Conducir

Qué ocurre en tu coche si el líquido de frenos se ‘evapora’

Una campaña de los fabricantes de componentes de automoción llama a revisar frenos, amortiguadores y neumáticos y a usar recambios de calidad.

Dia Mundial de la Seguridad Vial

Las revisiones periódicas en el taller sí son imprescindibles para conservar bien los amortiguadores.

¿Saben los conductores que si el líquido de frenos hierve antes de tiempo –por un exceso de uso– el pedal se hunde más de la cuenta y el coche tarda más en detenerse? En un verano en el que se prevén millones de desplazamientos en automóvil, algunos expertos llaman a la responsabilidad a dos colectivos principales –los talleres y los conductores– para evitar los previsibles problemas en las carreteras españolas.

Visto de otro modo: se considera al mecánico un eslabón fundamental en la cadena de la seguridad vial y se recuerda al automovilista la necesidad de mantener su vehículo en las mejores condiciones posibles. Son las dos líneas argumentales de la campaña ‘Elige calidad, elige confianza’, iniciativa lanzada por la asociación española de fabricantes de componentes de automoción (Sernauto) con motivo del Día Mundial de la Seguridad Vial, que se celebra el 10 de junio.

“Un profesional de la mecánica debe desempeñar su papel como prescriptor de seguridad y recomendar al conductor lo mejor para su coche, invitándolo a que invierta en piezas que mejoran su vehículo y contribuyen la seguridad en las carreteras”, sostiene el responsable de postventa en España de Continental, Jesús Castillo, también portavoz de la campaña. Esta, en definitiva, pretende animar al uso de recambios de calidad (más caros pero más seguros) como los que fabrican las marcas que integran Sernauto.

Las previsiones apuntan a una movilidad estival con muchos más viajes de medio y largo recorrido por carretera, por temor al transporte colectivo y por la disminución de las vacaciones en el extranjero. Y de ahí la importancia –y esto no tiene discusión posible– de las revisiones del vehículo, tanto más si ha estado parado varias semanas por las restricciones de movilidad. En especial de los elementos que integran el “triángulo de la seguridad”, en palabras de Castillo, portavoz de la campaña: amortiguadores, frenos y neumáticos.

Revisión de los frenos

“Un mantenimiento del sistema de frenado es esencial en una situación de emergencia, en la que solo unos centímetros marcan la diferencia entre un susto o algo peor”, recuerda Jesús Castillo. Los conductores deben revisar el estado de las pastillas (cada 10.000 kilómetros, más o menos, aunque la cifra depende de cada cada coche) y de los discos de freno, y también el líquido, que debe cambiarse, aproximadamente, cada dos años o entre 30.000 y 40.000 kilómetros.

“Debido al desgaste por el paso del tiempo y la absorción de humedad, el punto de ebullición del líquido de frenos puede disminuir hasta un 20% en dos años”, señala Castillo. “Y cuando se llega al punto de ebullición, la humedad se convierte en gas. Ahí observamos que el pedal se hunde y perdemos en gran parte la eficacia de la frenada. Es muy recomendable sustituir el líquido y seguir las recomendaciones de los fabricantes”, añade.

En cuanto a los amortiguadores, según recuerda el portavoz de la campaña, su desgaste puede aumentar la distancia de frenado hasta dos metros, y un mal estado de cualquiera de ellos, traseros o delanteros, también puede afectar al contacto de los neumáticos con la carretera. Este es otro de los elementos fundamentales para la seguridad: los conductores deben revisar a menudo tanto el desgaste de la banda de rodadura (el mínimo legal es 1,6 milímetros) como la presión, que debe ser la que recomienda el fabricante del vehículo.

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