A pesar del debate generado en los últimos días, la Dirección General de Tráfico (DGT) no va a sancionar a los conductores que circulen sin otros ocupantes en sus vehículos. Eso sí, existen radares equipados con inteligencia artificial que pueden saber cuántas personas hay dentro de un coche.
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Todo empezó cuando Santiago Abascal, máximo dirigente de VOX, dio voz a la supuesta intención de la DGT de multar a los conductores que vayan solos en su coche. El revuelo en las redes sociales no se hizo esperar.
Lo que comentó Pere Navarro, hace cuatro meses, fue el exceso medioambiental que supone que los coches lleven varias de sus plazas sin utilizar: “¿Por qué no lo intentamos? El reto es aumentar la ocupación de los vehículos. La capacidad de las ciudades está al límite”.

Así son los radares negros
La DGT, por lo tanto, no va a multar a los conductores que circulen sin otros ocupantes en sus vehículos. No obstante, existen dispositivos diseñados para vigilar cuántas personas van en cada coche. La tecnología que usan es capaz de diferenciar entre un humano y un maniquí gracias a un sistema de infrarrojos y a las cámaras térmicas.
Son los radares negros. Su nombre se debe al color de los dispositivos de Pryntec, una de las dos empresas que los fabrica. Los de Fareco, la otra compañía, son circulares y los tonos empleados van del gris al negro.

Multas de 135 euros
Su software de inteligencia artificial analiza las imágenes del habitáculo. Tal y como aseguran Pryntec y Fareco, es imposible engañarlos. Funcionan, incluso, si las ventanillas están tintadas y son capaces de analizar coches que circulan hasta a 130 km/h.
La instalación de los radares negros se hace para que queden a la altura del parabrisas y, así, poder analizar los coches que circulan por el carril reservado para vehículos compartidos. Y su tasa de error es inferior al 1%: es, prácticamente, imposible engañarlos.
Desde este mes de marzo funcionan en París, pero antes ya estaban operativos en otras ciudades (Lyon, Rennes o Estrasburgo) y en vías como la A13 entre París y Rouen o en la Alta Saboya y la multa por incumplir las normas de estos carriles compartidos asciende a 135 euros.
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