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El error que millones de pasajeros cometen en el coche y que puede acabar en multa de hasta 3.800 euros

Madrid |

Aunque la atención suele centrarse en quien conduce, el comportamiento de los acompañantes también puede tener consecuencias inesperadas.

Multas copiloto

La distracción al volante causa, según la DGT, hasta el 30% de los accidentes.

Subirse a un coche como pasajero no significa viajar sin responsabilidades. Algunos gestos cotidianos que parecen inofensivos pueden generar problemas durante el trayecto e, incluso, terminar con una sanción o poner en peligro a todos los ocupantes. 

Muchas personas creen que toda la responsabilidad recae sobre quien conduce. Sin embargo, el comportamiento del resto de pasajeros también puede afectar a la seguridad, hasta el punto de tener consecuencias económicas o legales. 

El copiloto tiene un papel clave durante el viaje 

Cuando se habla de seguridad vial, casi toda la atención se centra en el conductor. Sin embargo, la actitud de quienes ocupan el resto de plazas puede facilitar un viaje tranquilo o convertirse en un factor de riesgo inesperado. 

No se trata únicamente de respetar las normas. Mantener un ambiente adecuado dentro del vehículo ayuda a que quien está al volante conserve la concentración y pueda reaccionar con rapidez ante cualquier imprevisto. 

Las conversaciones demasiado intensas, los gritos o las discusiones son algunos ejemplos de situaciones que pueden desviar la atención del conductor durante unos segundos.

En los casos más graves, cuando el comportamiento del acompañante interfiere claramente en la conducción, la sanción puede situarse entre 200 y 500 euros, dependiendo del riesgo generado. 

Las constantes indicaciones de los copilotos también son fuentes de estrés.

Hay posturas que esconden un riesgo enorme 

Uno de los hábitos más extendidos en trayectos largos consiste en apoyar los pies sobre el salpicadero. Para muchos pasajeros es simplemente una postura para descansar, pero los especialistas en seguridad llevan años advirtiendo de sus consecuencias. 

En caso de colisión, el airbag del acompañante se despliega en apenas unas milésimas de segundo y lo hace a una velocidad muy elevada. Si las piernas están levantadas, el impacto puede provocar lesiones extremadamente graves en la pelvis, la cadera, la columna vertebral o la cabeza. 

Además del peligro para la integridad física, viajar adoptando una postura inadecuada puede derivar en una sanción de entre 80 y 100 euros, una multa que corresponde al conductor por ser el responsable de que todos los ocupantes viajen correctamente. 

Sacar los brazos por la ventanilla, una mala idea 

Con la llegada del verano es frecuente ver pasajeros que asoman el brazo o incluso parte del cuerpo para combatir el calor. Sin embargo, además de aumentar el riesgo de lesiones, esa conducta también puede tener consecuencias económicas. 

Al igual que con las malas posturas, el conductor puede recibir una multa de entre 80 y 100 euros, ya que es quien debe garantizar que todos los viajeros mantengan una postura segura durante el trayecto. 

Este tipo de comportamientos resulta especialmente peligroso en adelantamientos, al cruzarse con otros vehículos o al circular por vías estrechas, donde cualquier golpe puede tener consecuencias importantes. 

El cinturón es obligatorio para todos 

Aunque muchos desplazamientos urbanos sean muy cortos, el cinturón de seguridad continúa siendo una obligación para cada ocupante del vehículo. 

Cuando un pasajero adulto decide no utilizar el cinturón o lo lleva colocado de forma incorrecta, la sanción recae directamente sobre él. La multa es de 200 euros y, aunque disponga de carnet de conducirno implica la retirada de puntos

La situación cambia cuando quien viaja sin la protección adecuada es un menor. Si no utiliza un sistema de retención infantil homologado o no va correctamente sujeto, el responsable pasa a ser el conductor, que se enfrenta a 200 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos del permiso de conducir

Cuidado con los objetos que salen del coche 

Lanzar cualquier elemento por la ventanilla puede parecer una acción sin importancia, pero la ley lo considera una conducta potencialmente peligrosa

Si el responsable es un pasajero, la sanción puede oscilar entre 200 y 3.800 euros, dependiendo del objeto arrojado y del riesgo que genere para el resto de usuarios de la vía. 

Cuando quien lanza el objeto es el conductor, las consecuencias pueden ser todavía mayores. Por ejemplo, arrojar una colilla por la ventanilla puede acarrear 500 euros de multa y la retirada de seis puntos del carnet de conducir, además de otras responsabilidades si provoca un incendio o pone en peligro la circulación

Fumar o comer divide a los conductores 

Más allá de las normas, existen comportamientos que generan un profundo rechazo entre quienes conducen. Una encuesta realizada en Alemania refleja que fumar dentro del vehículo es la costumbre que más molesta a los conductores, seguida por dejar basura en el habitáculo. 

El estudio también señala que consumir alimentos con olores intensos, reproducir vídeos sin auriculares o realizar tareas de aseo personal durante el trayecto son actitudes que muchos consideran incómodas y que pueden perjudicar el ambiente dentro del coche

Aunque estas conductas no siempre implican una multa en España, sí pueden aumentar las distracciones, dificultar la convivencia durante el viaje y, si llegan a comprometer la seguridad, dar lugar a otras sanciones relacionadas con la conducción. 

El mejor acompañante  

La misma encuesta revela que un buen copiloto no solo entretiene durante el recorrido. Muchos conductores valoran especialmente que ayude a mantener la atención, colabore con la navegación o avise con antelación de posibles incidencias en la carretera

También se aprecia a quien organiza la música sin distraer al conductor, prepara agua o algún tentempié para los descansos y contribuye a mantener un ambiente relajado durante todo el desplazamiento. 

Lejos de ser un papel secundario, el acompañante puede convertirse en un apoyo importante cuando el viaje es largo o se circula por carreteras desconocidas. 

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