El mercado del automóvil atraviesa una paradoja evidente: mientras la electrificación avanza a pasos agigantados, el precio medio de los vehículos nuevos roza máximos históricos, superando con holgura los 30.000 euros en los concesionarios europeos.
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En este escenario de precios al alza, las alternativas de movilidad urbana de bajo coste han dejado de ser un nicho residual para convertirse en una necesidad imperiosa para miles de conductores. Atenta a esta brecha, la firma vietnamita VinFast ha dejado caer una sugerencia que promete sacudir el tablero internacional: la posible comercialización fuera de sus fronteras del VinFast VF 2, su coche eléctrico más barato y accesible.

Sus rivales directos
Tras un desembarco inicial en Occidente centrado en grandes SUV eléctricos de gama media-alta como el VinFast VF 8, la estrategia del fabricante asiático da un giro táctico. A través de un análisis de su filial en Norteamérica, la compañía subraya el incipiente renacer de los microcoches y cuadriciclos, citando explícitamente el éxito comercial de propuestas como el Citroën Ami o el Fiat Topolino.
La propuesta de VinFast aspira a posicionar este microutilitario no solo como un segundo vehículo del hogar, sino como una alternativa moderna y cerrada a los carros de golf o las motos eléctricas en urbanizaciones y cascos históricos.

Dimensiones reducidas
El VinFast VF 2 es un coche urbano de cotas contenidas al milímetro. Con una carrocería de tres puertas y capacidad para cuatro ocupantes, registra 3,09 metros de longitud, 1,50 metros de anchura y 1,66 metros de altura, apoyado sobre una distancia entre ejes de 2,06 metros.
Estas medidas lo sitúan en una posición intermedia muy interesante: es medio metro más corto que un Fiat 500e, pero supera sensiblemente los 2,41 metros de un Citroën Ami, lo que le permite ofrecer dos plazas traseras utilizables para trayectos cortos o carga adicional.

Prestaciones estrictamente urbanas
Bajo su diseño cúbico se oculta un esquema mecánico sencillo pero funcional. El coche cuenta con un único motor eléctrico ubicado en el eje trasero que rinde 30 kW (40 CV) y 65 Nm de par motor. Su batería de 18,3 kWh de capacidad le otorga una autonomía homologada de hasta 210 kilómetros bajo el ciclo NEDC (una cifra que en uso urbano real rondará los 140-150 kilómetros).
Aunque su velocidad máxima está limitada a 80 km/h, el vehículo destaca por incorporar carga rápida en corriente continua a 24 kW, lo que permite recuperar del 10% al 70% de la energía en unos 34 minutos.

Confort y elementos de coche superior
Sorprende comprobar cómo, pese a su precio de derribo de 6.600 euros en origen (algo más de 188 millones de dong en Vietnam), el habitáculo no renuncia a ciertos elementos de confort. Equipa de serie faros LED, aire acondicionado, cuadro digital con pantalla de 7 pulgadas y llantas de 13 pulgadas.
En el apartado de seguridad, incluye airbag frontal para el conductor, sistema antibloqueo de frenos (ABS) y control de tracción.

El muro de la homologación europea
A pesar del indudable atractivo de su tarifa en origen, el desembarco del VF 2 en el Viejo Continente no está exento de complejos obstáculos regulatorios. Para venderse en España y el resto de Europa como un turismo convencional (categoría M1), el vehículo tendría que someterse a exigentes pruebas de impacto e integrar el paquete de asistentes de seguridad (ADAS) obligatorio por la normativa GSR2, un proceso que encarecería notablemente su coste final de fabricación.
Por esta razón, los analistas del sector apuntan a que la vía más factible para su desembarco europeo sería la homologación como cuadriciclo pesado (categoría L7e). Esta fórmula permitiría conservar su ajustado precio de venta, limitando su radio de acción a zonas urbanas y vías perimetrales gracias a su velocidad máxima de 80 km/h.

¿Cómo queda frente a sus rivales directos en España?
Si VinFast logra aterrizar este modelo en el mercado español manteniendo una política de precios agresiva, se situará en una posición sumamente competitiva frente a los coches eléctricos más baratos de España:
- Citroën Ami / Fiat Topolino (cuadriciclos ligeros L6e): con precios que oscilan entre los 7.990 euros y los 9.890 euros, ofrecen una velocidad máxima limitada a 45 km/h, 75 km de autonomía y solo dos plazas, requiriendo carné AM. El VF 2 ofrecería el doble de potencia, cuatro plazas y mayor velocidad por una tarifa similar en origen.
- Silence S04 Nanocar (cuadriciclo pesado L7e): disponible desde unos 10.180 euros (con batería en suscripción), alcanza los 85 km/h y cuenta con dos plazas, posicionándose como el rival más directo por concepto.
- Dacia Spring (Turismo M1): considerado el coche eléctrico ‘real’ más barato, parte de los 17.890 euros. Ofrece 65 CV, cinco puertas y homologación completa de turismo para salir a autovía.
- Leapmotor T03 (Turismo M1): la nueva propuesta urbana de Stellantis y la firma china arranca en unos 18.900 euros, situándose en el peldaño superior de los utilitarios eléctricos.
- Todos estos precios son sin aplicar las ayudas del Plan Auto+.
De confirmarse su llegada a Europa a través de la red comercial de VinFast, el VF 2 podría convertirse en la chispa que reactive definitivamente el segmento de los microcoches eléctricos para el gran público.
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