A veces una segunda generación consiste en cambiar los faros, actualizar las pantallas y añadir algún motor. Dacia ha elegido un camino bastante más radical con el Spring. Del pequeño eléctrico que llegó al mercado europeo en 2021 prácticamente solo conserva el nombre.
El nuevo modelo estrena plataforma, carrocería, interior, batería y motor. Incluso cambia de lugar de nacimiento: abandona la producción asiática para fabricarse en Novo Mesto (Eslovenia). Y todo ello sin abandonar el argumento que hizo famoso al primero: ser uno de los eléctricos más baratos del mercado.
Más información
Más grande, pero todavía pequeño
El nuevo Dacia Spring utiliza la plataforma RGEV small de Renault Group y ha sido desarrollado en menos de dos años. Mide 3,85 metros de largo y 1,74 de ancho, por lo que continúa siendo un automóvil pensado fundamentalmente para desenvolverse por ciudad.
Respecto a su antecesor, crece 15 centímetros de longitud y nada menos que 18 de anchura. El resultado es un coche visualmente más asentado, con pasos de rueda marcados, voladizos cortos y unas proporciones bastante diferentes.
También conserva una de las virtudes fundamentales del Spring: el peso. Parte de apenas 1.212 kilos, una cifra extraordinariamente contenida para un automóvil eléctrico y fundamental para entender buena parte de sus prestaciones.
80 CV y 250 kilómetros de autonomía
Dacia simplifica mucho la oferta mecánica. Todos los nuevos Spring utilizan un motor eléctrico de 60 kW (80 CV) y 175 Nm, suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y alcanzar 130 km/h de velocidad punta.
No son cifras para presumir en una conversación sobre prestaciones con el cuñado de turno, pero tampoco pretenden serlo. Los datos de los Spring conectados revelan que sus propietarios recorren una media de 34 kilómetros diarios a 34 km/h, y el 75% carga habitualmente el coche en casa.
Para ellos probablemente sea más importante que la nueva batería LFP de 27,5 kWh útiles permita recorrer hasta 250 kilómetros sin necesidad de recargar. Dacia calcula que, con ese patrón de utilización, para muchos propietarios será suficiente con cargar una vez por semana.
Consume poquísimo
Aquí aparece una de las cifras más interesantes del coche. El Spring homologa únicamente 12,7 kWh/100 kilómetros, un consumo excepcionalmente reducido incluso dentro del mercado eléctrico.
No hay ningún truco especialmente sofisticado detrás. Una batería relativamente pequeña, un motor de potencia contenida y, sobre todo, esos 1.212 kilos de peso permiten que necesite poca energía para desplazarse.
Resulta especialmente llamativo porque el Audi A2 e-tron presentado prácticamente al mismo tiempo presume de convertirse en el Audi más eficiente de la historia con 12,8 kWh/100 km. Dos coches radicalmente diferentes han terminado llegando a una conclusión parecida: para aumentar la autonomía no siempre hace falta instalar más batería.
Carga rápida en 28 minutos
De serie incorpora un cargador de corriente alterna de 6,6 kW. En una wallbox de 7 kW necesita 2 horas y 55 minutos para pasar del 15% al 80%, mientras que conectado a un enchufe doméstico convencional puede realizar esa operación durante la noche.
Opcionalmente, el Pack Charge eleva la carga en alterna hasta 11 kW y añade corriente continua a 50 kW. En un cargador rápido, pasar del 15% al 80% requiere 28 minutos.
Ese paquete incorpora además V2L (Vehicle-to-Load), por lo que la batería puede alimentar aparatos externos. Dacia menciona desde una bicicleta eléctrica hasta iluminación portátil o, para quien se niegue a renunciar a ciertos lujos cuando sale al campo, una cafetera.
337 litros de maletero
Los centímetros adicionales también se aprovechan dentro. El maletero alcanza 337 litros, una cifra bastante digna para un automóvil de solamente 3,85 metros. Abatiendo los respaldos traseros (divididos 50/50) aparecen hasta 1.283 litros.
Además, sigue ofreciendo opcionalmente un pequeño frunk de 18 litros. Puede parecer anecdótico, pero permite guardar allí el cable de carga y evitar que termine ocupando espacio entre el equipaje.
El habitáculo también da un salto tecnológico. Todos incorporan instrumentación digital de 7 pulgadas, mientras que el acabado Journey añade una pantalla multimedia de 10,1 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, navegación conectada y servicios online durante ocho años.
Dos acabados y una gama muy sencilla
Dacia ha reducido deliberadamente las posibilidades. Habrá únicamente Expression y Journey, ambos con los mismos 80 CV, batería de 27,5 kWh y cargador de 6,6 kW.
Desde Expression aparecen elementos como aire acondicionado, sensores posteriores de aparcamiento, freno de estacionamiento eléctrico y asiento trasero 50/50. Journey suma acceso manos libres, cámara trasera y el sistema Media Nav Live de 10,1 pulgadas, entre otros elementos.
También incorpora el botón My Safety, que permite configurar rápidamente determinados asistentes cada vez que se arranca el vehículo, evitando tener que navegar repetidamente por diferentes menús.
El gran cambio está en su pasaporte
Quizá la transformación más importante no pueda verse desde el asiento del conductor. El anterior Spring se fabricaba en China; el nuevo sale de la planta de Novo Mesto, en Eslovenia.
Eso permite a Dacia afirmar que su eléctrico urbano está ahora fabricado en Europa y facilita que pueda acogerse a programas públicos europeos que condicionen sus ayudas al origen o a determinados criterios medioambientales.
Cuánto costará el nuevo Dacia Spring
Dacia todavía no ha comunicado los precios exactos de Expression y Journey para España. Sí ha adelantado un dato mucho más revelador: toda la gama costará menos de 20.000 euros antes de ayudas públicas.
La marca tampoco concreta todavía la fecha exacta de apertura de pedidos ni de las primeras entregas.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.
