Sergio Ramos ha comenzado el año por todo lo alto. En su caso, los Reyes Magos se han adelantado unos días y le han traído un regalo que envidiarán los amantes del motor: un deportivo italiano que supera, fácilmente, el medio millón de euros.
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El pasado 2 de enero, en su cuenta de Instagram, publicaba un vídeo acompañado del siguiente texto: “A new asset to the collection”, que significa “Una nueva adquisición para la colección”. El protagonista, en concreto, es un Ferrari 12Cilindri Coupé con la carrocería teñida en rojo y detalles en negro.
El precio de partida de este modelo es de 440.000 euros, mientras que la versión Spider (denominación empleada en Maranello para referirse a los modelos descapotables) se va hasta los 490.000 euros… de base. Y es que pocas unidades salen de fábrica sin opciones adicionales. Por ello, es más realista hablar de medio millón de euros por unidad.
Así es el Ferrari 12Cilindri de Sergio Ramos
El Ferrari 12Cilindri tiene una longitud de 4,73 metros y un peso en vacío de 1.560 kilos para el cupé y de 1.620 kilos para el descapotable.
Ferrari se inspiró en el 365 GTB/4 Daytona para dar forma al frontal. Los pasos de rueda sobresalen por encima del capó y el puesto de conducción parece una cúpula gracias a la extensión de cristal del techo panorámico. Esta gran superficie, de la parte trasera, es uno de los rasgos que le aportan más carácter.
Continúa el legado de los V12
Su nombre revela la mecánica elegida por Ferrari para el 12Cilindri: un V12, que es una evolución del conocido bloque atmosférico de 6.5 litros característico de la marca italiana. Ha sido mejorado para desarrollar 830 CV de potencia y 678 Nm de par máximo.
Se combina con una caja de cambios automática de doble embrague y ocho relaciones, lo que permite una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y una velocidad máxima de 340 km/h. La versión Spider necesita 2,95 segundos para completar el sprint.
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Desde que aprendió a hablar y escribir, una de sus pasiones siempre fue contar todo lo que pasaba a su alrededor. Hizo las maletas y cambió Zaragoza por Madrid para estudiar Periodismo en la Universidad Complutense. Antes de graduarse, el mundo del motor se cruzó en su camino… y nunca lo ha abandonado.
