Parar en un McDonald’s, pedir una hamburguesa y comérsela en el coche es para muchos conductores uno de los mejores planes. Sin embargo, lo complicado no es comprarla, sino encontrar la forma de comerla con comodidad sin convertir el interior del coche en un desastre.
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Ahí es donde entra en juego la idea de este conductor, que ha llevado la experiencia un paso más allá. Tras recoger su pedido, saca una pequeña bandeja para coche diseñada para encajar en el volante de su Tesla, creando una superficie perfecta para apoyar la comida. Gracias a ello, puede desenvolverse con total normalidad, abrir su hamburguesa y comerla tranquilamente dentro del coche, como si estuviera sentado en una mesa.
Lo más llamativo es la escena: el chico va conduciendo, se detiene a un lado de la carretera, en un punto donde puede apartarse sin molestar, justo detrás de un autobús, y aprovecha ese momento para comerse la hamburguesa. Cuando termina, recoge todo y continúa la marcha.
Este tipo de accesorios para coche, además, se pueden encontrar fácilmente en plataformas como Amazon o AliExpress. Una solución práctica para este tipo de situaciones, siempre que se utilice con el coche completamente detenido y en un lugar seguro. Bajo ningún concepto debe hacerse con el coche en marcha, incluso si el Tesla dispone del sistema Autopilot.
Esta forma de comer dentro del coche sin complicaciones no solo se ha hecho viral en redes sociales, sino que también refleja una tendencia cada vez más evidente en el sector del automóvil. La idea de no tener que bajarse del vehículo, de aprovechar al máximo cada parada y de ganar comodidad en carretera está cada vez más presente entre los conductores.
La pizza de Tesla ya apunta a España
Tesla lleva tiempo explorando este tipo de experiencias. Y aunque muchas de sus propuestas más llamativas se han visto primero en Estados Unidos, en España comienzan a aparecer opciones similares. De hecho, en Burgos ya no es necesario elegir entre recargar el coche eléctrico rápidamente o hacer una parada cómoda.
En esta estación, es posible recuperar hasta 275 kilómetros de autonomía en apenas 15 minutos gracias a un cargador de 250 kW, mientras una máquina prepara una pizza caliente sin que el conductor tenga que salir del recinto.
Todo el proceso es completamente automatizado. El usuario solo tiene que conectar su vehículo, seleccionar la pizza que quiere y, en cuestión de minutos, recibir el pedido recién hecho. Una forma de aprovechar el tiempo de carga que encaja perfectamente con esa idea de no bajarse del coche y hacer todo de la forma más cómoda posible.
Al final, lo que antes parecía algo improvisado, como comer dentro del coche con una simple bandeja, empieza a evolucionar hacia experiencias mucho más completas. Y Tesla ya está demostrando que el futuro de las paradas en carretera pasa por unir tecnología, comodidad y también algo tan simple como poder comerse una pizza recién hecha sin bajarse del coche.
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