Desde el 1 de enero de 2026, todos los vehículos matriculados en España –coches, furgonetas, camiones y autobuses– deben llevar a bordo una baliza V‑16 conectada con la Dirección General de Tráfico (DGT). Se trata del nuevo dispositivo luminoso que sustituye definitivamente a los triángulos de emergencia, prohibidos desde esa misma fecha, así como a las antiguas balizas sin conexión. Su objetivo es claro: reducir atropellos en carretera y aumentar la visibilidad de los vehículos inmovilizados gracias a la transmisión automática de su posición a la plataforma DGT 3.0.
De hecho, desde 2023 ya no era obligatorio colocar los triángulos cuando un vehículo quedaba detenido por avería en autovías o autopistas. Tráfico consideraba –y los datos lo respaldan– que bajarse del coche para señalizar es más peligroso que permanecer dentro.
Más información
La luz V‑16, visible y operativa sin salir del habitáculo, representa un avance evidente en seguridad. Deben llevarla los vehículos de cuatro ruedas y los destinados al transporte de mercancías o pasajeros; motocicletas y ciclomotores están exentos.
Sin embargo, una duda lógica surge para miles de conductores: ¿es válida la V‑16 fuera de España? ¿Qué ocurre si un vehículo español viaja a Francia, Portugal, Marruecos o Andorra? ¿Y qué deben llevar los vehículos extranjeros que circulen por España?
V‑16 en el extranjero: amparo de la Convención de Viena
La respuesta llega de la mano de la Convención sobre la Circulación Vial de Viena de 1968, un tratado internacional que sigue plenamente vigente y que España firmó hace décadas. Esta convención establece que los países pueden exigir a los vehículos que circulan por su territorio que dispongan de un dispositivo de preseñalización de peligro. Ese dispositivo puede ser:
- Un triángulo equilátero.
- Cualquier otro dispositivo de igual eficacia prescrito por la legislación del país en el que esté matriculado el vehículo.
Esta última frase es clave: si la ley española reconoce la V‑16 como el dispositivo oficial y obligatorio, entonces un coche español puede usarla legalmente en cualquier país firmante del convenio, entre los que se incluyen Francia, Portugal, Marruecos, Andorra y casi un centenar más.
La conclusión es clara: la V‑16 es plenamente válida en circulación internacional. Un conductor español que use este dispositivo fuera de nuestras fronteras está cumpliendo la normativa.
Recomendación: llevar también los triángulos
Ahora bien, la teoría jurídica no siempre coincide con la práctica diaria. Muchos agentes extranjeros pueden no estar familiarizados con la V‑16 conectada y seguir esperando ver un triángulo en el maletero. Por eso, como medida de prudencia, conviene llevar los triángulos a bordo cuando se viaja al extranjero, aunque la ley no los exija para vehículos españoles.
No se trata de cumplir la normativa (que ya se cumple con la V‑16), sino de evitar malentendidos o discusiones innecesarias en un control rutinario.
¿Y los vehículos extranjeros en España?
La misma Convención de Viena aclara este punto: los coches matriculados en otros países que circulen por España durante un periodo inferior a un año pueden llevar el dispositivo de señalización exigido en su país de origen. Esto significa que:
- Los extranjeros pueden seguir usando triángulos de emergencia en España.
- No están obligados a llevar una V‑16, aunque pueden utilizarla si su país también la contempla.
La implantación de la V‑16 conectada supone un salto adelante en seguridad vial y coloca a España en la vanguardia europea. Su validez internacional está garantizada por los tratados vigentes, aunque la recomendación para 2026 sigue siendo clara: si vas a viajar al extranjero, lleva también los triángulos en el maletero. No por obligación, sino por evitar confusiones.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Restricciones de la DGT para camiones en la Semana Santa 2026