Mientras gran parte de la industria sigue discutiendo si el transporte pesado eléctrico tiene futuro fuera de Europa, un camionero alemán quiere poner la teoría a prueba de la forma más extrema posible.
El plan contempla atravesar decenas de países con un vehículo impulsado únicamente por baterías. Una aventura que obligará a enfrentarse a carreteras remotas, infraestructuras precarias y miles de kilómetros lejos de cualquier escenario ideal.
Más información
El objetivo no será llegar antes que nadie ni completar una hazaña deportiva. La intención consiste en demostrar si una tecnología todavía cuestionada en el transporte pesado puede funcionar lejos de los escenarios controlados donde normalmente se mueve.
Una vuelta al mundo
La expedición tomará como referencia la célebre novela de Julio Verne, aunque adaptada al siglo XXI. En lugar de hablar de tiempo, el desafío girará alrededor de las recargas. El cálculo inicial contempla unos 45.000 kilómetros utilizando un máximo de 80 paradas de carga.
La ruta prevista atravesará más de 35 países y se extenderá durante cerca de un año. No habrá un itinerario exclusivamente europeo ni corredores especialmente preparados. La gracia del proyecto reside precisamente en sacar el vehículo de las zonas donde la infraestructura ya funciona con relativa normalidad.
El conductor al frente de esta aventura será Tobias Wagner, camionero profesional alemán conocido en internet como Elektrotrucker. Lleva años trabajando con transporte pesado eléctrico y acumula alrededor de 200.000 kilómetros sin emisiones en distintos países europeos.
El vehículo elegido
La expedición utilizará un Mercedes-Benz eActros 600, uno de los modelos eléctricos más avanzados del transporte de larga distancia. La marca alemana quiere demostrar que la electrificación pesada puede ir más allá de las rutas regionales o de reparto urbano.
El camión incorpora tres paquetes de baterías LFP de 207 kWh cada uno. En conjunto, la capacidad total alcanza los 621 kWh, una cifra gigantesca incluso dentro del sector industrial. Según la homologación oficial, puede recorrer hasta 500 kilómetros con una sola carga.
Sin embargo, la expedición intentará superar ampliamente esa cifra. El vehículo no circulará arrastrando un semirremolque de 40 toneladas, sino con una carrocería tipo vivienda diseñada específicamente para el viaje. Esa reducción de peso será clave para estirar la autonomía real.
Un hogar eléctrico
El eActros utilizado para la travesía recibirá varias modificaciones técnicas antes de comenzar el recorrido. Incorporará faros auxiliares, neumáticos específicos, un soporte exterior para rueda de repuesto y un sistema de carga móvil integrado.
Dentro viajarán Wagner y su perro Krümelix, convertido ya en un habitual de sus vídeos y desplazamientos profesionales. Durante meses, ambos dependerán completamente de la capacidad energética del vehículo y de la disponibilidad de puntos de carga adecuados para transporte pesado.
Ahí es donde el proyecto adquiere un valor mucho más interesante para la industria. La expedición pondrá a prueba no solo la autonomía del camión, sino la madurez real de toda la red energética necesaria para sostener este tipo de movilidad.
Las complicaciones de recargar un camión
El eActros 600 trabaja con arquitectura de 800 voltios y está preparado para futuras megacargas de alta potencia. Mercedes asegura que podrá pasar del 20% al 80% en aproximadamente media hora utilizando infraestructura adecuada.
La realidad, sin embargo, es bastante menos uniforme fuera de Europa central. Muchas estaciones todavía no permiten el acceso físico de vehículos industriales de gran tamaño. En otros casos, la potencia disponible sigue siendo insuficiente para tiempos de espera razonables.
Precisamente por eso el camión llevará un cargador móvil de corriente continua capaz de adaptarse a infraestructuras menos avanzadas. El sistema permitirá aprovechar tomas que originalmente no estaban pensadas para vehículos industriales eléctricos.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
