No son los superventas en su tamaño ni los más económicos de la categoría. Pero aportan una personalidad propia que los distingue. Esta prueba reúne a cuatro SUV pequeños y estilos diferentes que cumplen en ciudad y carretera. Dos son alemanes, los Audi Q2 y Volkswagen T-Roc, y dos japoneses, los Toyota C-HR y Honda HR-V. Y se impone el segundo por su equilibrio de conjunto.

Los todocaminos pequeños son la categoría de moda este año. El Nissan Juke fue el pionero en 2010, pero ahora se están incorporando todas las marcas y en países como Francia son ya los modelos más vendidos. Miden entre 4,1 y 4,3 metros de largo, lo justo para circular y aparcar bien en ciudad, y se están convirtiendo en los utilitarios modernos: tienen carrocerías más altas con siluetas todoterreno que facilitan el acceso, mejoran la visibilidad y dan más seguridad cuando se circula en el tráfico urbano.

En esta prueba se enfrentan cuatro modelos con motores pequeños de gasolina y cambios manuales, salvo el Toyota, que solo se ofrece con una transmisión de funcionamiento similar a las automáticas. Son las mecánicas más demandadas tras la crisis de los diésel, y aunque ofrecen prestaciones inferiores y consumos más altos, tienen precios más asequibles.

EN POCAS PALABRAS
El Volkswagen T-Roc se impone porque es un coche equilibrado y conseguido. Por fuera aporta una imagen moderna y deportiva que transmite solidez, por dentro es amplio y tiene un buen maletero. Añade una mecánica correcta y un comportamiento ágil y eficaz, y se vende a precios competitivos. La gama incluye tres motores de gasolina de 115 a 190 CV (de 23.870 a 33.880) y un 2.0 TDi 4Motion de 150 CV (34.610).

El Audi Q2 es segundo y domina hasta que entra en juego la economía, porque tiene un precio superior y viene menos equipado. Pero ofrece una imagen y presencia superiores, un interior más atractivo y mejor acabado, un buen maletero y una conducción y calidad de conjunto sobresalientes. Y se vende con dos motores de gasolina de 116 a 150 CV (de 27.400 a 29.340 euros) y tres TDi de 115 a 190 CV (de 27.850 a 37.550).

El Toyota CH-R, tercero, destaca por su estética aguerrida y futurista. Tiene un tamaño algo mayor y aporta un interior moderno, aunque más justo en espacio, y el mejor equipo de serie, sobre todo en seguridad. Y añade una conducción urbana relajante y eficiente —es el que menos gasta en ciudad—, pero con una respuesta más perezosa en carretera. Se vende con una mecánica híbrida que reúne un motor 1.8 de gasolina y otro eléctrico que suman 122 CV (desde 24.750 euros).

El Honda HR-V se queda a solo un punto del Toyota, pero es junto al Volkswagen el más asequible. Tiene una imagen con estilo, un interior amplio y las soluciones más prácticas para el uso familiar. Pero el motor 1.5 no responde con el nervio de los turbo y exige estirar mucho las marchas para tener brío, lo que aumenta la rumorosidad y pone en evidencia una insonorización mejorable. La gama incluye un motor de gasolina de 130 CV y un diésel de 120 CV (desde 22.350 y 24.150 euros).


ANÁLISIS COMPLETO

• CONDUCCIÓN

Cuatro SUV pequeños con mecánicas muy diversas que reflejan sus orígenes alemán y japonés. El Volkswagen y el Audi comparten un pequeño 1.0 turbo de tres cilindros con 116 y 115 CV, respectivamente; el Honda recurre a un 1.5 atmosférico más clásico de cuatro cilindros y 130 CV. Y todos con cambio manual de seis marchas. Y el Toyota equipa una mecánica híbrida, con un motor 1.8 de gasolina y 98 CV, y otro eléctrico de 72 que rinden 122 CV en total (no dan la potencia máxima a la vez). Pero, en lugar de un cambio de marchas, lleva unos engranajes que funcionan como en los escúteres y es mucho menos agradable y eficaz que un automático convencional. ⇒ Más información 

CONSUMOS Y EMISIONES

El Toyota es el que menos ha gastado en la prueba: apenas seis litros en ciudad —donde su mecánica híbrida es imbatible— y a ritmos tranquilos en carretera, y sube a 7,5 si se estiran las marchas. Los demás han consumido lo mismo entre ellos, pero medio litro más: seis litros a ritmos suaves, siete en tráfico urbano y en torno a ocho cuando se les exige. El C-HR tiene unas emisiones de CO2 muy bajas: 87 g/km, frente a 117 del T-Roc, 121 del Q2 y 130 del HR-V.

VIDA A BORDO

Todos ofrecen buenos puestos de conducción, aunque los asientos del Honda son más justos y recogen peor en las curvas. A cambio, es el que ofrece más espacio para las piernas atrás y el mejor para llevar dos adultos grandes, porque la plaza central sobresale del respaldo y resulta incómoda para el tercero. El mejor para cinco ocupantes es el Volkswagen, que combina una anchura algo mayor y un mullido correcto en la plaza del medio. El Toyota es como el Volkswagen atrás, pero se toca con la cabeza en el techo y agobia. Y aunque el Q2 comparte chasis con el T-Roc, es el más justo atrás, tanto en anchura como en la zona de las piernas. ⇒ Más información

AL DETALLE

Volkswagen T-Roc. Es el más amplio atrás y tiene el mejor maletero.
Audi Q2. Clase superior, pero con menos espacio.
Toyota C-HR. Muy completo, aunque condicionado por el diseño.
Honda HR-V. Práctico e ingenioso.  ⇒ Más información

IMAGEN Y DISEÑO

El Q2 tiene toda la fuerza estética de Audi y lo transmite en el carácter del frontal, con una parrilla y faros contundentes, y en las formas sólidas y musculosas de la zaga y el resto de la carrocería. El resultado es una imagen y presencia superiores. El C-HR destaca por su personalidad, con un diseño que parece fusionar el estilo futurista de Blade Runner y la estética de los cómics manga para reinterpretar la deportividad. El T-Roc y el HR-V son más convencionales. ⇒ Más información

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

El Volkswagen T-Roc tiene el precio más asequible, 23.590 euros (con descuento de lanzamiento), y es 700 euros más barato que el Honda HR-V, que sube a 24.300. Les siguen el Toyota C-HR, con 25.500, y el Audi Q2, que con 27.000 euros refleja su carácter premium. En el equipo de serie, en cambio, el mejor dotado es el Toyota, aunque los cuatro incluyen lo más importante. ⇒ Más información

CONCLUSIÓN

Dominio del VW T-Roc, que ofrece el mejor equilibrio entre calidad y precio. Tiene una imagen con gancho, el interior más amplio y un buen maletero. Y aunque algunos plásticos interiores son pobres, lo compensa con un buen equipo de seguridad y un precio competitivo. El Audi es segundo y ofrece una imagen y diseño superiores, el interior más atractivo y un maletero como el del VW. Y domina hasta que se valora la economía: es el más caro y el menos equipado. El Toyota es tercero por su completo equipamiento, sobre todo en seguridad, y gasta menos, aunque solo en ciudad. Pero su comportamiento y prestaciones en carretera son inferiores. El Honda aporta el interior más práctico y flexible como familiar y un precio ajustado. Y le penaliza el nervio del motor —no tiene turbo— y una insonorización mejorable.