a cada eje, para obtener un rendimiento total de 408 CV. El principal es el delantero, el que funciona en la mayor parte de las ocasiones, destinándose el posterior a exigencias superiores de rendimiento o motricidad. Ambos se alimentan por baterías desarrolladas por la división de la marca encargada de esta tarea, de seis módulos y con una capacidad de 80 kWh.

Le otorgan al EQC una autonomía homologada en ciclo WLTP de hasta 416 kilómetros en las versiones con menos equipamiento opcional, ya que los componentes añadidos aumentarían los ya considerables 2.500 kilos de peso del conjunto (unos 600 de ellos correspondientes a las baterías).

Las baterías disfrutan de una garantía de ocho años o 160.000 kilómetros, siempre con un mínimo del 70% de su capacidad. La recarga se puede realizar desde una toma doméstica, aunque más aconsejable es una conexión específica de corriente alterna a 7,4 kW, en cuyo caso el proceso se completa en unas 11 horas. Además, el EQC admite cargas de corriente continua, reduciéndose los tiempos de forma significativa: si se alcanzan los 110 kW máximos, la marca habla de tan sólo 40 minutos para llevar una capacidad del 10% hasta el 80%.

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Ofrece hasta tres formatos de carga, incluyendo la doméstica.

Conscientes de que precisamente las recargas suponen la principal incertidumbre para la expansión de la movilidad eléctrica y la gran preocupación para los potenciales compradores de este tipo de vehículos, Mercedes-Benz colabora en el proyecto Ionity.

Se trata de una red de recarga europea participada por varias grandes marcas de la automoción, con el objetivo de expandir los puntos públicos de recarga rápida por la red vial, estando previsto que para el año próximo sean ya más de 400.

Además, sus ingenieros trabajan en el desarrollo de la aplicación ‘Mercedes me Charge’ que pondrá a disposición de sus usuarios unos 300.000 puntos de carga en todo el mundo. En el caso concreto de Europa, contará con una base de datos de más de 300 operadores de estaciones públicas, que los conductores de sus coches eléctricos podrán localizar fácilmente con esta solución digital, reservar su uso e incluso abonar el coste de la energía.

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