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Mi coche navega

Mi coche navega

No es el copiloto el que le habla, es su móvil. Pero no solo para orientarle, le busca la gasolinera cercana más barata, le avisa de dónde hay un calle cortada o le advierte de que se va a encontrar con un radar. Pero también le dice en qué sitio exacto dejó anoche el coche aparcado e incluso qué tiene guardado en la guantera.

Las aplicaciones para teléfonos móviles avanzados o smartphones que empezaron a desarrollarse por todas las compañías a gran velocidad por el boom de las apps –causado a su vez por la salida al mercado del conocido iPhone– han encontrado en los conductores unos fieles seguidores y un grupo interesante de clientes a los que fidelizar ofreciéndoles ayuda, a la vez que mayor seguridad. Pero además de las apps, los propios aparatos ya están diseñados pensando en las personas que van al volante. Algunas compañías incluyen en la mayoría de sus modelos sistemas que permiten, además de contestar llamadas solo con la voz, también mandar sms que se dictan, e incluso le leen al conductor los que recibe mientras está al volante. Y, acto seguido, se los contestan.

La industria informática ha sacado al mercado decenas de aplicaciones útiles para conductores en los últimos años. Una treintena de ellas sobreviven con éxito. Su objetivo, facilitar la vida al conductor al volante y promover la seguridad. El mercado del denominado mobile marketing (es decir, el marketing dedicado al diseño, implantación y ejecución de operaciones de mercadotecnia realizadas a través de dispositivos móviles, sobre todo teléfonos y tabletas) movió el año pasado 63 millones de euros en España, cifra que incluye todo tipo de campañas y gastos que una compañía hace de cara al móvil, según los datos de la Mobile Marketing Association. De esta inversión, el 26% se destina a aplicaciones para estos aparatos, y al sector de la automoción se destinan 8,4 millones (el 13,4% del total) de lo que las empresas gastan en mercado de mobile marketing.

Las autoaplicaciones son perfectas para despistados y personas ocupadas que no tienen tiempo de mirar los trayectos o gasolineras con tiempo, o para los perezosos. Pero al punto práctico que tienen todas ellas se unen otros objetivos, como el solidario: registrar los problemas de acceso de las carreteras, las zonas de baches, las calles cortadas….




El mercado del denominado mobile marketing movió el año pasado 63 millones de euros en España



Esto lo hacen las aplicaciones que persiguen crear redes sociales de conductores que permiten intercambiarse información entre los usuarios. Una de las primeras autoapps que caló entre las personas motorizadas (después de las que se incluyen en un GPS, en algunos casos muy completos) es la que ayuda a los olvidadizos a encontrar su coche. Una vez aparcado se registra el lugar abriendo la aplicación, y al día siguiente no hay más que mirarlo. Se comercializa, como casi todas, para los aparatos de todas las compañías –iparking (para iPhone), Car Parking (Android), Car Finder (Blackberry)…–. Que hagan la función de GPS hay apps muy variadas. Se encuentran, por ejemplo, Google Maps Navigation (Android), Tom Tom App (iPhone) y Ovi Maps (Nokia).

Aparte de estas aplicaciones, también hay que resaltar las funciones que aporta que el propio teléfono, según Jesús Redondo, director de Marketing de Windows Phone en España. Windows Phone es el sistema operativo de los smartphones de Microsoft.

Google tiene Android y Apple, iPhone. “La posibilidad de gestionar el móvil a través de la voz es realmente útil cuando conduces”, explica este experto. “Por ejemplo, si recibes un sms te avisa a través del Bluetooth, puedes leerlo y responderlo o llamar. La aplicación reconoce la voz y se responde con un mensaje de voz que se convierte en texto y se envía solo. Lo mismo se hace para generar un mensaje: con la voz se escoge a quién de la lista de contactos se quiere mandar y el proceso de envío de un mensaje es el mismo”.

“En el caso de Windows Phone hay un botón central que activa automáticamente la gestión por voz al mantenerlo pulsado, no hay que andar rastreando botones para ponerlo en marcha. Por tanto, las gestiones más habituales están realmente cubiertas con esto, porque lo que más se hace al volante es mandar mensajes cortos y generar una llamada”, explica.




Las autoaplicaciones son perfectas para despistados y personas ocupadas que no tienen tiempo de mirar los trayectos o gasolineras con tiempo



¿Pero esto requiere un aprendizaje? “No, es muy sencillo: ‘llamar a’ o ‘enviar un mensaje a’. Y cuando llega un mensaje se activa automáticamente la voz y te lo lee. Cuando se usa a través del Bluetooth, simplemente con darle al botón de llamada ya se activa solo el sistema. Y lo mismo: llega el mensaje y te lo lee. Además, no tiene un gasto adicional porque no implica ninguno extra”, señala. No todos los teléfonos gestionan los mensajes cortos. Los más utilizados con sistema Windows Phone, que sí la tienen, son el Nokia Lumia 800, 710, 610 (que se lanza ahora) y el HTC Radar.

