Para los coches que ‘duermen’ en la calle, la época de invierno es una de las épocas más duras. El frío puede hacer que arrancar el vehículo sea más complicado y, además, que calentar el habitáculo resulte difícil. Esto se agrava especialmente en lugares donde la temperatura es extremadamente baja.
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Existe una ciudad en Canadá llamada Saskatoon, considerada una de las más frías del mundo, donde las temperaturas pueden alcanzar los –36 ºC. Por ello, en este lugar los coches sufren más de la cuenta. Un youtuber canadiense llamado FrozenTesla ha querido comprobar de primera mano cómo se comporta su Tesla en estas temperaturas tan extremas.
Doce horas a -36ºC
El objetivo principal de su experimento era ver cuánto tiempo puede un Model 3 de 2024 mantener calientes a sus pasajeros si fuera necesario. Además, quería comprobar cuánta energía consumiría para mantener el habitáculo a una buena temperatura y cuánto costaría cargarlo después.
La prueba consistía en dejar el coche a la intemperie durante toda una noche, unas 12 horas, con una temperatura exterior de –36 ºC. El youtuber pretendía comprobar varias veces durante la noche el estado del coche, revisando las ventanas, el portón del maletero, etc.
El frío comenzó a intensificarse alrededor de las 23:00, momento en el que la batería del vehículo estaba al 80 % de carga. El youtuber configuró el coche en modo acampada, una función que mantiene el sistema de climatización activo, y ajustó la temperatura del habitáculo a 15,5 °C. Una temperatura suficiente para mantener a los ocupantes seguros durante una noche gélida.
Tras nueve horas de experimento y con una temperatura exterior de –34 °C, el coche tenía la batería al 50 %, lo que significa que solo había gastado un 30 % de su capacidad. Finalmente, tras completar las doce horas, el vehículo había consumido únicamente el 40 % de la batería. Acto seguido, el propietario comprobó que todo funcionaba correctamente y sin ningún problema.
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La comunicación y la escritura han estado presentes en su vida desde que era muy pequeña. Por ello, se lanzó a estudiar periodismo y comunicación audiovisual en la URJC, dando sus primeros pasos en la revista Cuore. Ahora, en Prisa Motor, combina dos de sus pasiones: la edición de vídeos y los coches.
