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He probado el Mitsubishi Eclipse Cross, un SUV que comparte ADN con un superventas, y me ha sorprendido

Madrid |

Con más de 600 kilómetros homologados y un planteamiento muy racional, este todocamino eléctrico deja claro que no todo es marketing.

Mitsubishi Eclipse Cross

El Eclipse Cross es 100% eléctrico y entra en la categoría de los SUV compactos.

El Mitsubishi Eclipse Cross EV se apoya en una base técnica compartida con el Renault Scénic eléctrico, fruto de la alianza entre ambos fabricantes. Y eso, lejos de ser un problema, explica buena parte de su planteamiento: un coche pensado para ser práctico, eficiente y fácil de usar en condiciones reales.

En España, su presencia ha sido discreta en los últimos años, con cifras de ventas modestas frente a los grandes superventas del segmento. Aun así, ha conseguido mantenerse en el mercado en un momento en el que los eléctricos empiezan a consolidarse, especialmente en el segmento de los SUV compactos, donde cada vez hay más competencia… y también más exigencia por parte del cliente.

Desde fuera, el Eclipse Cross, por cierto, 100% eléctrico (por si no ha quedado claro) no busca excesos. Es un SUV de líneas limpias, con un frontal afilado, ópticas Led bien integradas y una silueta que prioriza la eficiencia sin renunciar a cierta presencia.

No pretende ser rompedor, pero tampoco es un coche anodino. Es de esos coches que no llaman la atención en una primera mirada, pero que encajan bien en cualquier entorno y sí lo miras con algo más de atención, termina por atraer.

No llama la atención a primera vista, por sus líneas atemporales.

Interior con espacio familiar

Dentro, el planteamiento es claro: funcionalidad. El Eclipse Cross mide 4,49 metros de largo, 1,86 metros de ancho y cerca de 1,57 metros de alto, con una batalla próxima a los 2,78 metros. Sobre el papel, son cifras habituales en el segmento, pero en la práctica están muy bien aprovechadas, mejor que en algunos similares.

Esa distancia entre ejes se traduce en unas plazas traseras amplias, donde dos adultos pueden viajar con comodidad, y en una sensación de coche espacioso sin necesidad de crecer en exceso por fuera. El tercero, como casi siempre, no va a ir tan cómodo, sobre todo en anchura.

Sus medidas exteriores se han aprovechado muy bien en el interior y, sobre todo, en las plazas traseras.

El maletero, con 545 litros, refuerza ese enfoque familiar, permitiendo viajar sin problemas o afrontar el día a día con mucho margen de carga.

El maletero cubica 545 litros. Lástima de ese escalón al abatir los asientos.

El puesto de conducción es cómodo, con buena visibilidad y una ergonomía que no obliga a aprender nada nuevo. Pantallas grandes, sistema multimedia intuitivo y una digitalización suficiente, sin complicaciones innecesarias. El cuadro de instrumentos digital tiene un tamaño de 12,3 pulgadas, las mismas dimensiones que tiene la pantalla central, pero ésta tiene un formato vertical, por lo que, en conjunto, crea una ‘L’. No es un interior que busque impresionar, pero sí uno que convence cuando se usa.

El interior es cómodo y sus pantallas y mandos, muy funcionales.

Y, por cierto, para quitar las importantes per a veces molestas ayudas a la conducción, como el reconocimiento de señales de velocidad, basta con pulsar dos veces el mismo botón, ubicado muy cómodo, a la izquierda del volante. Ya podían aprender algunos como, por ejemplo y sin ir más lejos, su hermano el Mitsubishi Outlander.

Autonomía homologada y real

Uno de sus argumentos principales es la autonomía. Sobre el papel, el Eclipse Cross y su batería de 87 kWh supera los 600 kilómetros homologados, gracias a un consumo medio de algo más de 17 kWh/100 km, una cifra que ya lo coloca en la parte alta de su categoría.

En la práctica, como suele ocurrir, la realidad es algo distinta, pero también razonable. En nuestra prueba, combinando ciudad, carretera y autovía, el consumo real de unos 19 kWh/100 km situó la autonomía en torno a los 450-500 kilómetros, una diferencia lógica que no desvirtúa su planteamiento. Sigue siendo un coche que permite viajar sin demasiada preocupación por la recarga.

Además, su capacidad de carga en corriente continua a 150 kW permite recuperar energía con relativa rapidez, lo que facilita los desplazamientos largos y reduce uno de los principales inconvenientes de los eléctricos en este tipo de uso.

Soporta cargas en corriente continua a 150 kW y en alterna a 22 kW.

Al volante: confort por encima de todo

En marcha, el Eclipse Cross deja claro su enfoque desde los primeros metros. Es un coche cómodo, pensado para rodar con suavidad y sin complicaciones. La respuesta del motor eléctrico, con 160 kW (218 CV) es inmediata y suficiente para cualquier situación cotidiana, sin necesidad de recurrir a cifras espectaculares.

En ciudad se mueve con facilidad, con un tacto suave y un silencio de marcha que refuerza la sensación de confort. Es un coche que invita a conducir tranquilo, sin sobresaltos, algo que encaja perfectamente con su planteamiento.

En carretera, el comportamiento es equilibrado. La suspensión filtra bien las irregularidades y el coche transmite estabilidad, especialmente en vías rápidas. Aquí se percibe claramente ese enfoque compartido con el Scénic: un coche pensado para viajar bien más que para divertirse.

Hasta los asientos están pensados para viajar más que para sujetar en virajes.

Cuando la carretera se complica, el conjunto deja claras sus prioridades. No es torpe, pero tampoco ágil en el sentido deportivo. El peso y la puesta a punto priorizan el confort y la estabilidad, por lo que se disfruta más en conducción fluida que en tramos revirados.

Equipamiento y precio

El acabado Kaiteki+ representa la versión más completa de la gama. Incluye elementos como llantas de 20 pulgadas, techo panorámico, portón trasero eléctrico, sistemas avanzados de asistencia a la conducción y un completo paquete tecnológico.

A esto se suman detalles prácticos como la conectividad avanzada, asistentes que facilitan la conducción diaria y un nivel de confort elevado, que refuerzan su carácter de coche fácil de usar.

El frontal es bastante más agresivo que el del Scénic.

El precio del Mitsubishi Eclipse Cross Kaiteki+ parte de 47.900 euros, aunque el acabado Kaiteki se reduce hasta los 43.900 euros, y ambos lo harán mucho más si contamos con las ayudas del Plan Auto+. Con esto se situaría en una posición intermedia dentro del segmento de los SUV eléctricos compactos.

En conjunto, su propuesta es clara: no busca destacar por un único aspecto, sino ofrecer un equilibrio general convincente. Buena autonomía, confort de marcha y un enfoque práctico que, en el uso diario, termina siendo lo más importante.

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Alfredo Rueda Perfil de Alfredo Rueda en Linkedin

Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.

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