En realidad, alrededor del 60% de las aplicaciones que salen al mercado no acaban de ser rentables. Lo explica Eduardo Fernández, experto en aplicaciones para el móvil de todos los sectores y director general de Lumata, una compañía que se dedica a hacer marketing para móviles (teléfonos y tabletas). “El problema es que el valor no acaba necesariamente relacionado con la marca. Duran entre 15 y 20 días después de bajársela, luego se dejan de usar”, señala Fernández.

“Se están moviendo mucho también las compañías de venta de vehículos para dar a conocer los coches que tienen y los precios a los que los ofrecen. También se genera un mercado de segunda mano a través de una aplicación. Es una información útil para la empresa porque algunas tienen usuarios”, explica el director general de Lumata. “Porque al usuario hay que conocerlo”, opina. “Es la extensión digital del consumidor; si no lo conoces, la aplicación pierde valor, porque no sabes lo que va usando y necesitando”, incide.

De esta clase está, por ejemplo, la plataforma AutoScout24, que cuenta además con una aplicación específica para iPad que permite acceder a las ofertas de vehículos usados, ordenar los resultados en función de las preferencias del usuario y guardar los favoritos para consultarlos posteriormente, en Internet o en el bloc de notas. Esta empresa también ha desarrollado una aplicación para que los concesionarios puedan mostrar uno a uno sus coches en Facebook. Y es que las redes sociales están cada vez más presentes en este sector.




Hay autoapps que ayudan a encontrar una gasolinera cercana, pero además permiten buscar una marca de combustible o ver su precio



El concepto de red social también va unida a las aplicaciones para los conductores, en las que los usuarios sí están registrados, aunque algunas veces solo tienen que dar su número de móvil y un nick. “Aunque en determinadas aplicaciones las empresas te van pidiendo datos para poder seguir usándola, lo que suele ir acompañado de una recompensa para incentivar al usuario que la conteste. “La red social es muy útil para el conductor porque funciona igual que en Internet, se intercambia todo tipo de información, por ejemplo, recomendaciones sobre dónde puedes cambiar una rueda a buen precio”, señala Eduardo Fernández.

Entre las apps que crean red social –es decir, elaboran una base de datos con la información que aportan los usuarios– está Waze (la hay para iPhone, Android, Blackberry y Nokia), una aplicación en la que se puede mirar dónde hay atascos, obras o calles cortadas. De esta clase, pero de pago, también están Phantom Alert y Trapster (iPhone). “Se tiende sobre todo a ligar este tipo de aplicaciones con los programas de fidelización, premiando, por ejemplo, con puntos si se usa la aplicación. De hecho, nosotros intentamos fidelizar al usuario con las compañías, a través del móvil, de las aplicaciones”, concluye este experto.

Hay autoapps que ayudan a encontrar una gasolinera cercana, pero que además permiten buscar una marca de combustible concreta o, incluso, ver su precio en los diversos establecimientos. Entre ellas están, por ejemplo, Gas Genius (iPhone), Gasolineras España (Android) o Drive Gain, una aplicación de pago que registra el modelo de coche, analiza la forma de conducir y el consumo y hace sugerencias sobre cómo ser más eficiente al volante para ahorrar gasolina. Road Trip (iPhone) es similar, analiza también el consumo.

Hay algunas que mezclan lo útil con los juegos para intentar generar el enganche. Aunque pueden resultar poco atractivas para el que busca solo la utilidad. Algunas compañías lo que hacen es testar cómo se relacionan los usuarios con la marca. En la información de la aplicación, cuando te la bajas, figura de quién es. Puede figurar el fabricante o la compañía, como Repsol, Segunda Mano, AutoScout24… Los expertos dicen que las empresas grandes prefieren aparecer para darse a conocer y crear más confianza a la hora de descargarla.

En el futuro, el mercado de estas aplicaciones parece destinado a expandirse mucho más. Como dato, la Mobile Marketing Association prevé que la inversión en mobile marketing, en general, en España se dispare en los próximos años hasta alcanzar los 166 millones de euros en 2013. Posibilidades hay. Como ejemplo, en la ciudad norteamericana de Los Ángeles los conductores ya usan una aplicación, la SFpark (iPhone y Android,) que les dice dónde hay huecos libres en las calles para aparcar. Porque el tiempo del conductor es también oro, sobre todo por la gasolina que gasta en dar vueltas para encontrar sitio.

 

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