España ya está en la final del Mundial y el ambiente de celebración empieza a notarse mucho antes del pitido inicial. Miles de aficionados preparan banderas, camisetas y todo tipo de accesorios para vivir un fin de semana que puede terminar con una nueva estrella para el fútbol español.
El próximo domingo 19 se espera que las calles vuelvan a llenarse de coches decorados y caravanas improvisadas. Lo que para muchos forma parte de una tradición tras cada gran éxito deportivo también tiene límites que conviene conocer antes de ponerse al volante.
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La emoción no cambia las normas de circulación
Cada vez que la selección española alcanza una cita histórica, las imágenes se repiten. Vehículos con banderas ondeando desde las ventanillas, caravanas recorriendo las principales avenidas y miles de personas celebrando desde el interior de los coches forman parte del paisaje habitual.
Sin embargo, la normativa de tráfico no contempla excepciones por tratarse de un acontecimiento deportivo. Las reglas que se aplican cualquier día del año siguen siendo exactamente las mismas durante una celebración multitudinaria, incluso aunque España termine proclamándose campeona del mundo.
Banderas, pegatinas y retrovisores: dónde está el límite
Las banderas de España volverán a ser protagonistas si la selección consigue el título el próximo domingo. Colocarlas en las ventanillas o en la carrocería está permitido, siempre que queden bien sujetas y no supongan un riesgo durante la circulación.
La normativa exige que estos elementos no reduzcan la visibilidad del conductor ni oculten componentes esenciales del vehículo. La matrícula, los intermitentes, los faros y los retrovisores deben permanecer completamente visibles y seguir cumpliendo su función. Si una bandera los tapa o puede desprenderse con el viento, la sanción puede partir de 200 euros.

Otro de los errores más habituales consiste en atar cintas, bufandas o pequeñas banderas a los retrovisores, o incluso colgarlas del espejo interior. Aunque muchos conductores lo consideran un simple adorno, cualquier objeto que limite el campo de visión o pueda distraer durante la marcha puede ser motivo de denuncia.
Las pegatinas también tienen sus propias limitaciones. No pueden colocarse sobre el parabrisas ni en las ventanillas delanteras si dificultan la visión. En cambio, instalarlas en la carrocería o en otras zonas donde no afecten a la seguridad sí está permitido.
El claxon tampoco sirve para festejar
Pocas cosas identifican tanto una noche de celebración futbolística como el sonido constante de las bocinas. Sin embargo, el uso del claxon también está regulado por la legislación española.
Las señales acústicas únicamente pueden utilizarse para evitar un accidente, advertir de un adelantamiento fuera de poblado o comunicar una situación de emergencia. Fuera de esos supuestos, hacer sonar el claxon de forma reiterada puede dar lugar a una sanción económica.
En función de las circunstancias, el uso indebido del avisador acústico puede castigarse con multas de hasta 80 euros, aunque muchos conductores desconocen esta limitación.

Asomarse por la ventanilla puede tener consecuencias
Otra de las imágenes más repetidas tras los grandes triunfos deportivos son los ocupantes celebrando con medio cuerpo fuera del vehículo o utilizando el techo solar para saludar a otros aficionados.
Se trata de una práctica especialmente perseguida porque supone un importante riesgo para la seguridad. Todos los ocupantes deben viajar correctamente sentados y utilizando el cinturón de seguridad, independientemente del resultado del partido.
Las sanciones por este tipo de conductas pueden alcanzar los 500 euros, además del evidente peligro que supone cualquier frenazo o maniobra inesperada mientras el vehículo está en movimiento.
Seguir la final desde el móvil
El horario del encuentro hará que muchos aficionados regresen a casa mientras el ambiente de celebración continúa en las calles. Algunos incluso pueden sentir la tentación de consultar el resultado, ver repeticiones o seguir retransmisiones desde el móvil mientras conducen.
La normativa es especialmente estricta en este punto. Manipular un dispositivo durante la conducción continúa siendo una de las infracciones que más preocupan a las autoridades por el aumento del riesgo de accidente.
Utilizar el móvil al volante supone una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos cuando se lleva en la mano. Si además se utiliza para visualizar imágenes o retransmisiones mientras el vehículo está en movimiento, la conducta también puede ser sancionada.

Alcohol, caravanas y vehículos de emergencia
Si España levanta el trofeo el domingo, muchas ciudades vivirán celebraciones espontáneas hasta bien entrada la noche. En ese contexto aumentan también los desplazamientos tras reuniones familiares o encuentros entre amigos.
Las autoridades insisten en que el alcohol y la conducción siguen siendo incompatibles, independientemente del motivo de la celebración. Superar la tasa máxima permitida puede conllevar multas desde 500 euros, pérdida de puntos e incluso consecuencias penales en los casos más graves.
Tampoco está permitido bloquear cruces, impedir el paso de otros vehículos o dificultar la circulación de ambulancias, policías o bomberos. Aunque la euforia acompañe una hipotética victoria de España en la final del Mundial, la prioridad de los servicios de emergencia permanece intacta y las normas de circulación siguen siendo las mismas que cualquier otro día del año.
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