Con un simple vistazo al mercado, es fácil comprobar que los coches pequeños de tres puertas, prácticamente, han desaparecido. El motivo es sencillo: las normativas vigentes hacen que su fabricación sea cara y, por lo tanto, también el precio final.
Los modelos asequibles para la ciudad son, ahora, un ‘rara avis’. Para revertir esto, la Unión Europea ha buscado inspiración más allá de las fronteras del Viejo Continente y la ha encontrado en Japón.
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Hace unos días, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció la intención de crear una nueva categoría de coches pequeños y asequibles: serían los ‘E-car’. Con ellos no sólo facilitarían el acceso a los coches eléctricos, también reforzarán la competitividad de Europa frente a China.
La presidenta de la Comisión Europea dejó claro que la industria europea del motor es un “pilar” de la economía y que “millones de empleos dependen de ella”. Por ahora, no ha concretado las tecnologías de propulsión, aunque sí ha dado pistas: “El futuro es eléctrico y debe hacerse en Europa”.
Europa sabe que “millones de europeos quieren comprar coches asequibles. Por eso debemos invertir en vehículos pequeños y accesibles, diseñados para Europa y para atender la creciente demanda mundial. Necesitamos nuestro propio E-car: limpio, eficiente, ligero, económico y fabricado aquí”.
Los ‘kei cars’, fuente de inspiración
Eso sí, la fuente de inspiración ha sido Japón y sus ‘kei cars’. Estos pequeños vehículos aparecieron en el mercado asiático en 1949 y no hay dudas sobre su éxito: representan cerca del 40% de las matriculaciones de este país.
Para formar parte de esta categoría, el vehículo deben medir, como máximo, 3,40 metros de largo y 1,48 de ancho. Además, debe estar equipado con un motor de 600cc y tener una potencia límite de 64 CV. Tienen capacidad para cuatro personas y, habitualmente, formas cuadradas y rectangulares para optimizar el habitáculo y el espacio de carga.
¿Por qué tienen tanto éxito? Porque el Gobierno de Japón aplica descuentos tanto en el impuesto que deben pagar al comprar el coche como en el de circulación. Con toda esta información, surge una pregunta evidente: ¿no es más sencillo importarlos a Europa? No, porque la homologación es distinta y adaptarlos a la normativa europea los encarecería mucho… perdiendo una de sus grandes ventajas.
Primeras noticias: 10 de diciembre
Así las cosas, Europa tendrá sus propios ‘kei cars’ que estarán ubicados entre los cuatriciclos a motor (L6/L7) y los turismos (M1). Las medidas y la potencia serán semejantes a los modelos japoneses: puede que, debido a su tamaño, no tengan que equipar tantos sistemas de seguridad y tecnología. Algo que los abarataría.
La Comisión Europea ya se habría sentado con fabricantes y asociaciones del mundo del motor para definir la base y la hoja de ruta. No en vano, a principios de noviembre, Stéphane Séjourne, comisario europeo de Industria, desveló que la citada comisión dará noticias sobre los ‘E-car’ el 10 de diciembre y, en el mejor de los casos, las primeras unidades podrían verse en 2026.
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Desde que aprendió a hablar y escribir, una de sus pasiones siempre fue contar todo lo que pasaba a su alrededor. Hizo las maletas y cambió Zaragoza por Madrid para estudiar Periodismo en la Universidad Complutense. Antes de graduarse, el mundo del motor se cruzó en su camino… y nunca lo ha abandonado.
