No es la primera vez que alguien utiliza un motor de motocicleta para fabricar un kart de altas prestaciones. Lo verdaderamente llamativo de esta historia es que sus creadores decidieron ir un paso más allá y utilizar dos motos completas para crear un único vehículo.
El proyecto lleva la firma de Grind Hard Plumbing Co, un grupo estadounidense especializado en construcciones poco convencionales. Su última creación combina dos motocicletas de 450 cc, un asiento central y una estructura diseñada a medida para dar forma a una máquina tan peculiar como difícil de desarrollar.
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El punto de partida
La receta parece fácil de explicar. Basta con colocar dos motos una junto a la otra, unirlas mediante una estructura metálica y habilitar un espacio para el conductor en el centro. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja.
A diferencia de otros proyectos similares, los responsables de esta preparación no desmontaron las motos para aprovechar únicamente sus motores. Optaron por conservar las suspensiones originales, las ruedas y buena parte de la parte ciclo de ambos vehículos.
Para conectar todo el conjunto fabricaron un chasis tubular específico que sirve como enlace entre las dos motocicletas. El resultado es una configuración de cuatro ruedas que mantiene buena parte de la apariencia de los modelos de origen.
El reto empezó al girar el volante
Una vez construida la estructura comenzó la parte realmente complicada, ya que unir físicamente dos motos es relativamente sencillo, pero conseguir que funcionen como un único vehículo es algo muy diferente.
Uno de los primeros problemas apareció en la dirección sincronizada. Cada motocicleta conserva su propia rueda delantera y su propia horquilla, por lo que ambas deben responder exactamente igual cuando el conductor gira el volante.
Para resolver esta cuestión fue necesario diseñar un sistema capaz de coordinar ambos conjuntos delanteros. La dificultad estaba en mantener una geometría precisa, una respuesta uniforme y un comportamiento suficientemente estable.
Pero la dirección era solo el principio. El siguiente reto consistía en lograr que los dos motores monocilíndricos de 450 cc trabajasen de forma coordinada. Cada propulsor conserva su propio sistema de funcionamiento, lo que obligó a desarrollar un mecanismo capaz de accionar ambos aceleradores mediante un único pedal.
El objetivo era que los dos motores entregasen potencia de la forma más parecida posible. Cualquier diferencia entre ellos podría afectar directamente al comportamiento del vehículo. Por eso buena parte del desarrollo se ha centrado en ajustar los aceleradores, la entrega de potencia, la respuesta mecánica y el funcionamiento conjunto.
No es su primer invento imposible
Para quienes siguen el trabajo de Grind Hard Plumbing Co, este kart no resulta tan sorprendente. El grupo estadounidense se ha ganado millones de seguidores gracias a una colección de proyectos que parecen imposibles sobre el papel, pero que casi siempre terminan funcionando de una forma u otra.
Precisamente por eso, la idea de unir dos motos de cross en un único vehículo encaja a la perfección dentro de su historial de creaciones. Lo que comenzó como una ocurrencia descabellada acabó convirtiéndose en un prototipo capaz de moverse por sus propios medios y demostrar que el concepto tenía sentido más allá de la espectacularidad inicial.
No obstante, el proyecto todavía está lejos de considerarse terminado. Quedan ajustes pendientes en aspectos como la coordinación de las transmisiones o el comportamiento general del conjunto. Sin embargo, las primeras pruebas ya dejan clara una cosa: transformar dos motos de motocross, mantener sus mecánicas originales, conservar gran parte de sus componentes y convertirlas en un único vehículo funcional era, como describen ellos mismos en su canal de YouTube, mucho más difícil de lo que parecía.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
