El verano convierte el interior del coche en un auténtico horno. Basta con dejarlo aparcado al sol durante unos minutos para que la temperatura alcance niveles extremos, haciendo prácticamente imposible entrar sin abrir todas las ventanillas o encender el aire acondicionado al máximo.
Frente a esto, existe un truco popularizado en Japón que permite reducir rápidamente la temperatura del habitáculo sin necesidad de arrancar el coche.
Más información
Cómo funciona el truco japonés
El procedimiento es muy sencillo. Primero hay que bajar una de las ventanillas de los asiento delanteros coche o directamente abrir una puerta. A continuación, se debe abrir y cerrar entre 5 y 15 veces la puerta contraria de manera repetida.
Este movimiento genera una especie de bomba de aire que expulsa el aire caliente acumulado en el interior. En apenas unos segundos, el aire más caliente sale y es sustituido por aire exterior más fresco, lo que puede reducir notablemente la temperatura interna.
La clave está en la física
Aunque pueda parecer un simple gesto, este truco tiene una explicación técnica clara. Al abrir y cerrar la puerta, se genera un cambio de presión dentro del habitáculo. Esto provoca una corriente de aire que fuerza la salida del aire caliente por la ventanilla abierta.
Se trata de un sistema de ventilación natural, que no requiere consumo energético. El coche funciona como una cámara cerrada donde el aire caliente se acumula, y este método permite renovarlo rápidamente.
Menos grados en pocos segundos
Según diferentes demostraciones que circulan en redes, este sistema puede reducir la temperatura interior hasta en 25 grados en cuestión de medio minuto. No elimina completamente el calor, pero sí consigue rebajarlo lo suficiente como para hacer el habitáculo más soportable antes de iniciar la marcha.
Esto es especialmente útil en situaciones en las que el coche ha estado expuesto al sol durante largos periodos. Lo interesante de este método es su simplicidad. No requiere tecnología, accesorios ni conocimientos técnicos. Solo unos segundos antes de entrar en el coche.
Por eso, el hecho de que este truco se haya viralizado en redes no es casual. Responde a una necesidad real y ofrece un resultado inmediato. A diferencia de otros supuestos consejos, en este caso existe una base física clara que explica su funcionamiento.

Por qué es mejor que encender el aire
Uno de los errores más comunes es entrar en el coche y poner el aire acondicionado al máximo desde el primer momento. Sin embargo, cuando el interior está extremadamente caliente, el sistema necesita más esfuerzo para enfriar el ambiente.
Aplicar este truco antes permite:
- Reducir la carga de trabajo del climatizador.
- Acortar el tiempo de enfriamiento.
- Disminuir el consumo de combustible.
El aire acondicionado funciona mejor cuando no tiene que combatir temperaturas extremas desde el inicio.
La lógica ante el calor
Más allá de este truco, existen otras recomendaciones básicas que ayudan a mantener una temperatura más baja en el interior del vehículo.
La sombra: si se conoce el lugar, es mejor fijarse dónde da la sombra a lo largo del día para dejarlo el mayor tiempo posible en ella. Y no está de más recordar que el sol sale por el este y se pone por el oeste. Eso sí, es mejor no dejarlo bajo un árbol: los pájaros no vuelan mucho cuando hace calor.
Además de esto, otra buena idea es proteger al coche de los rayos solares aparcando dentro de un estacionamiento cubierto. Aún mejor si es subterráneo, aunque sea complejo encontrar una plaza.
Los parasoles: el club de automovilistas de Suiza TCS ha realizado un estudio y publicado una serie de consejos con el objetivo evitar poner en peligro a los conductores y a los ocupantes de los vehículos que se vean afectados por los rigores del verano.
Y para evitar que el coche alcance con estas elevadas temperaturas, el estudio concluye que lo mejor es dotarlo de parasoles en las lunetas. Este sencillo accesorio resulta muy eficaz, pues el TCS afirma que se ha demostrado que los coches expuestos al sol sin un parasol instalado en el parabrisas alcanzaron una temperatura interior de 77 grados, mientras que los que fueron protegidos con este accesorio rebajaron el registro del termómetro hasta los 37, es decir, una diferencia de nada menos que 40 grados.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Juan José Ebenezer, mecánico, advierte de la mentira que todos creen sobre el filtro del aire del coche
Llega el calor y también la pregunta recurrente: ¿si voy conduciendo con chanclas me pueden multar?