Hay señales de tráfico cuyo significado no deja lugar a dudas. Basta un rápido vistazo para entenderlas. La de una persona dentro de un círculo rojo es una de ellas: una imagen clara, directa y fácil de reconocer. Sin embargo, detrás de esa simplicidad hay una indicación concreta que conviene conocer con precisión, especialmente por el contexto en el que suele aparecer.
Se trata de la señal R-116, y forma parte del conjunto de señales de restricción que delimitan quién puede circular en cada vía. Una indicación básica en apariencia, pero con implicaciones importantes en términos de seguridad y organización del tráfico.
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Qué indica exactamente la señal R-116
La señal con una persona dentro de un círculo rojo indica que los peatones no pueden acceder a esa vía o tramo concreto.
Es decir, no se trata de una recomendación ni de una advertencia, sino de una prohibición clara.
Este tipo de señal suele colocarse en:
- Carreteras con tráfico rápido.
- Túneles.
- Rampas de acceso a parkings.
- Autovías o autopistas.
- Zonas industriales o de acceso restringido.
La intención es evitar situaciones de riesgo en espacios no diseñados para el tránsito a pie.
Por qué existen este tipo de señales
Aunque pueda parecer evidente que los peatones no deben circular por determinadas vías, la señalización cumple una función clave: dejarlo claro de forma expresa y legal.
En carreteras donde los vehículos circulan a alta velocidad, la presencia de un peatón supone un riesgo elevado tanto para él como para el resto de usuarios. Además, en algunos tramos puede haber limitaciones específicas de visibilidad, espacio o seguridad que hacen incompatible el paso a pie.
Señales de prohibición
La R-116 pertenece al grupo de señales de prohibición, fácilmente identificables por su diseño:
- Forma circular.
- Borde rojo.
- Fondo blanco.
- Símbolo en negro.
Este tipo de señales indican limitaciones o restricciones obligatorias, y su incumplimiento puede conllevar sanción. A diferencia de otras señales más complejas, la R-116 se basa en un simbolismo muy sencillo: una figura humana.
El incumplimiento de esta señal puede acarrear sanciones. Más allá de la multa, el principal problema es el riesgo. Un peatón en una vía donde está prohibido circular puede verse expuesto a velocidades elevadas, falta de arcén o espacio de seguridad y, sobre todo, dificultades para ser visto por los conductores.
Otras señales de prohibición
La más parecida a la R-116 es la R-100, que viene a ser lo mismo pero sin peatón. Esta establece que la circulación está prohibida en ambos sentidos para toda clase de vehículos. Incumplir su orden se castiga con una multa de 200 euros.
Y de esta última hay múltiples variantes y la mayoría de ellas muestran un tipo de vehículo sobre el fondo blanco: en estos casos, la prohibición solo les afecta a ellos. Es lo que ocurre con la R-102, que muestra un coche y una moto para prohibir el acceso a los vehículos de motor.
La R-103, con un automóvil solamente, anuncia que la entrada está prohibida a vehículos de motor, excepto motocicletas de dos ruedas sin sidecar. La R-104 hace lo propio con las motocicletas y la R-105 con los ciclomotores.
En otros casos, restringen el paso: lo hacen prohibiendo o limitando el acceso de los vehículos de distintas formas. Un buen ejemplo de ello es la R-200, que impide el paso sin detenerse e indica dónde hay que pararse (puesto de policía, aduana, peaje, etc.)
Otras señales de prohibición o restricción más populares son las que muestran la velocidad máxima de una vía (R-301), la imposibilidad de girar a la derecha, a la izquierda (R-302 y R-303) o de adelantar (R-305), entre otras muchas.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
