Un círculo, varias pequeñas marcas alrededor y una aguja en el centro. Parece un reloj, pero el botón que muchos coches llevan en el volante no sirve para consultar la hora ni tiene relación con el ordenador de viaje.
El dibujo representa en realidad un velocímetro y permite activar el control de velocidad de crucero, uno de los asistentes más útiles cuando se recorren muchos kilómetros por autopista. En los vehículos más modernos, además, puede esconder funciones bastante más avanzadas de lo que su sencillo pictograma hace pensar.
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Su ubicación cambia dependiendo del fabricante. Es habitual encontrarlo entre los mandos del volante, como ocurre en la imagen de apertura, aunque algunas marcas utilizan una palanca independiente detrás de este. También varían ligeramente el símbolo y las instrucciones.
Para qué sirve este botón
El control de crucero convencional permite seleccionar una velocidad y hacer que el coche la mantenga automáticamente sin necesidad de pisar continuamente el acelerador. Una vez activado, el conductor puede retirar el pie derecho del pedal, aunque debe permanecer preparado para intervenir.
Su principal terreno de juego son las autopistas y autovías, especialmente cuando el tráfico permite mantener un ritmo estable durante muchos kilómetros. De ahí que sea una función particularmente cómoda en viajes largos.
Su utilización puede contribuir además a mantener una velocidad más uniforme y evitar aceleraciones innecesarias. Eso puede favorecer el consumo de combustible o electricidad en determinadas circunstancias, aunque no significa que activar el control de crucero garantice siempre gastar menos.
Qué significan SET, RES y CANCEL
El botón con el pequeño velocímetro suele estar acompañado de otras instrucciones. Aunque cada fabricante organiza los mandos a su manera, palabras como SET, RES y CANCEL aparecen en coches de numerosas marcas.
SET sirve normalmente para establecer la velocidad a la que circula el vehículo en ese momento. Los botones + y – permiten después aumentarla o reducirla, generalmente en pequeños intervalos.
CANCEL interrumpe el mantenimiento automático de la velocidad sin necesidad de apagar completamente el sistema. Algo parecido sucede en muchos vehículos cuando el conductor pisa el pedal del freno.
Ahí entra en juego RES (resume). Si las condiciones vuelven a ser adecuadas, permite recuperar la velocidad que había quedado previamente memorizada. Es especialmente práctico después de una interrupción puntual.
El coche también puede frenar solo
El sistema se complica cuando el vehículo equipa control de crucero adaptativo, conocido habitualmente por las siglas ACC y con diferentes denominaciones comerciales según la marca.
A diferencia del convencional, no se limita a mantener una velocidad. Mediante radares, cámaras y otros sensores, detecta el tráfico que circula por delante y puede reducir automáticamente el ritmo para conservar una determinada distancia de seguridad.
Cuando el vehículo precedente vuelve a acelerar o deja libre el carril, el sistema puede recuperar progresivamente la velocidad programada. Algunos controles adaptativos más avanzados son capaces incluso de detener el automóvil y volver a arrancar en situaciones de tráfico lento.
Varios fabricantes incorporan diferentes evoluciones de esta tecnología, y algunos sistemas pueden combinar la información de los sensores con datos de navegación para adaptar el comportamiento del vehículo a determinadas situaciones de la carretera.
No hay que confundirlo con el limitador
Aunque sus mandos pueden encontrarse muy cerca, control de crucero y limitador de velocidad no son exactamente lo mismo. El primero mantiene automáticamente una velocidad seleccionada; el segundo establece fundamentalmente un techo que el vehículo no debe superar en condiciones normales.
Con el limitador, por tanto, es el conductor quien sigue regulando la marcha mediante el acelerador. Es una función especialmente práctica para evitar superar inadvertidamente un límite de velocidad en ciudad, carreteras convencionales o tramos controlados por radar.
En algunos coches ambas funciones comparten botones y se seleccionan mediante un mando adicional. Por eso resulta conveniente consultar el manual del vehículo, sobre todo cuando se utiliza el sistema por primera vez.
Que el coche mantenga la velocidad o la distancia con el vehículo precedente no significa que pueda conducir por sí mismo. Incluso con un control adaptativo avanzado, el conductor continúa siendo responsable de vigilar la carretera y debe estar preparado para frenar o tomar el control.
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Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.
