LO ÚLTIMO
Ni dos ni cuatro bares: esta es la presión correcta de los neumáticos del coche en verano

¿Cuánta autonomía pierde un coche eléctrico durante una ola de calor?

Madrid |

Las altas temperaturas obligan a la batería y al sistema de climatización a trabajar más de lo habitual.

coches electricos emisiones

Un coche eléctrico, en un poste de carga.

Las olas de calor ya forman parte del verano en buena parte de España. Con temperaturas que superan los 40 grados en numerosas provincias, son muchos los conductores que se preguntan cómo afectan estas condiciones extremas a un coche eléctrico. La duda es frecuente entre quienes planean un viaje largo y temen quedarse sin autonomía antes de llegar al siguiente punto de recarga.

Aunque el impacto no es tan acusado como el que provocan las bajas temperaturas en invierno, en la mayoría de los casos, la reducción en verano se debe más al consumo de los sistemas de climatización y refrigeración que al comportamiento de la batería.

Temperatura adecuada

Las baterías de ion-litio trabajan de forma más eficiente cuando se mantienen en un rango térmico aproximado de entre 20 y 30 grados. Cuando el calor exterior supera ampliamente esos valores, el vehículo activa automáticamente su sistema de gestión térmica para evitar un sobrecalentamiento que pueda afectar al rendimiento o acelerar el desgaste de las celdas.

Ese proceso consume electricidad procedente de la propia batería. Sin embargo, el gasto energético destinado a refrigerarla suele ser relativamente reducido gracias a los sistemas de refrigeración líquida que incorporan la mayoría de los modelos actuales. El mayor consumo llega por otro motivo.

Hay algunos componentes del coche que, en verano, tienen que soportar temperaturas de hasta 80 grados.

El climatizador

En pleno verano, especialmente después de que el vehículo haya permanecido estacionado al sol, el sistema de climatización necesita trabajar con intensidad para reducir la temperatura del habitáculo. Esa demanda adicional de energía termina reflejándose en el consumo.

Uno de los estudios de referencia sobre este asunto, realizado por la American Automobile Association (AAA), concluyó que a 35 grados la autonomía apenas disminuye alrededor de un 4% si el aire acondicionado permanece apagado. En cambio, con el climatizador funcionando, la reducción media asciende hasta el 17%.

Los datos ponen de manifiesto que no es el calor el principal enemigo de la autonomía, sino el consumo eléctrico necesario para mantener el confort de los ocupantes.

La pérdida real de autonomía

Aunque no existe una cifra válida para todos los vehículos, la mayoría de los ensayos y datos recopilados en condiciones reales coinciden en una horquilla bastante similar.

Con temperaturas de entre 30 y 35 grados, la pérdida de autonomía suele situarse entre un 5% y un 10%, siempre que el uso del aire acondicionado sea moderado.

Cuando el termómetro supera los 40 grados, el consumo aumenta y es posible registrar reducciones de entre un 10% y un 20%, especialmente durante viajes por autopista, donde el climatizador permanece funcionando durante horas y el sistema de refrigeración de la batería trabaja de forma continuada.

La recarga doméstica siempre es más barata.

Cómo proteger la autonomía en verano

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

Salir de la versión móvil