Sombrillas, tablas de surf, colchonetas y sillas forman parte del equipaje habitual en verano, pero hay una manera concreta de llevarlas para no comprometer la seguridad ni incumplir las normas.
Cuando llega el momento de meterlo todo en el coche, el espacio del maletero puede quedarse pequeño en cuestión de minutos. Y ahí empiezan los problemas, porque no todo lo que parece caber puede transportarse de cualquier manera.
Más información
El maletero tiene un orden
Uno de los errores más habituales consiste en aprovechar cualquier hueco libre para colocar objetos. Una sombrilla entre los asientos, una silla sobre la bandeja trasera o una bolsa en el espacio de los pasajeros pueden parecer soluciones rápidas para un trayecto corto.
Sin embargo, la carga debe ir correctamente colocada y sujeta para evitar que pueda caer, desplazarse o comprometer la estabilidad del vehículo. También debe permitir que el conductor conserve su campo de visión y libertad de movimientos.
Por eso, la recomendación es comenzar por las piezas más pesadas. Deben colocarse abajo y lo más centradas posible, mientras que las bolsas blandas y los accesorios de playa pueden ocupar las zonas superiores.
Las sillas plegables y las sombrillas deberían quedar en el maletero, preferiblemente junto a los respaldos traseros y sujetas con redes, correas u otros sistemas que impidan que cambien de posición durante el trayecto.
Una tabla de surf no puede ir de cualquier manera
La llegada a la playa también suele plantear un problema con uno de los objetos más voluminosos: la tabla de surf o de paddlesurf.
Aunque pueda parecer que abatiendo un asiento cabe dentro del coche, introducirla en el habitáculo puede reducir la visibilidad o interferir con la conducción. Por eso, una opción mucho más adecuada es utilizar barras de techo y un portatablas específico.
La tabla debe quedar perfectamente asegurada para evitar que el viento o una maniobra brusca puedan desplazarla. En este caso, además, entra en juego una de las normas que conviene recordar cuando se transportan objetos largos.
La regla del 10% y el 15%
El Reglamento General de Circulación establece que, en los vehículos que no están destinados exclusivamente al transporte de mercancías, la carga puede sobresalir por detrás hasta un 10% de la longitud del vehículo.
Existe una excepción cuando se trata de una carga indivisible. En ese caso, el límite aumenta hasta el 15% de la longitud del coche. Una tabla de surf puede entrar en este segundo supuesto cuando sus características impiden dividirla.
Esto no significa que cualquier objeto pueda colocarse en la parte trasera y sobresalir sin más. La carga debe cumplir el resto de condiciones establecidas y permanecer correctamente fijada durante todo el recorrido.
Por los laterales hay una línea que no se puede cruzar
Aquí aparece otro de los errores que pueden cometerse cuando se intenta transportar material de playa demasiado grande. La carga no puede sobresalir lateralmente de cualquier manera en un turismo.
La normativa establece que, para estos vehículos, las posibilidades de sobresalir por detrás son las anteriores, pero no permite utilizar los laterales del coche para ganar anchura. De ahí la importancia de utilizar un sistema de transporte adecuado cuando una tabla u otro objeto no cabe dentro de las dimensiones del automóvil.
En las motocicletas la norma es diferente. En aquellas cuya anchura sea inferior a un metro, la carga puede sobresalir lateralmente hasta 0,50 metros a cada lado de su eje longitudinal. No puede hacerlo por delante y por detrás el límite es de 0,25 metros.
La V-20 es obligatoria si sobresale por detrás
Hay otro elemento que suele aparecer asociado a la carga de vacaciones: la señal V-20.
Si un objeto sobresale por la parte posterior dentro de los límites permitidos, debe señalizarse mediante este panel. Debe colocarse en el extremo de la carga y permanecer perpendicular al eje longitudinal del vehículo.
Cuando la carga ocupa toda la anchura posterior, la normativa establece que deben utilizarse dos paneles V-20, uno en cada extremo, colocados formando una ‘V’ invertida.
Por tanto, llevar una tabla, una escalera o cualquier otro objeto largo sobresaliendo del maletero no consiste simplemente en sujetarlo con unas correas. También hay que señalizarlo correctamente cuando la carga rebasa la parte posterior.
Y hay más. Si el coche circula entre la puesta y la salida del sol o en condiciones que reduzcan sensiblemente la visibilidad, la carga que sobresalga por detrás debe llevar además una luz roja.
Las colchonetas, mejor desinfladas
No todo el problema está en los objetos rígidos. Las colchonetas y los flotadores también pueden complicar la distribución del equipaje, especialmente cuando se viaja con niños.
La recomendación de Norauto pasa por llevarlos desinflados, ya que ocupan mucho menos espacio y permiten organizar mejor el resto de los bultos. Un inflador eléctrico de 12 voltios puede utilizarse después para prepararlos una vez llegado al destino.
El cofre puede ser la solución
Cuando el maletero se queda pequeño, otra posibilidad es recurrir a un cofre de techo. Es especialmente útil para objetos voluminosos pero relativamente ligeros, como toallas, flotadores o colchonetas desinfladas.
Eso sí, tampoco sirve llenarlo sin ningún criterio. La carga debe repartirse de manera uniforme y quedar asegurada mediante las correas interiores para impedir que se mueva durante las curvas o las frenadas.
Los objetos más pesados deberían seguir viajando lo más abajo y centrados posible, mientras que los elementos ligeros pueden aprovechar estos espacios adicionales.
Lo que nunca puede hacer la carga
El artículo 14 del Reglamento General de Circulación deja una regla básica que sirve para prácticamente cualquier viaje: la carga debe estar dispuesta de manera que no pueda caer, arrastrarse o desplazarse peligrosamente.
Tampoco puede comprometer la estabilidad del vehículo ni ocultar los dispositivos de alumbrado, las señales luminosas o las placas y distintivos obligatorios.
Esto último resulta especialmente importante cuando se transporta algo grande en la parte posterior. Si la carga tapa la matrícula o los pilotos, no basta con haber colocado correctamente el panel V-20: hay que garantizar también que los elementos obligatorios del vehículo continúen siendo visibles.
Y en la moto también hay límites
Las vacaciones no siempre se hacen en coche. Para quienes se desplazan en motocicleta, el Reglamento también fija unas condiciones específicas sobre las dimensiones de la carga.
Además de los límites laterales, el peso transportado nunca puede superar el que haya sido homologado para el vehículo. La carga tampoco debe afectar a la estabilidad ni dificultar el control de la moto.
Por eso, una mochila, una tienda de playa o cualquier otro bulto no puede colocarse simplemente donde quede un hueco. Debe quedar firmemente sujeto y sin interferir con la conducción.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
