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¿Tu coche tiene faros matriciales o cámaras? Prepárate para facturas de más de 8.000 euros y una subida drástica en el seguro

Madrid |

El estudio del ADAC advierte que la tecnología de los coches modernos está disparando las primas de las pólizas hasta un 50% en tres años.

Cámara parabrisas coche

Foto: Getty Images

La paradoja del coche moderno reside en que, cuanto más inteligente se vuelve para proteger al ocupante, más castiga la cuenta corriente del usuario en el taller. La integración masiva de tecnología punta, especialmente los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS), ha logrado elevar los estándares de seguridad vial a niveles históricos, pero a un coste de adquisición y mantenimiento sin precedentes.

Lo que antes se consideraba un simple golpe de aparcamiento con un coste manejable, hoy se traduce en una factura de cuatro cifras, ya que componentes críticos como sensores de radar, cámaras de alta resolución y faros led matriciales se ubican en las zonas más expuestas a impactos. Esta sofisticación técnica no solo encarece la compra inicial, sino que transforma cualquier reparación rutinaria en un proceso complejo que exige la sustitución de módulos enteros y calibraciones de software extremadamente costosas.

Tener un pequeño percance en un aparcamiento ya no es lo que era. Lo que antes se solucionaba con un poco de chapa y pintura, hoy puede suponer un “agujero” de cuatro cifras en la cuenta corriente del propietario. El ADAC alemán, el club automovilístico más grande de Europa con más de 20 millones de socios, ha hecho saltar las alarmas con su último estudio: la compleja tecnología de los vehículos modernos es la principal responsable de que los costes de reparación no dejen de subir.

El precio invisible de la seguridad

El estudio del organismo alemán es tajante: la causa principal no es solo la inflación o el aumento salarial. Así, en el estudio, han incorporado una tabla con los precios de diferentes reparaciones en el que se incluyen los precios de las piezas de repuesto, los costes adicionales, la mano de obra, los trabajos de pintura y el 19% de IVA que es el tipo impositivo en Alemania.

La paradoja de los modelos “gemelos”

Uno de los hallazgos más sorprendentes del ADAC es la enorme disparidad de precios entre coches técnicamente idénticos. Un ejemplo claro se observa en el Suzuki Swace y el Toyota Corolla: aunque ambos salen de la misma fábrica, el faro del Suzuki cuesta más de 500 euros más que el de su equivalente de Toyota. Por el contrario, marcas como la china MG demuestran que es posible ser más eficiente: el cambio de parabrisas en un MG4 cuesta menos de 1.000 euros, incluyendo la reprogramación de la cámara.

Seguros por las nubes y pérdida de rentabilidad

Esta escalada de precios no solo duele al visitar el taller; también se refleja en el recibo del seguro. Las primas para nuevos clientes han subido un 50% de media en los últimos tres años. Según el ADAC, se está llegando a un punto crítico donde los coches más modernos dejan de ser rentables rápidamente, ya que cualquier incidente menor puede derivar en un siniestro total en lo económico.

Ante esta realidad, el club alemán exige a los fabricantes volver a una construcción modular que permita reparar piezas sueltas y evitar tecnologías que solo suministran “prestigio”, pero que aportan poco valor real y encima disparan los costes de fabricación y reparación.

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Rubén Pérez Perfil de Rubén Pérez en Linkedin

Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.

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