Pruebas

Mercedes CLA, el cupé compacto que más ayuda al conductor

Con aires de CLS a escala reducida, llega la versión más seductora del Mercedes Clase A. Respecto a su antecesor, mejora en dinamismo, comodidad y tecnología.

Mercedes CLA

El CLA muestra un gran comportamiento sobre el asfalto.

La segunda generación del Mercedes CLA llegará en mayo y se podrá adquirir desde 31.400 euros. Después del Clase A compacto y el sedán, llega la nueva carrocería de estilo cupé, más deportiva pero con cuatro puertas. Aunque la diferencia de dimensiones respecto a su antecesor no son muy grandes, sirven para darle mayor empaque visual y también un mejor comportamiento en general sobre el asfalto.

El Mercedes CLA crece respecto al anterior 48 milímetros de largo, 53 de ancho y baja dos en altura. El aspecto del coche gana fuerza y las plazas traseras reciben más espacio para alojar a los pasajeros. Pero el cupé compacto de Mercedes también ensancha sus ejes (63 milímetros delante y 55 detrás) y baja su centro de gravedad para favorecer la estabilidad. En carretera el chasis resulta más consistente, pisa mejor sobre el asfalto y se agarra más a la carretera. Además, las modificaciones aplicadas en la suspensión respecto a la berlina para hacerlas más deportiva mejoran también la comodidad de marcha, que consigue situarse muy póxima al segmento superior.

Aunque el Mercedes CLA invite a conducir al mostrarse ágil y dinámico en sus reacciones, también muestra ya el camino hacia la conducción autónoma. De serie equipa avanzados asistentes a la conducción que hereda de su hermano mayor, el Clase S. Por ello se gana ya la condición de coche semiautónomo, pues todos los CLA (desde el acabado más sencillo) llevan de serie asistente de frenada, que evita colisionar con otros vehículos que le precedan y atropellar peatones o ciclistas y también equipan un detector activo de cambio de carril, que funciona entre 60 y 200 km/h, y reconduce el coche a su trayectoria cuando se rebasa la línea de separación.

Aunque la reacción de este sistema, que puede desconectarse, sorprende en ocasiones al activarse inesperadamente durante maniobras de cambio de carril voluntarias. Otro equipo, pero esta vez opcional del Mercedes CLA, es el asistente activo de distancia Distronic (que funciona con los sensores de radar, las cámaras y el GPS) y que ante lugares peligrosos como curvas, cruces o rotondas reduce automáticamente la velocidad. Con este sistema el Mercedes CLA se anticipa a la directiva europea que obligará a los coches a autolimitar su velocidad.

Los motores iniciales que llegarán a España son tres de gasolina: 180 (136 CV), 200 (163 CV) y 250 4Matic (con tracción total, caja automática de 7 velocidades y 224 CV). Y sus precios ya se conocen: 31.400, 33.925 y 45.475 euros. En julio llegarán los diésel 200d y 220d (150 y 190 CV), con un nuevo cambio automático de doble embrague y 8 velocidades que ayuda a rebajar al mínimo los consumos, cuyos precios todavía no han sido comunicados. Y habrá que esperar hasta agosto para disponer del CLA más potente y deportivo, el 35 AMG 4Matic (306 CV).

La nueva carrocería se caracteriza por el morro de tiburón propio del Clase A, pero con un aspecto ensanchado y una zaga inclinada de porte más deportivo. El nuevo Mercedes CLA es casi tan aerodinámico como el Clase A sedán (el mejor de su clase con Cx=0,22), consiguiendo un coeficiente Cx=0,28. Su interior tiene un fácil acceso gracias a las cuatro puertas de generosas dimensiones y el maletero resulta adecuado en su capacidad para esta categoría, aunque pierde algo de espacio respecto al anterior CLA (460 litros en lugar de 470) y es bajo en altura pero muy profundo.

El Mercedes CLA resulta cómodo para que viajen cuatro adultos y destaca su excelente insonorización. Incluso en el motor diésel 220d que en la primera toma de contacto en contra de lo habitual se reveló incluso más discreto en las aceleraciones que el 180 de gasolina.

El interior presenta un diseño muy trabajado, aunque decepciona la calidad de algún plástico de los guarnecidos y puntuales detalles de acabado, como las junturas de las puertas desguarnecidas o el interior del portón del maletero, que desentonan en una marca premium. Sobre el salpicadero presiden las dos grandes pantallas del sistema Mercedes-Benz User Experience (MBUX).

A la vista quedan la proyección de datos frente al parabrisas (Head-up-Display), toda la información del vehículo, los datos del sistema de entretenimiento, los gráficos de navegación. Pero también se dispone de los servicios del asistente personal “Hey Mercedes”, que atiende a la voz del conductor, activando funciones del vehículo o facilitando información práctica durante los desplazamientos.

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