LO ÚLTIMO
Javier López, abogado, revela los motivos más comunes para recurrir y hay uno que pocos conocen: “Si recibes una multa, no la aceptes de inm

¿Pero qué hace esto en una señal de tráfico? Los pictogramas más surrealistas que pueden dejar a cualquier conductor con la boca abierta

Madrid |

Animales, personajes y escenas imposibles que podrían convertir algunos trayectos en auténticas historias sobre ruedas.

señales raras

Foto: Getty Images

Hay señales que se reconocen antes incluso de haber terminado de mirarlas. Un triángulo rojo avisa de un peligro y un círculo rojo suele anunciar una prohibición. 

El problema llega cuando el dibujo del interior decide tomarse ciertas libertades. Entonces la carretera puede convertirse, por unos segundos, en el escenario de una historia bastante más difícil de explicar. 

Triángulos rojos de película

El triángulo rojo es uno de los formatos más reconocibles de la señalización. Su misión es sencilla: conseguir que quien lo vea entienda que algo requiere atención

Normalmente aparece una curva, un cruce, un animal o algún otro peligro perfectamente identificable. Pero hay lugares donde el catálogo parece haber dejado espacio para bastante más imaginación

Una de las señales muestra una serpiente ocupando prácticamente todo el interior. Hasta aquí, podría parecer razonable: si existe la posibilidad de encontrarse un reptil cruzando el camino, mejor saberlo antes de que aparezca de verdad. 

Pero el repertorio de fauna se anima todavía más con otro triángulo en el que aparecen un lagarto y una rana saltando. Para un conductor español, más acostumbrado a ver ciervos, vacas o animales domésticos en este tipo de avisos, la pareja merece una segunda mirada. 

A estas alturas, más que una señal de peligro parece que alguien está preparando el casting de una película de Disney. Solo falta que aparezca un zorro cantando entre los arbustos y que todos los animales empiecen a desfilar hacia la carretera. 

La siguiente ya empieza a complicar las cosas. En lugar de un animal aparece un gnomo

Y aquí es donde cualquier conductor podría empezar a preguntarse si realmente está circulando por una carretera o si, en algún momento, ha tomado una salida equivocada y ha terminado en el Bosque Encantado

Porque una cosa es que aparezca una señal avisando de ciervos. Otra muy distinta es que haya que levantar el pie porque quizá David el Gnomo esté a punto de cruzar la calzada. 

El repertorio tampoco se queda ahí. Otro de los carteles muestra a un hombre persiguiendo una mariposa con una red. 

La escena tiene más aspecto de tarde tranquila en el campo que de peligro para la circulación. El personaje parece completamente concentrado en su misión mientras la mariposa vuela delante de él. 

Pero el triángulo rojo está ahí para recordarle al conductor que, aparentemente, conviene estar atento a lo que ocurre en ese tramo. 

Y después llega probablemente la imagen más complicada de todas: una persona en silla de ruedas que parece dirigirse hacia la boca abierta de un cocodrilo. 

Aquí ya no hay mucho margen para la interpretación. La escena parece sacada de una película de aventuras de bajo presupuesto: cocodrilo esperando, protagonista acercándose y un triángulo rojo intentando poner algo de orden. 

Si el objetivo era conseguir que nadie pasara de largo sin mirar, misión cumplida

Cuando el círculo rojo también se pone creativo 

Los triángulos son solo una parte de esta peculiar colección. Los círculos rojos, asociados habitualmente a prohibiciones, también tienen sus propias ocurrencias. 

Uno de ellos muestra a un perro haciendo sus necesidades. 

En este caso, al menos, el mensaje resulta bastante más sencillo de descifrar. No hace falta consultar ningún manual de señales ni recurrir a un experto en tráfico. 

El pictograma deja claro que el animal puede estar allí, pero que hay determinadas cosas que no debería hacer en ese lugar. 

Un prohibido sin barrera

La señal utiliza el conocido círculo rojo atravesado por una franja blanca horizontal. A primera vista, parece una prohibición de acceso convencional. Hasta que uno se fija en el dibujo. Una persona aparece intentando llevarse la ‘barrera‘. 

Y aquí hay un matiz importante: la señal de prohibición es real. Lo que alguien ha hecho es colocar encima un dibujo que simula que una persona está llevándose la propia prohibición. 

La imagen parece una recreación gráfica del momento exacto en el que alguien pensó que, si la barrera impedía el paso, la solución más sencilla era que desapareciera. 

No las ha diseñado la DGT 

La explicación de estas imágenes está precisamente en que no todo cartel con aspecto de señal de tráfico es una señal oficial de circulación. 

En España, las señales que regulan el tráfico tienen unos diseños y significados establecidos. Un triángulo rojo o un círculo de prohibición no pueden utilizarse libremente para modificar las normas de circulación. 

Pero ese lenguaje visual también resulta muy útil fuera de la carretera.  Espacios privados, zonas recreativas, parques o instalaciones de diferente tipo pueden recurrir a formas que el público ya conoce para conseguir que una indicación destaque rápidamente. 

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

Salir de la versión móvil